MUJERES

Villa Sara Recicla, un emprendimiento liderado por cuatro mujeres del pueblo

Ana Medina, Lucía Pereira, Rocío García y Miriam Sánchez lideran la inciativa que quita de su pueblo unos 3.000 kilos de plástico al mes.

Villa Sara Recicla

Reciclar, reutilizar, reducir. Tres verbos que definen el rumbo de Villa Sara Recicla. El emprendimiento, encontró una salida laboral para mujeres que hoy convierten las botellas plásticas que estaban destinadas a descartarse o contaminar el ambiente, en materia prima que se vende y se transforma en nuevos productos.

Analía Larrañaga, nuestra alcalde, viendo otra iniciativa cercana, decidió movilizarse para traer a nuestro pueblo un proyecto que empleara mano de obra de acá y generara trabajo a mujeres jefas de hogar”, contó Ana Medina, una de sus integrantes.

Iniciado en noviembre de 2020, el proyecto actualmente emplea a Ana Medina, Lucía Pereira, Rocío García y Miriam Sánchez, cuatro mujeres que se dedican al reciclado y prensado de plástico PET.

El apoyo de sus vecinos fue clave para impulsar y hacer viable el negocio que utiliza en préstamo una máquina de prensado de plástico y recibió la donación de un vehículo utilitario. Así ellas procesan las donaciones que reciben de los 1.200 habitantes de Villa Sara y suman algunas provenientes de Treinta y Tres.

“Trabajamos con una prensa, un préstamo que nos facilitó ECO PET, una fábrica que funciona en Pando. También recibimos aportes privados, como el camioncito en el que salimos a recoger el plástico, que fue donado por Agropecuaria del Este, una firma privada de Treinta y Tres”, detalló Medina.

Aún sin sede física propia, Villa Sara Recicla se ha instalado en varios lugares. “No tenemos un espacio nuestro, estamos esperando un comodato de la Intendencia para que nos brinde un terreno”, relató Medina, al tiempo que detalló que ahora están en un local que les cedió el empresario Fernando Camacho, propietario de Transportes José Pedro Varela. “Además de prestarnos el local para trabajar, él nos colabora con la luz para la prensa”, dijo con alegría.

Tras ganar un concurso de la Organización No Gubernamental María Abella, donde se presentaron 40 proyectos, las trabajadoras son optimistas y planifican la construcción de un galponcito y un baño en el terreno que suponen llegará en breve. “Tenemos el premio de US$ 4.500, un capital que está depositado en una cuenta conjunta que usaremos en la construcción de nuestro primer local”, detalló.

Ana Medina, Villa Sara Recicla
Ana Medina, Villa Sara Recicla

La rutina de todos los días

“Acá no hay plásticos tirados”, sentenció con orgullo la emprendedora. Botella que andaba suelta, hoy es envase que va a parar a las manos de estas mujeres. Tanto es así que en ocasiones han recibido a más de un tambero que les compra recipientes para hacer el reparto de leche en botellas plásticas. “Antes se encontraban en todas partes, ya no”, remarcó.

La actividad de las mujeres es constante y tiene rutinas marcadas que aseguran tanto una división del trabajo equitativo para el buen funcionamiento de esta cooperativa.

Las mañanas, entre las 8.00 y las 12 del mediodía, se dedican a la recolección de botellas. Abarcan su pueblo y suman la ciudad de Treinta y Tres, que está a pocos kilómetros de distancia. También agregan la recolección domiciliaria y juntan los envases que son depositados en lo que ellas bautizan como “jaulas”.

“Hicimos contenedores de hierro y tejido, en esto también nos ayudaron algunos anónimos que nos dieron dinero para su confección porque necesitábamos esas jaulas para evitar que pasaran otras personas y se nos llevaran las botellas antes de que pasáramos”, puntualizó.

“La población de acá está muy comprometida, por suerte contamos con ciudadanos que apoyan tanto a nuestro proyecto como también se preocupan por el cuidado del medioambiente”, consideró.

Tras reunir las botellas, todo el plástico se procesa, tritura y tras hacer fardos se envía a ECO PET, empresa que luego recicla los envases de PET postindustriales y postconsumo, para convertirlos en materia prima apta para elaboración de nuevos productos.

“Más allá de crearnos una fuente laboral y el aspecto económico que esto implica, nosotras tenemos la convicción de que realizamos una tarea que es importante para el medioambiente”, sentenció Medina.

Villa Sara Recicla. Foto: cortesía
Villa Sara Recicla. Foto: cortesía

Adquirir nuevas habilidades

El trabajo no se limita al plástico y su reciclaje, porque las emprendedoras están dispuestas a mejorar procesos internos con miras a crecer.
“El año pasado participamos en los talleres de Sembrando, fue un paso más para capacitarnos”, repasó Medina al recordar una mentoría que contribuyó a conocer temas de marketing y contabilidad que sirvió para apalancar el crecimiento de Villa Sara Recicla.

“Estamos agradecidas a los mentores que tuvimos, nos hicieron aportes importantes de forma amena y accesible”, dijo quien también recordó que contaron con apoyo psicológico para aprender más sobre compañerismo, a trabajar en equipo e impulsar las fortalezas de casa integrante de la iniciativa.

“Procesamos unos 3.000 kilos al mes, quizá no es mucho en peso, pero en volumen sí y para nosotras, es un montón”, concluyó.

Villa Sara Recicla. Foto: cortesía
Villa Sara Recicla. Foto: cortesía
ONU y la consigna para el 8M

Igualdad de género hoy para un mañana sostenible

Para el 8 de marzo de 2022, Día Internacional de la Mujer, ONU Mujeres propuso el lema: “Igualdad de género hoy para un mañana sostenible”. ONU advierte que niñas y mujeres sufren el impacto de la crisis climática porque la situación amplifica las desigualdades de género y pone sus vidas en peligro. “Sin igualdad de género hoy, el futuro sostenible y equitativo seguirá estando fuera de nuestro alcance”, remarca la consigna.

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