El programa social "Un Techo para mi País" este año proyecta recaudar U$S 800.000 para construir en un año más de 500 casas e implementar planes sociales en 20 barrios de Montevideo y el interior del país.
"En Uruguay, hay un alto número de voluntarios calificados, pero hay un déficit en el ritmo de las obras y en los planes sociales por la falta de recursos suficientes", dijo el padre Felipe Berríos, integrante de la organización latinoamericana sin fines de lucro "Un Techo para mi país".
Creado hace once años en Chile, "Un Techo para mi país" actualmente está presente en doce países latinoamericanos para atender las necesidades básicas de vivienda, para luego, en una segunda etapa, desarrollar planes sociales en educación, salud, agricultura urbana y micro crédito. A partir de 2003, la filial local ha construido 850 casas de madera en 30 barrios, con el apoyo de 5.000 voluntarios y el aporte solidario de los uruguayos. "Es un buen comienzo, aunque hay que tomar en cuenta que sólo en Montevideo hay 700 asentamientos, donde viven 30.000 familias sin las necesidades básicas cubiertas", sostuvo el padre Berríos. La vivienda social, de 18 metros cuadrados, se levanta sobre pilotes y cuenta con piso de madera. Su costo unitario es de U$S 1.000, de los cuales U$S 100 debe aportar cada familia beneficiada. "La vivienda de emergencia es una oportunidad para que la gente se organice, ahorre, ingrese a la formalidad y pueda salir adelante con el apoyo de planes sociales", dijo el capellán de "Un Techo para mi País".
"El año pasado el programa recaudó U$S 300.000, de todos modos hay que realizar un esfuerzo mayor para rescatar y rehabilitar a los uruguayos que viven en situación de pobreza, para que vuelvan a tener sueños", concluyó el padre Berríos.