Las respuestas del ministro de Desarrollo, Daniel Olesker, sobre los planes sociales y el uso que se le da a la Tarjeta Alimentaria no dejaron conformes a los diputados de la oposición que ahora analizan promover una interpelación.
"No respondió casi ninguna de mis preguntas", se quejó la diputada nacionalista Ana Lía Piñeyrúa. "Fue una vergüenza, las respuestas fueron pobres y evasivas", agregó el diputado colorado Juan Manuel Garino.
El ministro Olesker fue convocado ayer a la Comisión de Población y Desarrollo Social del Parlamento para dar explicaciones sobre varios temas.
Entre ellos, las medidas adoptadas por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) para solucionar las fallas de los prestaciones sociales detectadas en el "Informe de Evaluación y monitoreo de los programas 2009-2010", el grado de cumplimiento de las contraprestaciones exigidas a los beneficiarios en los distintos planes sociales y su control, y sobre el informe del Instituto Nacional de Alimentación (INDA) acerca del uso que la población asistida le da a la Tarjeta Alimentaria.
Piñeyrúa, responsable de la convocatoria, dijo que centró su cuestionario en base al informe de evaluación de los programas que hizo el propio Mides, donde se señalan carencias "muy graves en la mayoría de los programas".
"Le hice preguntas vinculadas con eso que no fueron contestadas", lamentó. También inquirió sobre el impacto de los programas sociales y las formas de saber si son exitosos o no, si los indicadores sociales mejoran o no. Y tampoco quedó conforme con las respuestas brindadas por Olesker. "El Mides no tiene mecanismos para medir el impacto de los programas, por lo cual nosotros no podemos saber - y eso es gravísimo- si el dinero de los uruguayos está bien invertido y se están cumpliendo los objetivos de combatir la exclusión social", dijo Piñeyrúa.
Olesker respondió que "se pueden evaluar políticas sociales porque existen".
"Hoy los diputados nos pueden convocar a preguntarnos por qué tenemos algunos problemas, porque nuestros propios documentos muestran esos problemas", destacó el ministro y aseguró que corrigieron el "objetivo" y mejoraron la superposición de programas mediante una única dirección, así como también coordinaron los programas de educación y de trabajo.
Piñeyrúa, sin embargo, fustigó las políticas sociales de este y el anterior gobierno. "Se hacen transferencia de dinero sin ningún criterio y más bien apelando a una clientela electoral que a generar beneficios en la población".
Para Olesker "si no hubiera trayectoria y las personas no mejoraran su situación, no habría 6% de desempleo, ni 14% de pobreza contra 40% que había en 2004".
TARJETA. El informe del INDA que cuestionó el consumo de los beneficiarios de la Tarjeta Alimentaria, también fue asunto de discusión.
Según la diputada Piñeyrúa, Olesker negó que "el informe sea oficial" -estuvo colgado en el sitio web del organismo durante sólo unas horas- aunque "surge del propio estudio que colaboró gente del Mides".
La legisladora blanca dijo que Olesker ratificó que no es "un ferviente partidario de imponer obligaciones o contrapartidas a quienes reciben beneficios sociales" y que no opina que la tarjeta sea un instrumento para promover la salud alimentaria y prevenir enfermedades. "Él cree que no se debe hacer. Tiene una visión distinta, pero tampoco respondió cuál es. No le parece que tiene que haber contraprestaciones, dijo que la izquierda no tiene que tener vergüenza de dar dinero sin pedir nada a cambio", cuestionó Piñeyrúa.
Garino, por su parte, recordó que el informe del INDA muestra que "solo el 38,9% de lo gastado con la Tarjeta Alimentaria se destina a alimentación saludable. Y que también se gasta en mascotas, repuestos de vehículos o celulares .
El ministro de Desarrollo Social dijo que "el 95% del gasto fue en alimentación y productos de higiene".
Y sobre el uso de la tarjeta en alimentos saludables, que le reclamó la oposición, Olesker respondió:
"Lo que queremos es que la gente a la que el neoliberalismo le provocó su exclusión social y dejar de comer, coma y ese objetivo está más que logrado".
"Se cumple con contrapartidas"
El ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker, aseguró que los planes sociales ejecutados tienen contrapartidas y que éstas "se cumplen".
Olesker explicó que en todos los programas los beneficiarios tienen que dar algo a cambio. Y detalló: Uruguay Trabaja (la persona tiene que capacitarse); Compromiso Educativo (la persona tiene que rendir los cursos con cierto grado de suficiencia) y en Aulas Comunitarias, lo mismo.
Hay decenas de programas donde los beneficiarios cumplen sus contrapartidas en un 100% y se controla, aseguró Olesker.
"Hay control porque hay capacidad de monitoreo y evaluación".
Por otra parte señaló que están los programas cuyas contrapartidas son el envío de sus hijos a la escuela, el liceo y atención en salud; éstas son básicamente las Asignaciones Familiares.
"La Ley nos mandata y hay control. En algunos casos es insuficiente, pero alcanza con pedirle al BPS todas las bajas de Asignación Familiar por los niños que no van a la escuela y son decenas anualmente", explicó.
Olesker reconoció de todas maneras que se debe mejorar el vínculo informático entre los organismos de la educación, la salud y el BPS.