Exultantes tras asistir a un foro de un nivel pocas veces visto en Uruguay, en el que la profundidad y la visión de largo plazo le ganó la pulseada a la frecuente liviandad con que se debaten los temas en el país, empresarios coincidieron al poner en la columna del debe una mayor asistencia de dirigentes políticos y sindicales al seminario Tendiendo Puentes, organizado el viernes pasado en el hotel Conrad por el Círculo Montevideo.
Es que, a juicio de los ejecutivos consultados, las ponencias del secretario general Iberoamericano, Enrique Iglesias; el ex presidente del gobierno español, Felipe González; y los poderosos empresarios Carlos Slim (México), Alejandro Bulgheroni (Argentina) y Jorge Gerdau (Brasil), coincidieron en destacar el rol dinamizador y reductor de la pobreza que cabe a las empresas, pero asumir ese liderazgo se dificulta sin trabajadores que tiren para el mismo lado y con un Estado que entorpezca los negocios.
En esta línea, el principal de Telmex en Uruguay, Guillermo Cat, señaló que hoy en el país se está "corriendo el riesgo de descuidar a las empresas" y lamentó la magra presencia de funcionarios y legisladores. A su entender, hubiese sido bueno que más tomadores de decisiones hubiesen escuchado el claro y autorizado mensaje pasado durante el foro.
Por su parte, el gerente general de Tres Cruces y vicepresidente de la Cámara de Comercio, Marcelo Lombardi, dijo que durante el seminario quedó claro que "en el mundo que procura el desarrollo, la ideología se deja a un lado y emergen las soluciones prácticas". "Me pareció una pena que no asistiera una mayor representación del sistema político, ya que fue una buena oportunidad para escuchar y aprender", concluyó.
A su turno, la gerenta general de McCann Erickson, Teresa Korondi, señaló que "el empresariado uruguayo debería tener el poder de decir que les va bien sin temor a contarlo. Generar poder empresario es algo que le falta al Uruguay, mientras en otros países el empresariado forma parte de las políticas".
La ex vicepresidenta de Ence y actual consultora de empresas, Rosario Pou, advirtió que en Uruguay "hay algo vinculado a la cultura que penaliza al que viene a hacer negocios al país, y mucha gente no entiende el concepto de sustentabilidad, de que no puede haber negocios si no hay un desarrollo social y ambiental razonable". Para cambiar esa realidad "faltaría que algunas empresas y empresarios uruguayos hagan el esfuerzo por transparentar eso", enfatizó.