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Volver a dormir: Diez consejos de sueño para cuando nuestros hijos están enfermos

Si tus hijos están atravesando un resfrío u otra enfermedad y eso empieza a afectarles el sueño, hay diez cosas que debés tener en cuenta.

niño enfermo, niño con fiebre
Foto: Pixabay

Más allá del coronavirus, en estas semanas las consultas pediátricas se llenan de niños con diversos síntomas: tos, fiebre, mocos, dolor de cuerpo. Y cuando nuestros hijos se resfrían nosotros, los padres, sabemos que las noches pueden ser difíciles, incluso para bebés y niños que ya duermen bien.

Si tus hijos están atravesando algunos de estos síntomas y eso empieza a afectarles el sueño, te voy a hacer un listado de las 10 cosas que debés tener en cuenta.

1. Si se sienten mal y los están llamando, vayan a su lado inmediatamente. Los niños siempre nos necesitan, pero cuando se sienten mal la demanda puede ser mayor.

2. Cuando se sienten mal comen mal y eso puede llevarlos a necesitar extra alimentación en las noches, especialmente si es pecho o mamadera.

3. Hidrátenlos, ofrézcanles agua cada vez que se despierten.

4. Sigan mostrándoles que es de noche, no es momento de jugar ni de prender la tele, vuélvanlos a acostar lo antes posible

5. Dénle remedios cuando sea necesario, aunque eso implique despertarlos para tomarlos.

6. Sigan las instrucciones del pediatra: limpiar la nariz con suero, cambiar el pijama si está muy transpirado, bañarlo si tiene mucha fiebre.

7. Si no están tranquilos no los dejen solos en su cuarto; pero en vez de llevarlo a la cama de los padres, vayan ustedes con un colchón a su cuarto (es más práctico para cuando se mejore).

8. Denles la oportunidad de descansar, si ven que la fiebre no subió o que están tranquilos déjenlos dormir; el sueño es la mejor medicina para recuperar un cuerpo enfermo.

9. Tengan extra paciencia, sentirse mal es horrible, pero todo es mejor cuando los papás están cerca. Ofrecerles mucho contacto de piel los va a ayudar a sentirse mejor.

10. Si duermen menos horas de noche o se sienten muy mal ofrézcanles más siestas de lo habitual. Los horarios puede que se vean modificados unos días, ¡no se estresen!

Cuando el niño/niña mejore es importante que vuelvan enseguida a su rutina habitual. Los ayuda a recuperar el ritmo mucho más rápido.

Asegúrense que esté comiendo lo suficiente durante el día para quedarse tranquilos que no necesitan alimentarse durante la noche. No fomenten nuevas (o, mejor dicho, viejas) muletillas de sueño que puedan complicar su descanso, explicarles todo como siempre va a ser lo mejor.

Y, como siempre les digo, mucha paciencia. Ellos están más mimosos que nunca, aprovechen y mímenlos mucho.

conocé a nuestra columnista
Luciana Jinchuk
Luciana Jinchuk
Consultora de Sueño Infantil por el Family Sleep Institute. Mamá de Eva y Felix.
A través de su emprendimiento, Volver a Dormir, ha trabajado con más de mil familias en Latinoamérica.

Podés seguirla en Instagram y ver sus novedades en la página web de Volver a dormir.

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