Por Luciana Jinchuk

Volver a dormir: Se viene el hermanito, ¿qué pasa con el sueño?

Luciana Jinchuk aconseja que todo lo que puedan corregir o mejorar con respecto al descanso traten de hacerlo en el embarazo, antes que nazca el hermano.

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Foto: Pexels

Uno de los temas más grandes de la maternidad es el descanso, eso nadie lo duda. Cuando hay un solo hijo en casa todo gira en torno a él, los horarios, la noche, las siestas. Pero, ¿qué pasa cuando ese espacio tiene que compartirse?

Mi primer consejo es: todo lo que puedan corregir o mejorar con respecto al descanso, traten de hacerlo en el embarazo, antes que nazca el hermanito.

De hecho, cuánto más temprano en el embarazo mejor. Así los papás están con más paciencia y el niño no está todavía tan sensible. Hablen mucho con él, explíquenle que los cambios que harán son por su bien, que están muy felices y orgullosos de él y que acompañarán todo el tiempo. A los padres nos cuesta mucho poner límites cuando los vemos tan vulnerables y vivimos algo tan especial pero créeme que te lo agradecerás para siempre.

Generalmente el primer mes de vida los bebés duermen mucho, y son muy “transportables”. Eso hace que el o los mayores no lo sufran tanto. Pero a medida que pasa el tiempo, el bebé necesitará más su ambiente de sueño y que le cuiden mucho los horarios y las siestas. Por eso te recomiendo que el grande se acostumbre, durante el embarazo, a dormirse a la noche con cualquiera de los dos; de ese modo si la mamá está dando teta o acompañando al chiquito, la hora de dormir no es una complicación. El mayor entenderá que la atención se divide y que mamá no está tan disponible como antes. Y si esto nos cuesta a nosotros entenderlo, ¡imaginate a ellos!

Una vez que nace el hermanito, por lo menos por los primeros 3 meses (según mi experiencia) no es momento de hacer grandes cambios. Por ejemplo: si tu hijo dormía en la cama contigo no lo saques una vez que nace el bebé por más que sientas que se despertará más, no querés que se sienta desplazado. No le digas que porque ahora es el hermano “grande” tiene que dormir solito. Si hasta ahora dormía acompañado ¡lo necesitará más que nunca!

Naturalmente las cosas se acomodan, nos adaptamos a esta nueva rutina, a esta nueva vida de ser más en casa, caótica pero hermosa. Y acordate: todo pasa y llegará el día en que lo recuerdes con nostalgia.

CONOCÉ A NUESTRA COLUMNISTA
Luciana Jinchuk
Luciana Jinchuk
Consultora de Sueño Infantil por el Family Sleep Institute. Mamá de Eva y Felix.
A través de su emprendimiento, Volver a Dormir, ha trabajado con más de mil familias en Latinoamérica.

Podés seguirla en Instagram y ver sus novedades en la página web de Volver a dormir.

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