ANDRÉS LÓPEZ REILLY
En unos 45 días comenzarían las obras del primer tramo del corredor General Flores, donde los ómnibus circularán por un carril exclusivo en el centro de la avenida y se colocará una ciclovía lateral. La inversión será de unos US$ 10.000.000.
La Intendencia dio por ganadoras de la licitación del Corredor General Flores a las firmas Medina y Possamai Ltda. y Bersur S.R.L., que trabajarán consorciadas en una de las intervenciones más ambiciosas del Plan de Movilidad Urbana de Montevideo, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Ambas empresas han participado en varias obras del Estado y en muchas licitaciones de la Intendencia, sobre todo en la construcción de colectores, rehabilitación de pavimentos y conexiones a redes de alcantarillado. En su globalidad, el Plan de Movilidad Urbana involucra US$ 100 millones, de los cuales US$ 80 millones son aportados por el BID y el resto por la Intendencia.
Como característica más notoria, la intervención que se hará en el tramo de General Flores que va de Hungría a Bulevar Artigas, incorporará un carril central exclusivo para ómnibus, llevando por lo tanto las paradas al centro de la avenida (ver infografía).
"Se trabajará también en veredas, se acondicionarán estacionamientos, se generará una nueva iluminación, cruces y otra semaforización y coordinación en todo el corredor. Es un trabajo similar al del Corredor Garzón (actualmente en obras), aunque desde el punto de vista urbanístico es distinto, porque incorpora el cantero central al proyecto", explicó a El País el director de Movilidad Urbana de la Intendencia, Gerardo Urse.
"Lo estamos adjudicando ahora; luego va al Tribunal de Cuentas y apenas vuelva, se firma el contrato y comienza la obra, estimamos que en unos 45 o 60 días", añadió el jerarca municipal.
Según estudios que maneja la Intendencia, ómnibus y automóviles se desplazan por General Flores a una velocidad de entre 11 y 15 kilómetros por hora. El 68% de las personas que viajan en vehículo por la avenida lo hace en ómnibus urbanos, 10% en interdepartamentales y 21% en automóviles. Las motos completarían la tabla, aunque probablemente estas cifras no tomen en cuenta la explosión en la venta de birodados que se ha registrado en los últimos años.
ESTACIONAMIENTO. Hace exactamente tres años, el exintendente Ricardo Ehrlich fue objeto de cuestionamientos cuando expuso el proyecto para General Flores y algunos vecinos pusieron el grito en el cielo. "Peligroso" (por las paradas en el centro de la avenida), "pérdida de clientes" y "problemas para estacionar", fueron tres de los cuestionamientos a la iniciativa más recurrentes.
Según dijo en su momento la exedila colorada Glenda Rondán -quien se involucró en el tema y lo llevó a la Junta Departamental de Montevideo-, unas 5.000 familias dependen de los comercios de la zona.
Urse, quien en ese entonces era director de Tránsito y Transporte de la Intendencia, aseguró ayer a El País que esos problemas quedaron atrás.
"Hemos trabajado con los vecinos en el proyecto; en este tramo, con el Centro Comunal N° 11 primero y con el Municipio después. Y llegamos a un planteo de los comerciantes que fue incluido en el proyecto. Hay veredas amplias que permiten acondicionar dársenas de estacionamiento", indicó.
Al igual que otros cambios en importantes avenidas, la reforma de General Flores fue propuesta por la consultora japonesa Tonichi Inc., que asociada a ALG de Barcelona, trabajó durante varios meses -a pedido del BID- aportando insumos para las obras.