Año a año llegan al suelo 1 millón de kilos de plomo

| Los comerciantes deberán exigir la entrega de baterías viejas para vender nuevas. Impulsarán reciclado de las usadas

Como consecuencia del desecho de las baterías de vehículos, cada año se vuelca en los suelos uruguayos un millón de kilogramos de plomo, según los últimos datos de la Dirección Nacional de Medioambiente (Dinama). Por ese motivo y por concluir que ese vertido es el principal causante de la plombemia, esa repartición elaborará una reglamentación que obligará a los compradores a devolver las baterías viejas a la empresa vendedora. Además, la Dinama asesora a la fábrica Radesca para que concrete un proyecto para recuperar los equipos ya usados.

"Son la principal causa de plomo en suelo y por tanto de plombemia en los niños", dijo el director de Dinama, Aramis Latchinián, en relación a las baterías. El técnico informó que cada año se comercializan en el país más de dos millones de kilos de plomo a través de las baterías, de los cuales la mitad van al suelo.

"El país formó una comisión interinstitucional de notables por el tema del plomo y no fue capaz de reglamentar algo tan sencillo que implique que cuando alguien compra una batería nueva para su auto, deba entregar la vieja", dijo Latchinián.

El técnico indicó que el reglamento también obligará a los importadores a que cuando encarguen una determinada cantidad de baterías nuevas presenten un certificado que demuestre que poseen el número equivalente de usadas. "Es muy sencillo de hacer, nadie va a estar en contra y las baterías son algo muy fácil de acopiar por la forma y tamaño", argumentó. El presidente Jorge Batlle le dio el aval al director para elaborar la reglamentación y aseguró que apenas esté terminada se transformará en un decreto.

RECUPERACION. Latchinián también considera esencial que exista una alternativa para el destino de las baterías. En ese sentido, Dinama está promoviendo que la fábrica nacional Radesca comience a recuperarlas. El técnico explicó que es una "actividad tecnológicamente muy sencilla" y comentó que sus propietarios ya han elaborado un proyecto para desarrollarla.

"En vez de acumularse en el suelo, la empresa las pasaría a buscar y haría la extracción del plomo y fabricaría las nuevas baterías en condiciones ambientalmente controladas", relató. Para apuntalar la rentabilidad del proyecto, Latchinián promoverá que toda la flota de vehículos del Estado acumule y entregue las baterías a esa fábrica.

El jerarca enfatizó que la mitad del millón de kilos que termina en el suelo es generado por la flota vehicular pública. "Es decir, que el Estado es uno de los contaminadores del suelo, por lo cual, no basta con crear comisiones que discuten y discuten, sino tomar medidas de verdad", indicó.

La Dinama también estudiará medidas para paliar los efectos de otras fuentes de contaminación como las pinturas, las cañerías de plomo y el empleo de aceites usados en calderas de calefacción. En el tema de las cañerías de plomo, la repartición le ha solicitado a OSE un relevamiento, para en conjunto coordinar su recambio. Latchinián no está de acuerdo con focalizar la problemática de la plombemia exclusivamente en la búsqueda de viviendas para los afectados, sino en atacar rápidamente las causas de un problema que no sólo afecta a La Teja, sino a todo el país.

Rol de Ancap

"Ancap tiene que hacer el compromiso público de dejar de producir nafta sin plomo", apuntó Latchinián. Enfatizó que los pocos países de América que todavía producen combustibles con plomo tienen un cronograma muy estricto para eliminar esa producción. Espera que esa decisión no pase de "unos pocos meses", ya que estaría lista la nueva refinería. El jerarca dijo que las naftas con plomo son la segunda causa de contaminación en el país.

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