Alerta por drogas sintéticas que se consumirán en verano

| Jóvenes de entre 18 y 34 años con alto poder adquisitivo son los mayores consumidores de drogas sintéticas

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FEDERICA NARANCIO

Para la Junta Nacional de Drogas, combatir el consumo de pasta base sigue siendo una prioridad. No es para menos: en lo que va de 2005 se incautaron 30.240,7 gramos de pasta base, una cifra que supera todo lo incautado en 2004, que llegó a 29.543,55 gramos.

Sin embargo, la llegada del verano anticipa el consumo de otro tipo de drogas que aún no constituye una amenaza y no integra la lista de prioridades de la Junta, pero cuyo riesgo consiste precisamente en considerarlas como menos nocivas.

Se trata de las drogas "sintéticas" o "de diseño", las más comunes éxtasis, ketamina y GHB. "Son sustancias producidas en síntesis químicas, sin ningún componente natural y que se fabrican en laboratorios clandestinos", explica Milton Romani, secretario general de la Junta Nacional de Drogas.

De estas drogas, en el país sigue siendo más común el consumo del éxtasis. "Hubo un auge hace dos o tres años de la ketamina, pero de acuerdo a la última encuesta que realizamos en el verano del 2005, quedó demostrado el aumento del consumo del éxtasis", explica Juan José Aboy de Fundación Manantiales.

Conocida técnicamente como MDMA, el éxtasis también adopta otros nombres: en Inglaterra se la designa con la letra "E", en Estados Unidos la llaman XTC y también es comercializada como "la droga del amor", por estar relacionada a un mejor desempeño sexual.

Al pertenecer a la familia de drogas estimulantes, altera la percepción y a los 2 o 3 minutos de su consumo produce una sensación de euforia. Sin embargo, aún en dosis muy pequeñas puede producir efectos fisiológicos muy graves, tales como taquicardia, arritmia e hipertensión, y a nivel psicológico crisis de ansiedad, trastornos depresivos y alteraciones psicóticas.

Menos comunes en el país, la ketamina, GHB y popper no son técnicamente drogas, puesto que están pensadas para otro uso. "La ketamina se utiliza como tranquilizante para caballos, por lo cual se puede conseguir en las veterinarias. La mayoría de los pacientes que probaron consiguieron por algún conocido que trabajaba en uno de estos establecimientos", reconoce Juan José Aboy.

PERFIL CONSUMIDOR. El consumo de las drogas sintéticas se da mayoritariamente entre jóvenes de entre 18 y 34 años, con estudios secundarios completos y alto poder adquisitivo.

De acuerdo a un informe elaborado hace dos semanas por la Fundación Manantiales, su uso se realiza en grupo y su aumento se ve principalmente en temporada estival, de acuerdo a la franja social que las consume. "En épocas veraniegas es previsible que haya un aumento de drogas de diseño, fundamentalmente en la zona atlántica. Se ven en locales bailables, sobre todo en determinados tipos de fiesta como las ’rave party’", explica Milton Romani.

En estas fiestas de música electrónica, que convocan a los jóvenes a bailar sin parar toda la noche, la Fundación Manantiales advierte sobre la "moda" y la visibilidad de las botellas de agua, que evitan o contrarrestan la deshidratación que provoca el consumo de las drogas de síntesis.

"Están asociadas a la vida nocturna y al tiempo de ocio de vacaciones, por lo cual se presentan conductas de mayor riesgo en estos grupos en relación a las prácticas sexuales", advierte Juan José Aboy.

En el país aún no existe un gran mercado para el consumo de éxtasis: en lo que va del año hasta junio, sólo se han incautado 29,5 unidades de esta pastilla, cuyo precio varía entre 300 y 400 pesos por unidad. Lo que resalta del resumen estadístico de la Junta Nacional de Drogas es que de este número, 22,5 unidades de éxtasis fueron incautadas en el mes de febrero.

