ALEJANDRO RODRÍGUEZ
El caso Nicolini sacude al MPP. La corriente del senador Eleuterio Fernández Huidobro volvió a denunciar un complot interno para provocar la renuncia del ex senador. El Comité Ejecutivo emepepista analizará el tema el martes.
"Me comprometí a la salida del juzgado a dar nombres. Y lo voy a hacer", dijo ayer Nicolini en conferencia de prensa rodeado de los integrantes más notorios de la Corriente de Acción y Pensamiento-Libertad (CAP-L) del MPP, entre ellos su líder, el ex tupamaro Fernández Huidobro.
Según dijo, lo hará el miércoles y con el objetivo de exponer a los integrantes del MPP que mintieron en la Justicia, en la investigación administrativa del Ministerio de Salud Pública y en la propia interna del sector que lidera José Mujica durante la investigación llevada a cabo por la utilización de un carné de asistencia gratuito para operarse en el Hospital Pasteur.
El miércoles vence el plazo de la fiscal Elsa Machado para apelar la decisión de la jueza penal de 9º Turno, Gabriela Merialdo, quien archivó el jueves la causa iniciada de oficio en febrero por la fiscal, quien solicitó tipifícarle fraude al ex legislador por utilizar ese tipo de carné de atención médica.
Fernández Huidobro sostuvo ayer que en la interna del MPP hubo un "complot" que buscó, entre otras cosas, "expulsar a Nicolini del Parlamento" y "mandarlo preso a él o a su hijo". El propio Nicolini fue más concreto y dijo que en la interna empepepista hubo "un ataque a la CAP-L", que él integra, para evitar su creación y desarrollo.
La CAP-L se creó en el 2006 como una expresión de disonancia con la línea mayoritaria del MPP, cuyos órganos de dirección están dominados por la línea "dura" del sector, en su mayoría afines al dirigente tupamaro Julio Marenales. La agrupación se consolidó este año. Las discrepancias de Fernández Huidobro y los integrantes de la CAP-L con la corriente "dura" del MPP -que a su vez integran el Movimiento de Liberación Nacional- Tupamaros (MLN-T)- motivaron el alejamiento del senador y algunos diputados de la CAP-L de la orgánica tupamara.
La CAP-L se erigió dentro del MPP como la corriente que busca defender la gestión del presidente Tabaré Vázquez ante los reiterados cuestionamientos que provienen de la línea "dura". Al conocerse públicamente la causa de Nicolini, la CAP-L enfrentó, sin éxito, el reclamo mayoritario del MPP de que Nicolini renunciara a su banca en el Senado. "Hay que sacar la manzana podrida", era el argumento de los emepepistas que responden a Marenales.
MORDER LA MANO. Nicolini sostuvo ayer que no le "mordió" la mano a Mujica, haciendo referencia a la frase que el líder del MPP utilizó públicamente cuando conoció el caso. "Creo que queda claro que a Mujica le mordieron la mano, que se la mordieron del otro lado, pero creo que él ya sabe quiénes fueron", afirmó tras agradecer que los propios asesores legales de Mujica le hayan defendido en los juzgados.
Además, Nicolini cuestionó a los integrantes del MPP que "se erigieron en tribunales de la verdad" al juzgarlo y reclamarle su banca en el Senado sin antes haber escuchado su versión de los hechos.
Desde la línea "dura" del MPP se discrepa con estas afirmaciones. Promoverán en la reunión del Comité Ejecutivo emepepista el análisis del caso.
Consultado por El País, el diputado Esteban Pérez, afín a Marenales, desechó que haya existido "un complot" y dijo que la decisión de la Justicia no implica que la Comisión de Ética del MPP no prosiga su investigación y que desde el punto de vista ético la conducta de Nicolini sea cuestionable.
La Dirección del MPP resolverá sobre la situación de Nicolini tras escuchar el informe de la Comisión de Ética.
Analizan denuncia judicial contra los dirigentes que "mintieron"
El ex senador Nicolini y los demás integrantes de la CAP-L analizarán después del miércoles la posibilidad de iniciar acciones judiciales contra las personas que "mintieron" al momento de declarar en la causa llevada adelante por la jueza Gabriela Merialdo.
"Eso lo vamos a hablar. Si hay instancias judiciales es un tema jurídico y hay que evaluarlo si políticamente nos dedicamos a esa tarea", declaró ayer Nicolini. Acciones de este tipo pueden profundizar las diferencias internas en el seno del MPP, más aun si los implicados son integrantes de este sector, como sostuvieron Nicolini y el senador Fernández Huidobro.
El parlamentario escindido del MLN reivindicó el contenido de una nota que había escrito en el diario La República el 7 de febrero en la que hacía alusiones al "complot" en la interna del grupo mayoritario del Frente Amplio.
Según el senador, el objetivo del complot fue "perjudicar" al gobierno del presidente Tabaré Vázquez, "dañar" a la ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, "arrancarle la cabeza" al ex director de ASSE Tabaré González, "dañar" al MPP y "mandar preso" a Nicolini, entre otros objetivos.
"Lo vuelvo a reiterar. Estos son los objetivos de una conspiración de la derecha con gente de izquierda o disfrazada de izquierda, con la apariencia de izquierdista, como si la mujer del César se disfrazara de izquierdista. Es gente de derecha que actúa en el seno de la izquierda. La apariencias engañan y los medios de prensa también", sostuvo Fernández Huidobro.
En esa nota, el líder de la CAP-L defendió la inocencia del ex senador Nicolini de todas las acusaciones formuladas en torno al caso del carné de asistencia gratuito y su operación en el Hospital Pasteur.
El origen del caso Nicolini
El 1° de febrero de este año, el semanario Búsqueda publicó la información de que el entonces senador frenteamplista Leonardo Nicolini había sido operado el 6 de diciembre de 2006 sin costo alguno en el Hospital Pasteur, tras gestionar un carné de asistencia gratuita. También indicó que el legislador realizó una declaración jurada falsa en la que se aseguraba que carecía de ingresos. Desde el MPP se aseguró en esas fechas que la orgánica ya lo venía investigando y que se estaba gestionando la renuncia a su banca en el Senado.