Realeza
La autora de un libro que aborda la vida de Marion Crawford como institutriz de Isabel y Margarita, sugiere que la reina habría sufrido un TOC
Una nueva publicación sugiere que la reina Isabel II habría sufrido los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo durante su infancia. Lo asegura Wendy Holden, la autora de The Royal Governess, un texto que aborda la vida de Marion Crawford durante su período como institutriz de la futura reina y su hermana.
Holden cita a la fallecida institutriz de Isabel y Margarita para afirmar que la reina experimentó un "trastorno compulsivo paralizante". De acuerdo con un libro de Crawford publicado en 1950, Las princesitas, la monarca solía ordenar minuciosamente los lápices y los platos para sentirse segura.
Según el medio británico The Sun, el libro de Holden está catalogado como una ficción histórica y biográfica. Allí, la autora cuenta: "Marion, cuya formación abarcaba también la psicología infantil, percibió enseguida los gestos compulsivos de su Majestad. La sorprendió encontrar ese comportamiento en un entorno tan cuidado".
En una ocasión, Crawford le preguntó por qué ordenaba así los lápices y la pequeña Isabel le respondió: "Porque me hace sentir segura". "¿Segura de qué?", indagó la institutriz, que nunca obtuvo la respuesta porque, en ese momento, la madre de la reina interrumpió la clase.
El Daily Mail, por su parte,consigna que Crawford en su libro describió a "Lilibet", tal como llamaba a la futura reina, como una niña muy ordenada que se ocupaba de mantener todas sus pertenencias y libros en "una perfección inmaculada".
"Durante un período de tiempo, me preocuparon las tendencias de Lilibet, que se había vuelto demasiado metódica y ordenada. Hasta su hermana, Margaret, se reía de esos comportamientos obsesivos", escribió la maestra acerca de su peculiar alumna.
El trastorno obsesivo compulsivo, conocido como TOC, es una grave condición de salud mental que provoca que las personas sufran con pensamientos desagradables e intrusivos que contrarrestan con rituales que pretenden controlarlos. Puede afectar a personas de cualquier edad, pero en general se manifiesta en la juventud y resulta muy difícil de superar incluso con terapia y medicación.