Negocio

Inversores uruguayos en la mira de plataforma de crowfunding inmobiliario

La empresa Bricksave ofrece propiedades en el exterior a partir de US$ 1.000

Bricksave
Portafolio. Bricksave ofrece propiedades recién construidas o refaccionadas.

Con una inversión desde US$ 1.000 es posible tener una participación en inmuebles en distintas ciudades del mundo con retornos anuales de entre 8% y 12%. La plataforma online de crowdfunding inmobiliario Bricksave plantea «democratizar» el acceso a un negocio típicamente reservado para grandes inversores, señaló la jefa de Operaciones (COO), la argentina Sofía Gancedo.

Ahora, para ampliar el alcance del negocio, la firma mira a Uruguay. Gancedo explicó que el atractivo del país radica en las reglas claras para hacer negocios y el conocimiento que muestra acerca de los mercados y herramientas de inversión. Uruguay «no es necesariamente grande pero sí interesante en el nivel de inversión que puede llegar a hacer», valoró.

Tras su creación en 2016, la plataforma cuenta con 206 inversores -de Argentina, Brasil, Venezuela, Perú, Chile, Suiza, EE.UU. y, puntualmente, Uruguay- que colocan en promedio US$ 20.000. Bricksave ha captado ya US$ 3,5 millones y financiado 11 propiedades, situadas en Barcelona, Detroit (hoy se puede invertir en estas dos ciudades), Miami y Buenos Aires. A futuro sumarán Mendoza, Londres, Viena, Mónaco, Portugal y Singapur.

"La idea es ofrecer al mercado de América Latina pedacitos de propiedades en el mundo", resumió Sofía Gancedo, feja de operaciones de la plataforma.

«La idea es ofrecer al mercado de América Latina pedacitos de propiedades en el mundo», resumió Gancedo. «En la región hay un acceso pequeño a los instrumentos financieros internacionales, entonces la persona común (no los no bancarizados) raramente accede o tiene un conocimiento limitado sobre su capacidad para invertir en mercados de capitales o inversiones reales como estas».

Las operaciones giran en torno a la compra de propiedades nuevas, recién refaccionadas o construidas. Gancedo dijo que esta opción ofrece, en comparación con el desarrollo de inmuebles -al que la empresa no se dedica-, la ventaja de que «una propiedad terminada ya está dando un flujo de retorno que es el alquiler».

Los ingresos que recibe el inversor por el alquiler es una de las variables que rentabilizan su desembolso; la otra es que las propiedades de Bricksave se compran con un descuento de 20% respecto a los precios del mercado. Esto deriva de su espalda financiera; la empresa integra Kinled Holding, grupo internacional que ha invertido en más de 70 empresas (10 cotizan en la bolsa de Londres). El rasgo internacional de Bricksave se revela con sus oficinas en Buenos Aires, Londres y Nueva York. Su CEO, Tom de Lucy, es inglés, también.

Para quien invierte, el ciclo termina cuando obtiene un 20% de retorno. Entonces, la propiedad se vende y se le devuelve el dinero. «Eso puede pasar en dos, tres o cuatro años, que es el plazo límite que tenemos», precisó Gancedo, quien es optimista sobre las posibilidades de escalar en la región.

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