"Discrepamos radicalmente con la sentencia y eso es lo que vamos a presentar en la apelación", dijo a El País el abogado Pablo Piacenti, quien junto a Jorge Barrera ejerce la defensa de Rodrigo Bergés, sentenciado por la muerte de Natalia Martínez Bengoa.
Ayer a media mañana ambos abogados se presentaron en el despacho del juez Gabriel Ohanian para presentar el escrito de una carilla en el que anuncian su intención de apelar el fallo. Cabe recordar que, asimismo, el fiscal Carlos Reyes hará lo propio aunque por motivos distintos, ya que el representante del Ministerio Público está convencido de la culpabilidad de Rodrigo Bergés y pide diez años de condena, en vez de los nueve fijados por Ohanian.
"Son muchos los elementos reunidos en las más de dos mil fojas del expediente, de las que el juez hace un resumen de lo que le sirve, soslayando pruebas científicas", señaló el abogado Piacenti.
El defensor sostiene no sólo que su cliente es inocente, sino que además ni siquiera se llegó a probar que la muerte de la joven haya sido, efectivamente, un homicidio.
NO HAY PRUEBA. Piacenti señaló a El País cuáles serán los fundamentos de la apelación que, en un plazo no mayor a diez días, presentarán.
"En primer lugar, la falta de pruebas respecto al momento mismo de la muerte de la joven y las causas", argumentó el abogado.
En su opinión, la causa de muerte pasa a jugar un papel central en la causa. "Las causas que plantea la junta médica forense son varias, asfixia, intoxicación, y la hipótesis es la de una muerte violenta. Sin embargo, en el cuerpo no se hallaron signos de violencia física", argumenta Piacenti.
Cabe recordar que el trabajo de los forenses se vio dificultado debido al avanzado estado de descomposición en que se hallaban los restos, hallados 22 días después de la desaparición de la joven. Por ello, y según confirmó más tarde el forense Guido Berro que encabezó la junta médica, se valieron incluso de algunos indicios externos -tales como las ataduras en las muñecas y el ocultamiento del cuerpo- para afirmar la hipótesis de una muerte violenta.
En segundo término, Piacenti cuestiona la forma en que se obtuvo la confesión de Rodrigo Bergés y alega que fue sometido a malos tratos en la sede policial. "De la forma en que se ubica al muchacho en el lugar es a través de una confesión arrancada en sede policial, hubo violencia policial y ello fue corroborado por testigos, los amigos de Rodrigo que fueron a declarar, e incluso por una amiga de Natalia que dijo haber sentido sus gritos mientras lo interrogaban", aseguró Piacenti.
Asimismo, recordó que los exámenes de ADN realizados a su cliente contra las muestras de piel extraídas de las uñas de la víctima también dieron negativas. "No se puede concluir con esas pruebas ni que hubo un homicidio, ni que este joven es culpable. Lo único que intenta el juez es tranquilizar a la opinión pública", sostuvo el abogado.
Abogado: "Lo único que intenta el juez con esto es tranquilizar a la opinión pública".