Los planes de miles de jugadores de fútbol jóvenes de América Latina para brillar en su país y así conseguir el pase salvador a alguna liga europea se han topado con una barrera: la crisis económica mundial, que ya está afectando las exportaciones de jugadores.
Apretados por la retracción en el crédito adoptada por la mayoría de los patrocinadores e inversionistas, los grandes clubes de balompié extranjeros, en especial los europeos, están comprando menos atletas de la región este año. Y las cifras récord de años anteriores difícilmente se repetirán en 2009, de acuerdo con ejecutivos, consultores y dirigentes ligados al deporte. Si bien en el corto plazo la reducción tendrá un impacto negativo en el balance de los clubes, sus marcas podrán ser fortalecidas por la belleza del espectáculo.
Sin embargo, el momento de la verdad será en los próximos meses. Hasta el 31 de agosto permanecerá abierta la ventana de transacciones con los clubes europeos, período en el cual se podrán negociar jugadores con otros clubes y países. Las negociaciones usualmente suben en intensidad a medida que el plazo final se acerca.
"Ésta será la primera ventana fuerte post-crisis. La expectativa es que los grandes cracks -dos o tres jugadores- sean transferidos de cualquier forma. Ahora, los jugadores al `menudeo`, o sea, el restante, todavía no sabemos si serán afectados en precio o en volumen", dice Felipe Lobo Faro, director de negocios de fútbol de Traffic, una de las mayores compañías del sector en Brasil, dueña de un equipo de segunda división y de un centro de formación con cerca de 100 atletas. "La expectativa del mercado no es optimista", afirma Joao Paulo Lopes, director de fútbol del San Pablo, campeón brasileño en 2007 y 2008 y uno de los mayores vendedores de jugadores del mundo. En los últimos 15 años, el equipo levantó cerca de US$ 125 millones con los pases.
Junto con los derechos de transmisión, la venta de jugadores es hoy la principal fuente de ingresos de la mayoría de los clubes brasileños, dice Amir Somoggi, especialista en gestión de clubes de fútbol y auditor asociado de Casual Auditores, que analiza los balances de más de 20 de los principales equipos de fútbol del país. En 2003 se vendieron al exterior 858 atletas, lo que correspondió en promedio al 26% de los ingresos anuales de los grandes clubes brasileños. En cambio, los derechos televisivos correspondieron a 34%. En 2007, esos porcentajes eran, respectivamente, de 34% (1.085 jugadores vendidos) y 22%. La suerte de los clubes, dice el especialista, es que la crisis coincidió con la renovación de los contratos de transmisión de los juegos por televisión. Las cadenas se comprometieron a pagar cerca de US$ 200 millones, frente a unos US$ 143 millones en el contrato anterior, que caducó la temporada pasada. Son US$ 57 millones que permiten equilibrar las finanzas.
En Argentina, y en otros países de la región con tradición futbolística, los números absolutos no son tan elocuentes. Aun así, proporcionalmente, son relevantes. Según el agente FIFA Mariano Vera Mieres, no hay cifras oficiales confiables de ventas de jugadores. Pero su opinión es que son enviados al exterior anualmente entre 50 y 100 atletas.
A su vez, Uruguay, país que tiene, en proporción a su población, la mayor cantidad de jugadores militando en clubes extranjeros vende por año entre seis y 15 jugadores al exterior, afirma Gonzalo Luis Madrid, agente FIFA local.