Agresiones a ómnibus se generalizan

Transporte. Ayer, un coche fue baleado en el Prado tras un incidente de tránsito En los últimos días hubo pedreas en Parque Batlle, Buceo y Punta Gorda Todos los días deben reponer vidrios | w Afirman que las calles son angostas y no tienen veredas

 20110318 600x330

GASTÓN PÉRGOLA

Las agresiones y pedreas a ómnibus ya no son exclusividad de las zonas más críticas de la ciudad. En los últimos días, se registraron pedreas y balazos, en el Buceo, Prado, Parque Batlle y Punta Gorda; los transportistas están alarmados.

Ayer de mañana, en Millán y Castro, un ómnibus de Cutcsa que se dirigía rumbo a Ciudadela recibió un balazo que destrozó su parabrisas.

Fue desde una camioneta gris, según testimonios. El ómnibus llevaba varios pasajeros pero nadie resultó lesionado.

La Policía investiga ahora las causas, y realiza un peritaje para determinar qué tipo de proyectil impactó contra el vidrio del parabrisas.

Según contó a El País el representante de Cutcsa en la comisión de Seguridad del sindicato, Mario De Sá, después de una discusión producto del tránsito entre el chofer y el conductor de una camioneta se escuchó el golpe "de un proyectil sobre el parabrisas".

El chofer detuvo el coche y los testimonios de varios de los pasajeros indicaban que habían visto cómo disparaban una bala desde una camioneta gris que iba cargada de frutas y verduras y cuya matrícula estaba ayer en poder de la Policía.

PEDRADAS. Por la madrugada del jueves, un cascote impactó sobre un ómnibus que iba por la zona del Parque Batlle, en Américo Ricaldoni y Avenida Italia.

La piedra ingresó al interior del vehículo, pero, por fortuna, no hirió a ningún pasajero. El autor fue un hombre de 29 años, con antecedentes penales, que fue arrestado pocos minutos después del incidente por una policía femenina.

El martes pasado, sucedió lo mismo pero en la zona del Buceo: en la rambla, a la altura de José Batlle y Ordóñez (Propios).

El ómnibus agredido era el 104 con destino al Geant y el incidente se registró sobre la hora 21. Una mujer que volvía del trabajo sentada del lado de la ventanilla sintió un golpe fuerte sobre el vidrio.

"Había un banco público salido de lugar en diagonal con la calle, fue lo que vi justo antes de que la piedra enorme viniera en mi dirección, por lo que presumo que era un pedazo del material con el que está amurado el banco. El chofer frenó, miró si estaban todos bien y siguió camino. No se quemó mucho por ver quién había sido ni cómo", contó a El País la pasajera, que quedó cubierta de vidrios y astillas de cristal.

Estos hechos de violencia, con pedreas, y en algunos casos con la utilización de armas de fuego, comienzan a generalizarse, y ya no son solo "jurisdicción" de las llamadas zonas rojas de la ciudad, según afirman desde las empresas de transporte.

"Antes era más cuestión de algunas zonas puntuales y hoy empezamos a ver que las pedreas y agresiones a ómnibus se han generalizado. Hemos constatado, aunque más esporádico, que ahora pueden romper un vidrio en plena rambla o en un lugar que antes no se imaginaba. Parece que se estuviera convirtiendo en una moda", comentó indignado Mario Albarellos, directivo de la empresa Ucot, a El País.

El integrante de la comisión de seguridad de la misma empresa, Jorge Sánchez, afirma que en muchos casos se trata de una diversión. "Lo vemos con nuestros propios ojos. Niños que salen con hondas a la calle, y así como antes salían a los pajaritos, ahora la diversión es darle a los vidrios de los ómnibus", indicó.

Para el dirigente sindical de Cutcsa, Daniel García, este problema "ya no es una cuestión de zonas rojas. La realidad es que este fenómeno lamentable ya es un problema de todo Montevideo. En algunas zonas con más frecuencia que en otras, pero ya no se puede hablar de zonas concretas".

VIDRIOS IRROMPIBLES. En el taller de Coetc colocan entre 10 y 15 vidrios de ómnibus por noche y aseguran que el problema de agresión "es permanente" en las zonas críticas. Debido a esto, están analizando la posibilidad de invertir en vidrios irrompibles.

