En base a agencias
El gigante chino de artículos deportivos Anta Sports comprará una participación mayoritaria en la emblemática marca alemana Puma por un valor de US$ 1.790 millones, según un documento presentado este martes en la bolsa de valores de Hong Kong.
Anta adquirirá 43 millones de acciones a € 35 cada una (unos US$ 41) al grupo Artemis, propiedad de la multimillonaria familia francesa Pinault, de acuerdo con esa declaración, lo que le dará una cuota del 29,06% en la compañía de indumentaria deportiva.
El precio acordado es un 62% superior al último valor de cierre de las acciones de Puma, según datos de la agencia económica Bloomberg.
De acuerdo con el documento, el acuerdo debe cerrarse antes de que finalice el presente año e incluye una posible compensación de € 100 millones (US$ 119 millones) para la parte vendedora, la francesa Artemis, propiedad de la familia Pinault, que se hizo con esa participación mayoritaria en Puma en 2007 y que está detrás también de marcas globales de lujo como Bottega Veneta, Gucci o Saint Laurent.
Anta afirmó en el comunicado que la participación «mejorará aún más su presencia y el reconocimiento de la marca en el mercado mundial de artículos deportivos», incluida China.
«Creemos que el precio de las acciones de Puma en los últimos meses no refleja plenamente el potencial a largo plazo de la marca», aseguró Ding Shizhong, presidente de Anta, acerca del potencial de la grifa germana.
La adquisición de esta participación podría allanar el camino para una compra total de Puma, indicó Bloomberg, un medio que en noviembre pasado ya informó que Anta se encontraba entre las compañías que exploraban una posible adquisición de la empresa alemana. Sin embargo, en otro comunicado publicado en su página web, Anta desmintió esa posibilidad: «El grupo actualmente no tiene planes de hacer una oferta de adquisición (total) por Puma».
Mientras tanto, la compañía sí reclamará asientos en la junta directiva de Puma, creada en 1948 por Rudolf Dassler, el hermano del fundador de Adidas (Adi Dassler), pero en cualquier caso «preservará la fuerte identidad de marca y la herencia» de la firma germana.
Impacto a tres bandas
La operación pone fin a la participación del grupo francés Artemis -valuado en € 28.000 millones (unos US$ 33.490 millones)- como accionista de Puma.
La marca deportiva atraviesa un período de dificultades, con una débil demanda en los últimos meses y una caída en sus ventas de más del 15% en el tercer trimestre del año pasado. La fuerte competencia de jugadores consolidados como Nike y Adidas, junto con la irrupción de nuevos actores como On Running, también han impactado en su desempeño.
Este contexto adverso se ha traducido en una caída del valor de mercado de Puma a US$ 3.460 millones, más de un 50% menos que hace un año.
El ingreso de Anta en su accionariado le permitiría a Puma impulsar sus ventas en el vasto y lucrativo mercado chino. Al mismo tiempo, la operación encaja en la estrategia de expansión global que viene desarrollando la empresa asiática (ver recuadro) y contribuye a que el grupo Artemis reduzca su elevada carga de deuda.
El acuerdo -que está sujeto a autorizaciones de los reguladores y al aval de los accionistas de Anta- promete reconfigurar el escenario de la industria de la indumentaria deportiva.
Anta, con sede en la provincia de Fujian, en el sureste de China, es una de las mayores compañías de ropa deportiva del mundo. Fundada en 1991, es la empresa matriz de muchas marcas globales a través de su filial Amer Sports, entre las que se incluyen Wilson, Arc'teryx y Salomon. También controla los derechos en el vasto mercado chino de marcas extranjeras de ropa deportiva, como Fila y Descente. La operación internacional más destacada de la firma china fue la compra de la empresa finlandesa Amer Sports por US$ 5.200 millones en 2019.