El 1° de junio de 1980 abrió sus puertas La Quincallería en la esquina de Carlos María Ramírez y Real, en un local de 20 m², bajo la visión emprendedora del matrimonio Raquel Spinetti y Raúl Saldías.
A lo largo de estos cuarenta y tres años la ferretería industrial y pinturería pasó por mudanzas, sucursales y ampliaciones. Siendo hoy un referente en el rubro, con más de 1000 m², entre área comercial y depósitos, siempre en un proceso de continuo crecimiento. Con el avance del negocio también creció la familia, con el nacimiento de sus hijos, Rodrigo y Lucía.
Atrás han quedado varias crisis económicas y las típicas dificultades que afrontan las empresas familiares, siempre superadas con decisión y tesón, a partir de una formación en el progreso desde el trabajo.
En la búsqueda de nuevos desafíos y horizontes más altos, La Quincallería siempre planteó la ampliación y renovación de su propuesta comercial, como ocurrió con la incorporación de varias marcas propias competitivas en líneas de herramientas de jardín, hogar e industriales; y en pinturas e impermeabilizantes. Siempre priorizando la calidad y el precio.
La firma apuesta a seguir desarrollándose. Mejorando el área digital, la cual ha crecido en forma constante desde el 2008, y apunta a ser más amigable y segura para sus seguidores, amigos y clientes.
Se paran firme con cara al futuro, donde la nueva generación también participa en la búsqueda de estrategias para seguir creciendo, acompañando las nuevas tecnologías de la construcción, buscando resolver globalmente las necesidades de los clientes.