"Estamos pidiendo presupuesto, porque la verdad tenemos un costo permanente de vidrios rotos", dijo Fernando Fernández, vicepresidente de la empresa, que cuenta con más de 200 unidades.

PUNTA GORDA. En la esquina de General Paz y Rivera, donde hay una discoteca, la agresión ya se ha convertido en algo insostenible, aseguran desde Ucot. "Los fines de semana es algo imponente. Casi todos los vehículos terminan en la comisaría. Tenemos que hacer un patrullaje 222 por parte de las empresas, porque no tenemos la seguridad que le pedimos a Jefatura para esta zona", cuenta Sánchez.

Si bien muchas veces los trabajadores del transporte, una vez agredido el vehículo y constatado que no hay heridos, siguen su marcha sin radicar la denuncia, desde Ucot están comenzando a realizar cada denuncia de agresión.

"Antes no radicábamos las denuncias de agresiones, pero ahora es tan crítico el asunto que tomamos la decisión de ir denunciando caso a caso. Casi todos los días hay roturas de vidrios por pedreas", reafirmó.

La cifra

10 vidrios por noche debe reponer la empresa Coetc producto de las pedreas. La directiva pidió presupuesto para "vidrios irrompibles".

Vecinos de Carrasco se quejan por cambio en recorrido de bus

Seis líneas de ómnibus cambiaron su recorrido a partir del 28 de febrero en la zona de Carrasco. Hasta esa fecha circulaban por la Rambla hasta la calle Barradas, pero un semáforo inaugurado en dicho cruce permitió modificar el recorrido de los ómnibus, para que tomen la rambla desde Barradas hacia el este. Ahora todos los ómnibus van por Rivera desde Nariño hasta Barradas (cinco cuadras) en ambos sentidos.

La modificación en las líneas 104, 105, 142, 306, D 11 y 7E7R causó malestar en algunos vecinos de la zona que entienden que Rivera y Nariño son "muy angostas" en dicho tramo para que tantos ómnibus circulen por allí.

En una carta que escribieron los vecinos a El País indican que los coches, además, circulan a alta velocidad. "Todos pensamos que es de burro lo que hicieron y en cualquier momento sucederá un accidente", afirman.

Los reclamos también fueron formulados en el municipio E y en la Intendencia de Montevideo (IM). La alcaldesa de la zona, Susana Camarán, reconoció a El País que no se informó a los vecinos del cambio con anterioridad y que tampoco hubo demasiados inspectores los días posteriores para que controlaran que no se registraran inconvenientes. "Ante las consultas de vecinos pedimos información a la División de Tránsito para saber por qué se hizo el cambio", dijo Camarán.

En tanto, el director de la División Tránsito y Transporte de la Intendencia, Hugo Bosca dijo a El País que antes de colocar los semáforos se le informó a los vecinos e incluso se hizo una reunión en la Naval, que está instalada en la zona (Rambla y Lido).

El jerarca municipal dijo que la instalación del semáforo y los cambios en el recorrido de los coches "mejoró" y "ordenó" el tránsito, según los comentarios que le realizaron los conductores de ómnibus.

ANÁLISIS. El transporte colectivo, la circulación y el estacionamiento son temas "problemáticos" en la zona de Carrasco. Camarán comentó a El País que la Comisión de Desarrollo del municipio analiza el tema pero que aún no han encontrado una solución final.

"Estamos viendo de que manera organizar el tránsito en la zona. Uno de los cambios que se evaluó fue que los ómnibus dejen de circular por Arocena. Pero para eso tenían que ir por calles paralelas y son todas muy angostas. Entonces se descartó", dijo.

La zona comercial, además, tiene el problema de estacionamiento. "No hay donde parar y es un caos. Estamos pensando como solucionar esto porque es una zona que tiene mucho potencial de crecimiento, de hecho, cuando comience a funcionar el Hotel Casino Carrasco va a haber más autos todavía. Y no sabemos dónde van a parar".

La cifra

1.500 es la cantidad de unidades disponibles para cumplir con el Sistema de Transporte Urbano y Cutcsa lidera con 65% de la flota.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar