Por Sebastián Panzl - spanzl@elpais.com.uy
Así como el dólar bajo y la constante reducción de los precios de productos informáticos favorecieron el recambio tecnológico en los hogares uruguayos, las empresas locales también aprovecharon el contexto para renovar su parque de hardware, una herramienta vital en los tiempos que corren para mantener la información a salvo y evitar dolores de cabeza.
"Cada vez es más barato el hardware y entonces es más fácil estar al día", explicó el director de Netgate y presidente de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información, Álvaro Lamé. Como ejemplo de este proceso, mencionó que mientras tres años atrás una red de 40 computadoras tenía un costo de US$ 1.000 por terminal, esa cifra logró reducirse a US$ 400 la unidad en la actualidad.
Ante la importancia estratégica unánimemente valorada en materia de negocios de estar actualizado en tecnología, el gobierno sigue de cerca la realidad de las empresas uruguayas y la percepción oficial al respecto es bastante positiva.
"Hay una actualización relativamente razonable en función del perfil general muy conservador de los uruguayos", afirmó el director ejecutivo de la Agencia de Gobierno y Sociedad de la Información y del Conocimiento, José Clastornik, consultado acerca del parque de hardware local.
Aunque no está en boca de todos como el promocionado software, los "fierros" detrás de esas aplicaciones son cada vez más importantes para las empresas dado que la rotura de un servidor repleto de información significa enfrentar serios problemas y en algunos casos hasta grandes pérdidas de dinero.
El sistema financiero y su necesidad de mantener la información disponible on line para que sus clientes puedan consultarla y aquellos sectores que venden sus servicios a través de la web son dos de los ejemplos más claros donde las empresas tienen mucho que perder ante una falla tecnológica y el hardware cumple un rol protagónico para evitar que eso suceda.
Un mundo diverso
Desde el monitor, la torre, el teclado, el mouse, las memorias donde se almacena la información de las computadoras domésticas y hasta los grandes servidores que proveen de servicio a una red con cientos de terminales en las empresas. Todo eso es hardware; un conjunto de elementos electrónicos fabricados fundamentalmente en China, aunque en menor medida en otros países asiáticos como Corea, Malasia y Japón.
El negocio de venderlo se divide claramente entre quienes se dedican a abastecer el mercado hogareño y quienes apuntan al nivel corporativo. En el primer caso, aparecen firmas que van desde especializadas en tecnología como Tecsys hasta otras como Motociclo, Tienda Inglesa y Carlos Gutiérrez.
En cambio, en la competencia para proveer de hardware y servicios al sector corporativo aparecen especialistas como Arnaldo Castro, Urudata, Infoland y Composystem entre los principales.
En lo que va del año se importaron sólo de servidores -equipos de gran potencia que abastecen a una red- 14.826 unidades a US$ 3,3 millones mientras que en 2009 llegaron al país 59.134 piezas por US$ 11,2 millones, según datos de Aduanas.
En productos domésticos, la importación de notebooks, por ejemplo, fue por US$ 32,5 millones (67.382 unidades) mientras que la de monitores fue de US$ 14 millones (135.498).
Entre tanto, la modalidad de contratar servidores externos y evitar así los costos tanto de compra como de mantenimiento de hardware aparece como una oportunidad tentadora para las empresas y muchos expertos opinan que ese sistema se impondrá.