Con los hijos

Convivencia emocional: Del niño tímido a la fobia social

La timidez es una conducta caracterizada por un déficit en las relaciones interpersonales y una tendencia estable y acentuada en la evitación al contacto social.

niño timido
Foto: Pixabay

Todo niño tímido es introvertido y evita relacionarse con persona desconocidas y/o adultos. La timidez es una conducta caracterizado por un déficit en las relaciones interpersonales y una tendencia estable y acentuada en la evitación al contacto social.

Atención padres y maestros: Estos niños no molestan pero sufren mucho 

El nivel de malestar es muy elevado en situaciones de la vida diaria porque el niño teme hacer el ridículo y/o cometer un error. Sabiendo la respuesta a una pregunta no se anima a levantar la mano y expresarla en el aula; quiere invitar a jugar a un amigo pero anticipa que el otro se negará, tiene miedo al rechazo.

Estos pequeños siempre anticipan resultados negativos: “me voy a equivocar”, “ no querrá jugar conmigo”. Es así que corre el riesgo de formar baja autoestima. Todo lo anterior le causa una excesiva necesidad de aprobación y dependencia emocional hacia las personas con las que si se siente cómodo.

Existen distintos niveles de timidez: los más intensos tienen que ser tratados porque corren el peligro de convertirse en una fobia social en la adolescencia o adultez pero es clave aclarar que no todas las personas tímidas desarrollarán una fobia social.

Atención adultos: hoy les presentaremos algunas herramientas para ayudar al niño tímido

* No hay que forzarlos a saludar si ellos no quieren
* No hay que sobreprotegerlos
* No etiquetarlo como “el tímido
* Reconozcan sus propios méritos

Fobia social

Esta es un trastorno de ansiedad caracterizado por un miedo persistente a situaciones sociales por temor a que resulten dificultosos.

La persona con fobia social se siente molesta ante la posibilidad de que otros la juzguen negativamente, a hacer el ridículo, a pasar vergüenza, a cometer errores, a recibir críticas o burlas. Estos temores son la causa de que eviten el contacto humano porque siempre imaginan lo peor.

Esos miedos pueden ser desencadenados por un estímulo real o imaginado y por lo general aparecen en la adolescencia, aunque cada vez observamos más niños con fobia social.

Hay factores que inciden en su constitución como por ejemplo los antecedentes familiares, las experiencias negativas con otras personas, las exigencias sociales y laborales o tener una apariencia o enfermedad que llame la atención.

Lo negativo es el sufrimiento por el aislamiento que sufre el fóbico social mientras que lo positivo que existe un tratamiento para vencer dicho cuadro.

conocé a nuestra columnista
Fanny Berger
Fanny Berger
Psicóloga gestáltica.

Podés contactarla en su web o página de facebook o a través del teléfono 099 289 282.

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