Mujeres
Desde hace 10 años Paraguay hace un certamen de belleza que premia atributos diferentes a los clásicos.
Desde hace una década, Paraguay rompe los cánones con un certamen diferente: Miss Gordita. En la edición 2021, la paraguaya Tatiana Aquino (32) ganó el concurso que se dirimió en modalidad virtual, pero no por eso tuvo menos poder de convocatoria. La iniciativa derriba el imperante canon de los certámenes de belleza y les da protagonismo a mujeres con sobrepeso.
A la décima edición del concurso se presentaron 3.000 candidatas y se eligieron 33 finalistas que compitieron desde sus hogares.
Aquino, ingeniera agrónoma, licenciada en Bellas Artes y madre de dos hijos, fue galardonada oficialmente en un hotel del centro de Asunción al que se desplazó desde el departamento de Caaguazú, a unos 180 kilómetros de la capital.

Bárbara Sanabria (27), diseñadora de moda de la localidad de Caacupé se quedó con el título de Primera Princesa.
Hubo premio también para una extranjera. La austríaca Stella De Jaegher (42), residente desde hace más de una década en la ciudad turística de Ypacaraí, donde regentea una posada, se coronó Miss Fotogénica.
En una edición con cinco categorías, el título de Miss Amistad fue para Rocío Martínez (35). Todas las mujeres premiadas recibieron sus galardones en una ceremonia donde las anteriores reinas del concurso les impusieron sus bandas.
La sorpresa de última hora fue Cindy Arguello (29), laboratorista en una clínica estatal, que rechazó el premio de Segunda Princesa para expresar su disconformidad con la decisión del jurado, compuesto por una decena de exparticipantes.
Tras esa decisión, ese título recayó en Leticia Paredes (27), natural de Ciudad Del Este, la segunda urbe paraguaya.
Más allá de lo avatares, el certámen sigue abanderando la filosofía para la que fue creado. Mike Beras, fundador de la iniciativa, destacó: "El propósito era dar un espacio a las mujeres con sobrepeso en los concursos de belleza y en los medios, pero cuando empezamos a profundizar y hablar mucho con las chicas me di cuenta que sus problemas se extendían a comprar ropas, conseguir trabajo y que realmente eran tratadas como ciudadanas de segunda categoría por tener sobrepeso".
En ese sentido, Beras afirma que Miss Gordita sigue vigente como lanza de concienciación y colabora para "que se pueda entender que las mujeres con sobrepeso y obesidad necesitan respeto" y no deben ser discriminadas por esa razón.
No obstante consideró la obesidad como "una enfermedad que debe combatirse", por lo que el concurso alienta a las participantes a bajar de peso, cubre tratamientos de salud con especialistas y asistencia por parte de una psicóloga.
La violencia contra la mujer ha sido también es tema de charlas durante los meses que se organiza el concurso, como parte de una realidad que está muy presente en Paraguay.
"El machismo aun es fuerte aquí. La independencia de la mujer paraguaya actual cuesta caro para ellas. Muchos hombres aún las tratan como su pertenencia", señaló Beras.
Este año de pandemia el concurso tuvo como proclama la vacunación de las paraguayos con sobrepeso, en el momento en que el Gobierno dosificaba las dosis por franjas etarias debido a la insuficiente disponibilidad de biológicos.
Ha sido este fin de semana cuando la cartera sanitaria, que ha insistido en la obesidad como uno de los factores de riesgo ante la COVID-19, comenzó una vacunación centrada entre las personas de 18 y 49 años, pero solo a los afectados por enfermedades de base o algún tipo de sobrepeso.
Las finalistas se llevan como premios tratamientos con especialistas, así como kits de productos para el cuidado de piel, asistencia odontológica, además de un ajuar de prendas, entre otros.