Se viene la guerra de los helados

| Arcor, Panda y Frigor desembarcan con sus productos para competir con Conaprole y Crufi; la temporada en Maldonado será el banco de pruebas para decidir la ampliación de la distribución

2006-11-03 00:00:00 200x129

POR LAURA V. MELÉNDEZ |

Dos fabricantes argentinos de helados, Arcor y Panda, le tomarán el pulso al mercado uruguayo desde este mes, mientras Nestlé anuncia el retorno de su marca Frigor. Entre las locales, Conaprole y Crufi intentarán mantener sus posiciones en un mercado que hasta ahora se repartían casi en partes iguales en volumen, aunque la cooperativa lidera con luz en valor.

Las expectativas de los fabricantes son grandes, ya que se trata de un mercado en pleno crecimiento y se especula que con la llegada de los nuevos jugadores se dinamice aún más, en virtud del bombardeo marketinero esperado.

La cordobesa Arcor, que había anunciado su intención de ingresar al creciente mercado local de helados industriales, presentó la nueva línea la semana pasada a comerciantes de Maldonado y sus propios vendedores. Lanzados hace un año en Argentina, los helados Arcor lograron colocarse rápidamente como número dos, detrás de Frigor, que también vuelve a Uruguay de la mano de Nestlé luego de ser representada por Crufi.

Finalmente, la rosarina Helados Panda llega este mes y buscará posicionarse en las plazas de Maldonado y Punta del Este. La firma opera una planta de 14.000 m2 comprada a Unilever en 2001. Tiene una capacidad de producción de 400.000 litros de helado por día (50 millones al año) y actualmente está ocupando sólo 35% de su capacidad.

La gran pelea estará dada en el segmento de "impulsivos" -venta en salones, estaciones de servicio y de consumo no programado-, donde las tres nuevas marcas son más fuertes.

Héctor Paquez, gerente comercial de Helados Panda, dijo a El Empresario que la marca visualiza "grandes posibilidades en el mercado uruguayo". En principio, participará en el segmento de impulsivos y en el gastronómico, luego de constatar "escasa oferta de postres" y casi un monopolio de Conaprole.

La empresa embarcará la semana próxima entre 400 y 500 freezers con destino al este uruguayo para comenzar a distribuir sus productos en Punta del Este, principal eje de su estrategia de desembarco.

Conaprole, que enfrenta dificultades en el almacenaje de materia prima que podría provocar cierta escasez de producto para cubrir la temporada, balconea a su principal competidor, Crufi, que apronta sus artillería publicitaria. La marca se encuentra en pleno rodaje y producción de la campaña, según explicó a El Empresario Edgar Da Silveira, su gerente de marketing. Además de las inversiones realizadas en maquinaria, Crufi espera la llegada de 800 freezers provenientes de Brasil para cubrir las necesidades.

El objetivo de Crufi, que por segundo año consecutivo tendrá la concesión de la venta de helados en las playas puntaesteñas, es ir ganando espacios en el nicho "premium" y hacer punta con su línea de helados dietéticos.

Si bien todavía el consumo está ligado al factor estacional y las ventas aumentan proporcionalmente al calor, los empresarios se la juegan por desestacionalizar apuntando a los valores nutricionales de los helados y a la disputa del mercado gastronómico.

Parecido no es lo mismo a la hora de nombrar productos

Elegir una marca para un producto implica una gimnasia creativa disciplinada. En el segmento de barritas heladas, sin embargo, algunas empresas deben de haber agotado sus recursos ya que tienen nombres similares. El producto estrella de Frigor es Mágnum (del latin grande, importante), una barra de crema cubierta de chocolate, que llegó al mercado en los 90. Conaprole sacó un producto similar y no tuvo mejor idea que ponerle de nombre Máxima (que puede asimilarse a grande). Luego le tocó el turno a Crufi que sacó su Crufimax, y finalmente llega la rosarina Panda con su producto Maxum, una curiosa mezcla para el mercado local.

consumo

Cinco litros por persona es lo que se toma por año

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