Solidaridad

Juntas por Gaby: una movida solidaria para ayudar a Gabriela Ojeda en su recuperación

El objetivo es recaudar $ 500 mil para que Gabriela pueda estar un año sin trabajar encargándose de su recuperación y su familia.

JuntosporGaby

Gabriela (35) necesita ayuda y podés acompañarla en @juntasporgaby. Ella (35), Mauricio, sus hijos Maite y León viven en Pinamar. Antes de la pandemia animaban fiestas infantiles; además ella es profesora de inglés y dirige un espacio de arte y juego para niños.

Desde que nació su primogénita (6) la pareja buscó otro bebé. A mediados de 2020 un embarazo no prosperó, pero luego llegó el de León. “Lo transité con dificultades y mucho reposo. Mi cuerpo no estaba bien, pero no lo sabía”, reflexiona hoy.

En enero de este año se descubrió un bulto en la mama derecha. Se preocupó desde el minuto uno porque su mamá falleció tras un cáncer endometrial, información que manejó con sus ginecólogos. En el primer control una médica suplente consideró que el bulto serían los ganglios, no le indicó estudios y le pidió que cuando tuviese consulta con el ginecólogo tratante reiterara su inquietud. En la siguiente consulta, el médico la examinó y repitió lo mismo. Pasaron los meses y ella siguió mencionando el tema en consulta porque notaba que el bulto estaba más grande. El profesional le pidió que se sacara el tema de la cabeza y disfrutara su embarazo.

En junio de este año, toda su familia contrajo Covid, pero solo Gabriela requirió internación. Al décimo día sus síntomas la derivaron a una sala covid con una neumonía bilateral, saturación muy baja y requirió oxigeno (estuvo al límite de ingresar a CTI y ser intubada). Transitó el proceso de Covid embarazada durante 40 días.

El 26 de agosto —cesárea programada mediante— nació León, unas semanas antes de lo previsto porque ella tenía la presión alta.
“Desde el momento en que nació jamás se prendió a pecho. Fue algo que llamó la atención porque vino hasta la jefa de las asesoras de lactancia y no consiguió que lo hiciera”, recuerda. Una asesora externa que ellos contactaron tampoco pudo. Todos hicieron diagnósticos de qué podía pasar pero no pudieron resolverlo.

Salieron de alta y León solo se alimentaba con complemento. Gaby, como la llaman sus amigos, sentía molestia, dolor, y le costó recuperarse de la cesárea. En ese contexto siguió mencionando el bulto, pero lo atribuían a la inflamación del embarazo y las hormonas, nunca llegaron a revisarla. Al usar el extractor de leche, el dolor en el pecho derecho era insoportable, la inflamación muy grande y se percató que esto no era lo normal. Cuando fue a sacarse los puntos de la cesárea le pidió al médico le indicara algún estudio y ante su negativa, consultó a otro profesional. A fines de septiembre una ginecóloga la revisó y pidió una ecografía de urgencia.

Diagnóstico

“La ecógrafa no entendía cómo había llegado a esa instancia sin ningún estudio. Me puse a llorar y ella me contuvo. Me miró a los ojos y me dijo que no me voy a morir de esto, me adelantó que necesitaría un tratamiento, que iba a ser difícil pero que iba a salir de esta”, enfatiza.

“De ahí me fui con una ecografía birads 4c, que es prácticamente una confirmación de malignidad. Era un 95% de probabilidad de malignidad”, añade. Ahí se empezó a mover un mecanismo por fuera de la ventanilla, todo sin número y en consulta con un mastólogo se le pidió una biopsia.

“Me veía venir lo peor, pero ni así me imaginaba esto. El diagnóstico es de cáncer triple negativo localmente avanzado, un panorama complicado”, desarrolla. “Me hicieron más estudios y por suerte no está más extendido del seno. En la primer eco el tumor medía 6 centímetros y ahora ya no es medible, triplicó su tamaño en un mes y poco”, explica.

La oncóloga determinó el tratamiento estándar con quimioterapia neoadyuvante, el tumor no es operable ahora así que intentan achicarlo. Ya tuvo la primera sesión y tendrá una cada 15 días porque en su caso tan avanzado deben acortar los plazos entre una y otra. Además, por el tipo de tumor requiere una quimio de las más antiguas y agresivas.
Se hizo un estudio genético, de un costo muy elevado en dólares que no cubren las mutualistas, que determinará el tratamiento completo. Deberán quitarle el seno derecho y los ganglios de ese brazo y si el resultado da positivo, se plantearía mastectomía doble radical y además probablemente histerectomía preventiva.

Concientización

Gabriela desea que su experiencia ayude a que ninguna mujer atraviese una situación semejante. “Esto se pasa por alto no porque el ginecólogo haya sido distraído solamente, sino porque el sistema médico no está acostumbrado a pensar en la mujer joven con cáncer de la mamá y a la embarazada con cáncer de mama. No hay la suficiente consciencia de que es una posibilidad; es horrible y si no queremos verla, pero es una posibilidad y no se puede dejar de investigar”, señala.

“Con respecto al cáncer triple negativo específicamente también debe haber una toma de conciencia. Dentro de los cánceres de mama es la tasa de supervivencia en mujeres jóvenes es muy baja. Cuando te diagnostican así, no podés seguir los tiempos del sistema y la mutualista, ni siquiera con respecto a un cáncer de mama común. De la primer ecografía a la primera sesión de quimioterapia me demoraron 40 días y eso está mal”, concluye.

¿Cómo colaborar?

En Instagram, como @juntasporgaby, podés encontrar todas las vías de colaboración.

* Banco República, Caja de ahorro en pesos 000768828-00001 (178-0844280 número viejo(a nombre de Mauricio Sandoval).

* Colectivo Abitab 119701 a nombre de Gaby Ojeda.

* Por PayPal siguiendo el link paypal.me/maurisanro

* Por mercado Pago siguiendo el link mpago.la/pos/993890

JuntasporGaby
@JuntasporGaby

Cuando los vínculos afectivos son clave

“Necesito un batallón para sostener todo; pasé de ser una cuidadora fundamental dentro de mi casa a ser una persona que necesita ser cuidada. Mi familia cuida a mis hjjos, me cuida a mí, a la casa”, cuenta.

“El día uno cuando hable con la ecógrafa, al llegar a casa me puse en contacto con la fundación “Dame tu mano” y ellas me apoyaron. Empecé a tratarme con una psicóloga que me ofreció sus servicios solidariamente y también biodecodificación que es alternativo pero para mí ha sido un apoyo grande”, confía.

En todo este vaivén de emociones y consultas médicas, Gabriela cayó rápidamente en la realidad económica que se venía y pidió ayuda para solventar en principio el estudio genético. A partir de ahí muchos conocidos se enteraron y ofrecieron organizar una movida para ayudar a la familia.
A iniciativa de mujeres conocidas de un grupo de madres y crianza, se creó un perfil en Instagram (@juntasporgaby) que visibiliza y gestiona todo tipo de apoyos a la causa, desde sorteos hasta traslados, viandas y demás.

El objetivo es recaudar $ 500 mil para que Gabriela pueda estar un año sin trabajar encargándose de su recuperación y su familia. Ese monto cubriría gastos de alimentación, cuidados de sus hijos en los momentos en que el tratamiento no le permita estar al frente, traslados para las consultas, consultas particulares cuando sean necesarias y gastos imprevistos que surjan.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error