- "Hay que mirar para afuera; eso lo tenemos claro" dispara José Luis Vera, director de Urudata Software, la tecnológica uruguaya que obtuvo hace unos meses la certificación internacional CMMI Nivel 3, que define el nivel de madurez en el desarrollo de software.
El 60% de sus negocios están en el exterior, lo que ha propiciado abrir oficinas en países de Latinoamérica. El último caso fue Chile, "un mercado que consume bastante más de lo que produce", dice. Vera espera que esta filial sea una de las más fuertes en los próximos tres años. Pero tampoco descuida México, que es un gran consumidor de tecnología pero donde el costo de hacer negocios es más alto.
Su facturación viene creciendo a razón de 20% al año y la falta de personal no les afecta en demasía. "No se trata de tener más, sino mejores" dice para redondear la idea de que tienen la mira puesta en la especialización y en la consultoría.
Con la certificación CMMI ya son dos las empresas locales que cuentan con este "sello" (la otra es Infocorp). "Una de las cosas interesantes es que Uruguay aparece en el mapa del organismo que regula las certificaciones de software, a pesar de que figuran IBM y TCS que si bien están en Uruguay son filiales de multinacionales", explica Vera, quien le tiene fe al sector y asegura que van a "venir unas cuantas más".
La certificación es muy importante en términos comparativos con Argentina, Brasil y Chile, y no tenerla resulta costoso en términos de imagen política para un país que quiere salir al exterior a venderse como polo tecnológico.
En el mercado local, ganaron una licitación en el Mides donde vienen trabajando en temas de gobierno electrónico.
La otra "pata" de la compañía, Urudata Infraestructura, obtuvo la representación de los smartphones HTC, de origen taiwanés. Actualmente se encuentran en plena negociación con las operadoras para volcarlos al mercado a un precio accesible. "Lo que nos interesa no es vender teléfonos, sino darle una herramienta más a una persona que tiene una problemática de información" remató.