Buenos Aires- El Gobierno argentino aseguró hoy que mantendrá mucha prudencia en el conflicto surgido con Irán por la detención de un diplomático de ese país presuntamente implicado en un atentado terrorista cometido en Buenos Aires, en 1994.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, dijo que la detención en Londres del ex embajador iraní en Buenos Aires Adi Soleimanpour "es una expresión de la Justicia argentina a un ciudadano iraní y no de un país a otro" .
"Cualquier expresión puede ser exagerada", comentó en referencia a la reacción del gobierno de Teherán después de que Soleimanpour fuera detenido el viernes pasado a raíz de una petición de captura y extradición de la justicia argentina.
En declaraciones a Radio La Red, el ministro del Interior insistió en que el Gobierno argentino será muy prudente en este asunto.
La captura de Soleimanpour con fines de extradición responde a una petición del juez federal Juan José Galeano, quien investiga el atentado terrorista cometido el 18 de julio de 1994 contra la Asociación Mutualista Israelita Argentina (AMIA), que causó 85 muertos y 200 heridos.
El juez Galeano también ha pedido la detención de otros siete ex funcionarios iraníes sospechosos de ser cómplices del atentado.
El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Hamid Reza Asefi, advirtió el viernes pasado que Argentina será responsable de la suerte del ex embajador y denunció la existencia de motivaciones políticas detrás del arresto de Soleimanpour.
El jefe de gabinete de la Cancillería argentina, Eduardo Valdés, reconoció el sábado pasado que en el gobierno de Néstor Kirchner no cayeron bien los planteamientos que recibió de parte de Irán tras la detención del diplomático iraní.
"En esto debemos ser equilibrados, cumplir con la justicia, dilucidar la verdad y tratar de mantener la calma", expresó Valdés.
EFE