El correo del estado repartirá el 15% de las facturas públicas antes del próximo 31 de diciembre, anunció la asociación de funcionarios postales del Uruguay (AFPU).
El sindicato de funcionarios postales se entrevistó ayer con el secretario de Presidencia, Miguel Ángel Toma, para cerrar el acuerdo en torno al reparto de las facturas públicas, punto que había sido convenido hace varios meses. Sin embargo y pese al acuerdo alcanzado en su momento con Toma, las direcciones de las empresas públicas habían puesto algunas trabas para el cumplimiento de estas directivas.
Tras la reunión de ayer con el secretario de la Presidencia, "se definió que el acuerdo con el Presidente se va a cumplir antes del 31 de diciembre para concretar el reparto del 15% de las facturas públicas", indicó el presidente del gremio postal, José Matto al término del encuentro con Toma.
Para el sindicato postal se trata de una aspiración que data de largo tiempo.
"Hace siete años que estamos peleando por esto", dijo el dirigente postal.
Matto explicó que en virtud del documento se establecía que el 15% convenido se alcanzaría en tres etapas, que implicarían un incremento del reparto del 5% en cada una de ellas.
Las quejas de los funcionarios por este tema se centraban en el hecho de que del total del 15%, sólo se estaba repartiendo un promedio del 6%, dijo Matto.
Según el sindicato postal, el Estado emite unas 460.000 facturas al mes.
Por este reclamo, el sindicato había dispuesto algunos paros parciales con concentración en la sede del Correo estatal, el último el pasado 23 de octubre.
El dirigente sindical manifestó que las principales dificultades para cumplir con el acuerdo se produjeron con el directorio de Antel puesto que las autoridades del ente pretendían incluir en su parte del porcentaje las facturas de Ancel, las cuales ya se repartían antes del acuerdo colectivo.
pendientes. Por otra parte, el sindicato tiene otros dos reclamos sobre los que insistirá en el próximo período.
Por un lado, pretende el ingreso de más funcionarios para cubrir algunas vacantes generadas por la salida de trabajadores que se han jubilado.
Otro de los temas pendientes es la creación de una ley postal.
Con esa norma, el Correo estatal tendría el monopolio del reparto de la correspondencia de hasta 150 gramos, mientras que el resto podría dividirse entre el servicio público y los privados.