Hogar

Tu vida en orden: Receta para el orden, tres ingredientes claves

Nuestra especialista en orden, Ana Guardado, nos explica que orden y organización no es lo mismo pero que necesitamos de ambas para nuestro bienestar emocional

Clasificando la ropa. Foto: Ana Guardado
Foto: Ana Guardado

Si pensamos un poquito, sin darnos cuenta, vivimos organizando situaciones: eventos sociales, viajes o vacaciones, agendas de trabajo, visitas médicas, compras, la comida, etc. Entonces ¿por qué no podemos organizar el orden?

El orden es la forma en la que están colocados los objetos, las personas o los hechos en un lugar o en el tiempo. Y la organización es un sistema para conseguir el resultado deseado.

Con el orden logramos categorizar y darle un espacio o lugar a cada cosa y con la organización logramos que ese orden y esos objetos sean funcionales a nuestra rutina. El orden sin organización solamente es una acción de acomodar objetos para verlos prolijos y lindos; es mentiroso y al poco tiempo todo volverá a ser un caos.

Los síntomas de una casa desordenada son los objetos en tránsito, cosas sueltas que vamos dejando por todos lados, lo que está esperando para que lo llevemos a arreglar, objetos que no necesitamos, etc., pero las guardamos y así vamos ocupando y anulando espacios.

Muchas veces el click se genera por una mudanza, por ver el resultado de otra organización o por acumulación y nos preguntamos: “¿cuándo llegue a esto?”. Esconder las cosas dentro de un armario, debajo de la cama o en un altillo y no verlas, no significa ordenar, ese orden no tiene criterio.

El orden real surge cuando descartamos, clasificamos y guardamos. Científicamente no hay nada que determine la menor o mayor capacidad para organizarnos y ordenar, y como otros rasgos de conducta, el orden se aprende.

Pero… el orden es personal y por eso cada uno tiene que encontrar su propio sistema de organización y crear su propio orden, de manera que sea funcional a su estilo de vida, sostenible en el tiempo y le facilite la vida.

Es un proceso, un diálogo con uno mismo, enfrentarse a la razón, a la lógica y también a los sentimientos. Es un cambio de actitud, un cambio en tu vida y solo depende de vos.

En el orden no hay reglas porque funciona diferente para cada persona, pero es como una receta, y diría que tiene tres ingredientes claves que son:

* Desechar, sacar aquello que ya no usas.

* Clasificar con criterio, donde guardar y aprovechar mejor el espacio del que disponemos.

* Guardar, ordenar y mantener lo que se ha conseguido.

El tener una casa ordenada va más allá de tener todo divino y perfecto como si fuera de revista. El orden nos da bienestar físico y emocional y eso es lo que realmente importa.

conocé a nuestra columnista
Ana Guardado EME
Ana Guardado
Es organizadora profesional de espacios y desde hace un tiempo lleva adelante su emprendimiento Ana Gu.

Podés encontrarla en sus redes sociales Facebook o Instagram.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados