Verano

¿Se puede lograr un bronceado saludable sin dañar la piel?

La Sociedad de Dermatología advierte que el bronceado nunca es saludable y es señal del daño solar en la piel; se recomienda evitar la exposición al sol entre las 10 y 16 horas

bronceado saludable
foto: Pexels

Llegó el verano y es momento de recordar que es necesario tener cuidado al exponerse al sol. Se recomienda evitar la exposición entre las 10 y las 16 horas y permanecer al sol por tiempos cortos y con una adecuada protección UVA y UVB.

La piel es uno de los órganos más importantes y extensos de nuestro cuerpo. Tiene diversas funciones: regula la temperatura corporal, protege de diversas agresiones externas, nos comunica con el exterior mediante los sentidos y nos protege de la radiación.

Existen productos que han conseguido resultados cosméticamente iguales a los del bronceado natural, como los aceleradores del bronceado y los autobronceadores. Los primeros aumentan la producción de melanina en la piel, mientras que los segundos desencadenan reacciones de coloración en ella.

Los especialistas aconsejan preparar la piel a través de la exfoliación (10 días antes de la exposición solar) para tenerla pareja y sin lesiones. 

Si pese a las advertencias querés tirarte al sol, no olvides usar protector solar.

Otro de los consejos es consumir alimentos con carotenos (como la zanahoria) durante los 15 días previas a la exposición solar e ingrerir vitamina C luego. 

A tener en cuenta

El bronceado es una respuesta fisiológica a la agresión solar. Si es en exceso, tiene efectos negativos: se estimula la producción de la proteína p53, lo que solo ocurre cuando las células reconocen que hay daño al ADN.

Debemos recordar que la radiación UVB, UVA e IR (infrarroja) en exceso es perjudicial, ya que genera alteraciones en el núcleo de las células y pueden ocasionar cáncer de piel.

Prevención

Consejos antes de la exposición solar:

– Hacernos un análisis de la piel una vez al año, antes de empezar el verano, para tomar las medidas adecuadas.
– Tener una alimentación rica en antioxidantes y ácidos grasos, y mantener una buena hidratación.
– No usar perfumes antes de la exposición al sol.
No exponernos al sol entre las 10 a.m. y 4 p.m.
Hidratar la piel después de la exposición: una emulsión con ácido hialurónico será lo indicado después de una ducha fría sin productos abrasivos.
– Imprescindible la protección solar (mínimo factor 30, ideal factor 50), que debe aplicarse con cierta periodicidad, pues la inmersión al agua y el sudor pueden disminuir su eficacia.

Una primera versión de este artículo contenía información errónea que fue corregida

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