Salir de la oficina y tomarse un descanso, hacer una reunión de trabajo utilizando el wi-fi del lugar, la previa antes de ir a bailar o incluso salir de un restaurante de la zona y extender la sobremesa. Todas estas opciones son las que ofrece Santo Remedio, un boliche recientemente inaugurado en la calle García de Zúñiga.
Una de sus promociones más tentadoras es el after office con up-grade de Johnnie Walker. Los 60 pesos de una medida de etiqueta roja permiten disfrutar de una dosis de etiqueta negra y $ 110 de ésta, dan derecho a deleitarse con whisky etiqueta verde.
Para acompañar el trago varias son las alternativas. Por ejemplo, se puede elegir desde una clásica tabla de fiambres o brusquetas de pollo hasta una imperdible brochette de pato. Todas las preparaciones llevan el sello del chef Jorge Segundo.
Instalarse en el circuito de Punta Carretas, que se ha transformado en el elegido por varias propuestas gastronómicas, no fue el azar y, aunque lograr la diferenciación en un mercado competitivo será un desafío, Santo remedio ofrece varios atributos.
Por ejemplo, según reza su eslogan, se trata de un lugar para ir con amigos o encontrarlos. Y dan fe de eso sus dos barras que favorecen largas charla distendidas. Es de destacar también la atención cálida y la música -a cargo de Henry Mullins- está más que bien seleccionada.
Santo remedio está abierto al público de lunes a sábado a partir de las 18.00 horas y tiene capacidad para unas 100 personas. Estacionar frente a la placita no es un inconveniente y además la zona está vigilada.