Con el bajo perfil que lo caracteriza, el banco de inversión JP Morgan terminó por instalar en la Argentina un centro de hasta 50 profesionales que proveerán servicios a sus oficinas del resto de América Latina y de Nueva York. A fines del año pasado, cuando JP Morgan mudó su oficina porteña de Corrientes al 400 a la zona de Catalinas, aprovechó para incorporar allí este hub (centro), el segundo que el banco tiene en América Latina, según fuentes de la entidad en Buenos Aires.
El hub se dedica a prestar servicios internos de research (investigación económica), data gathering (reunión de datos), preparación de materiales de marketing y soporte para las presentaciones que la entidad hace puertas adentro o para sus clientes, tanto en América latina como en Estados Unidos. Antes de contar con ese centro, el banco de inversión disponía en Buenos Aires con 110 empleados. Con el hub sumará hacia mitad de año unos 50 más, todos profesionales bilingües.
Para instalar el centro vino a la Argentina un profesional del Reino Unido que había encarado un proyecto similar en la India. Claro que en ese país asiático las dimensiones son distintas: allí, JP Morgan cuenta con dos hubs de 4.000 empleados cada uno.
Ese tipo de centros son parte del fenómeno de deslocalización de las multinacionales, que comenzaron a ubicar en países en desarrollo tareas de alto valor agregado que antes se hacían sólo en naciones desarrolladas, de mano de obra más cara. El primer hub latinoamericano de JP Morgan se radicó hace un año y medio en Chile y es de servicios tecnológicos de alta calidad. En la casa matriz de Nueva York se pretendía que, además de India, otro país, dentro de los 50 que integran la red del banco, prestara servicios de research, entre otros, con el objetivo de diversificar aún más las operaciones y de tener profesionales trabajando en el mismo huso horario.
En la oficina porteña admiten que se podría haber optado por Brasil, México o Chile, dado que reúnen las mismas ventajas que la Argentina: todos cuentan con especialistas de alto nivel y que dominan el inglés a la perfección. De hecho, JP Morgan tiene experiencia con profesionales de los cuatro países en sus oficinas de Nueva York y otras ciudades.
Pero la filial argentina fue la que propuso la idea de hacer el centro, y ese espíritu emprendedor dio su rédito. JP Morgan aprovechó además que justo se estaba mudando de sede en Buenos Aires para buscar una más amplia.
En Argentina se anhela que el hub vaya creciendo poco a poco, pero admiten que falta mucho para crear un centro tan grande como los que existen en la India, donde se prestan diversos servicios, incluido el de call center para EE.UU. (La Nación, GDA)