SALUD

Lore nutri: Qué tener en cuenta a la hora de armarle la vianda a los más pequeños

Lorena Balerio, nuestra nutricionista de cabecera, nos brinda importantes consejos para armar el menú para llevar a la escuela (o liceo) de manera saludable

frutas y verduras
Foto: Pixnio

En este regreso a la "nueva normalidad", además de solucionar las viandas de los hijos con alimentos saludables, nutritivos y de calidad sanitaria, se suma el desafío de que no todos pueden calentar la comida que llevan de su casa. Sí, se volvió al horario completo, pero en muchas instituciones no se permite el uso de microondas.

Ante este panorama, los padres deben resolver el rompecabezas del menú infantil de la semana. Te propongo a que, en poco tiempo, resuelvas durante el fin de semana el menú para los días de clases.

Armar las viandas no debe ser salir del paso con platos fríos y fáciles; tienen que ser nutritivos.Los niños están en una etapa del crecimiento donde la alimentación es fundamental para brindarle los nutrientes que su cuerpo necesita para crecer y además rendir de manera óptima en la escuela.

Nutrientes claves

Hay cinco nutrientes que son indispensables para mejorar el rendimiento escolar: Minerales como el hierro el zinc y el magnesio, las vitaminas del grupo B y las grasas saludables. Muchos alimentos de fuente proteica como son las carnes, huevos y legumbres engloban estos nutrientes. Ninguno de estos nutrientes debería faltar en el menú que le preparás a tu hijo. 

¿Cómo armar de manera sencilla un menú nutritivo para todos los días de clase durante el fin de semana?

Para organizarte, recomiendo que tomes lápiz y papel y dividas la hoja en cuatro columnas:
Proteínas
Frutas y verduras 
Granos y cereales
Lácteos

Debajo de cada una escribí qué alimentos le gustan a tu hijo (considerá preferencias y/o alergias). Aquí te dejo algunas referencias: 

Proteínas: en esta columna puede ir desde huevo duro, hasta atún, pollo, carne vacuna, rollitos de jamón (que es una opción para usar de manera esporádica porque son alimentos con extremado aporte de sal).

En frutas y verduras agregá las frutas que le gustan a tu hijo y si existen algunas verduras crudas o cocidas frías que pueda consumir y le gusten  (que se consuman en ensaladas frías, un ejemplo: tomatitos cherry, zanahorias mini y los alimentos que protagonizan rellenos con la mezcla de huevo y queso).

Por otro lado, deberás agregar los granos y cereales. El pan, las masas para hacer canastitas empanadas y empanados de carnes, por ejemplo. Acá también incluí las galletas y barritas (como buena nutricionista siempre preferiré recomendarte las hechas en casa).

Con estas tres columnas ya podrás combinar:
— Masa/ huevo/ verdura (traducido a una tarta canastita o empanada)
— Carne/empanado y verdura traducido a unos sticks de pollo o nuggets caseros con una salsita de queso saborizada y la verdura que consuma.

Muchos padres se encuentran con el desafío que los niños no consumen mucha carne (sobre todo los niños que están con el recambio de dientes), así que la carne picada será una prioridad. Para el caso de los niños que no consumen pescado, el atún puede ser tu gran aliado.

Si tu pequeño no consume las verduras (más allá de platos calientes como son los purés o platos con temperatura), no te estreses, completá la porción de vitaminas y minerales fomentando el consumo de frutas.

Agregar a la cuarta columna lácteos, como el  yogur, y fruta como colaciones es una excelente forma de completar el menú. Las frutas pueden incluirse en galletitas de frutas o trufas para las meriendas y entre horas.

Por último la columna que mencioné los lácteos, puede sumarse al yogur,  quesos y algún tipo de dip sustituir a la mayonesa. Una salsa a base de quesos para agregar sabor puede ser una opción saludable.

Pequeños avances saludables

Preparar masas integrales y variar rellenos para no repetir comidas, es clave. A veces los pequeños se aburren con facilidad, así que tratemos de no morir siempre en los rellenos con jamón, sino optar por pollo o atún como fuente de proteína. En esto es clave variar la presentación (un día se hace una tarta, otro día empanadas).

Otro pequeño cambio para promover un avance saludable, es que si un día nos vemos en un apuro y tenemos que mandar un sándwich en la vianda, usemos panes integrales. Esta opción es una salida (es una solución rápida que bien armada es muy completa).

Si vamos a mandarles una salsita, en vez de mandarle un sachet de mayonesa sumemos un potecito con una salsita a base de quesos de bajo tenor graso.

Es importante no olvidar que el efecto visual en los niños es muy importante, así que si tenés formas y cortantes (y sobre todo tiempo y ganas para armarle platos divertidos con colores y formas) este recurso ayudará  mucho.

Al regreso de la escuela es clave preguntarles si les gustó la comida para saber qué sí y que no les agrada. Podemos tener idea que algo le gusta y en este nuevo marco de platos fríos no ser una opción que le apetezca.

A veces tener armada una la lista de ingredientes que pensamos usar, permite darles la opción de elegir. Esta puede ser una buena estrategia, asó como la de involucrar a los pequeños en el armado de las viandas de la semana. 

Es mejor mandarles alimentos saludables que sabemos que comerán, que alimentos que nos gustaría que comieran y terminan regresando intactos en el tupper.

A cada preparación siempre podemos buscarle una vuelta de tuerca saludable, solo necesitás unos minutos de planificación para ordenar tus ideas, ¡nadie más que vos conoce a tu hijo!

Conocé a nuestra columnista
Lorena Balerio
Lorena Balerio
Licenciada en Nutrición.
Dicta charlas y talleres y promueve la alimentación real y saludable. Consultas personalizadas a domicilio y on line.

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