RIESGOS. De acuerdo a Milton Romani, no es una droga tan convulsiva como la pasta base o la cocaína, y no es de uso cotidiano, sino que está asociada a nuevas formas de divertirse durante los fines de semana.

Sin embargo, advierte que el peligro de las drogas sintéticas es que se improvisan fácilmente y, como toda droga ilegal, "no se sabe si realmente se trata de éxtasis o de una anfetamina disfrazada o alterada químicamente. Son de fácil elaboración y se producen en laboratorios clandestinos. Aquí aún no tuvimos gran novedades en materia de laboratorios, pero en Estados Unidos, solamente en 2003, se allanaron 9.600 laboratorios clandestinos de éxtasis".

El éxtasis, que se presenta en tabletas, cápsulas o polvos, puede aparecer mezclado con otras sustancias de "corte", tales como tiza y detergente, y drogas con efecto psicoactivo como cafeína, anfetaminas y efedrina.

Utilizadas para prolongar una sensación de bienestar, las drogas sintéticas como el éxtasis tienen diversos efectos fisiológicos: taquicardia, arritmia e hipertensión, temblores, deshidratación, aumento de la temperatura corporal, sudoración, insuficiencia renal, hepática y hemorragias.

"Cuando no se encuentra el efecto deseado, la persona tiene alucinaciones, síndrome de persecución, e incluso puede entrar en un profundo estado depresivo que puede conducir al suicidio", alerta Juan José Aboy, de la Fundación Manantiales.

"Hoy por hoy de los 130 pacientes que tenemos, el 1,7% declaró ser consumidor habitual de estas drogas y un 15% consumió alguna vez", dice Juan José Aboy. El peligro está en el policonsumo: "Contrariamente a lo que se pensó en un principio, los consumidores de éxtasis también consumen asiduamente cocaína y marihuana. Incluso la mezcla con alcohol puede potenciar enormemente una mala reacción", dice Aboy.

El verano se acerca y también el peligro de que estas drogas proliferen. "Las drogas sintéticas aún no alcanzaron un nivel de consumo preocupante. Pero hace dos meses hubo una incautación en la zona de la Costa de Oro, lo cual te revela que el consumo de éxtasis existe", admite Romani.

Alcohol también preocupa

La Junta Nacional de Drogas tiene previsto para el verano profundizar en la línea de prevención en materia de alcohol que lanzaron con motivo del Pilsen Rock en Durazno.

Bajo la consigna "Para que todo siga siendo una fiesta", la propuesta es no aconsejar la abstinencia sino un "consumo responsable" del alcohol.

"Se debe dar una seria de indicaciones para que la persona no se exceda con el alcohol. También cómo debe ayudar a otro en una situación de exceso. Queremos persuadir a la población juvenil de que la fiesta se puede dar siempre y cuando no se exceda. De esta manera serán nuestros aliados", explica el psicólogo Milton Romani.

Al igual que en el caso del Pilsen Rock, Romani tiene previsto coordinar con el Ministerio de Salud Pública, con Policía Caminera y con los que venden y producen alcohol, una campaña de información respecto a los excesos de alcohol cuando hayan actividades multitudinarias en verano.

"El consumo de alcohol es un problema porque se lo considera socialmente aceptable. Por eso queremos persuadir y hacernos aliados tanto de los que venden, producen y consumen alcohol".

Datos

- Las drogas de diseño son sustancias producidas en síntesis químicas, sin componentes naturales, a diferencia de la marihuana o de la cocaína. Fabricadas en laboratorios clandestinos, son de fácil elaboración y muchas veces se les añade sustancias de "corte", como tiza y detergente, o con efecto psicoactivo, como cafeína, anfetaminas y efedrina.

- Su consumo ha proliferado en los últimos cinco años, de acuerdo a un informe elaborado por la Fundación Manantiales. En el país el nivel de consumo aún no es preocupante, aunque su uso aumenta principalmente en verano.

- Los jóvenes de entre 18 y 34 años, de nivel socioeconómico medio y alto son los mayores consumidores de las drogas "de diseño".

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