Por Stella Maris Pusino - spusino@elpais.com.uy
AB Mauri es la compañía detrás de las marcas Fleischmann y Terry. ¿Desde cuando opera en el país?
AB Mauri pertenece al grupo internacional Associated British Food (ABF), que tiene varios negocios: el negocio del azúcar -es el más productor más importante en Europa con más del 60% del consumo en Gran Bretaña-, el de marcas de consumo masivo como Mazola y los tés Twinings, el negocio de productos agrícolas, de químicos y de enzimáticos, y una gigantesca cadena de tiendas de ropa, de las más importantes en Inglaterra y en Irlanda, similar a la española Zara. La compra en 2004 de los negocios de levadura e ingredientes para panadería al grupo australiano Burns Philp fue la oportunidad para ABF de iniciar negocios en la región pues hasta entonces no tenía presencia en América Latina. Ahí nace ABMauri a nivel global. AB Mauri Hispanoamérica, una de las seis regiones, tiene sede en Buenos Aires. Ahí reportan Uruguay, Chile, Perú, Ecuador y Colombia.
¿Qué lugar ocupa Uruguay en la región?
Después de Argentina, es la plaza más importante. Somos líderes en el modelo de negocio. Se está haciendo un trabajo muy interesante en consumo masivo. En ninguna parte del mundo AB Mauri trabaja como en Uruguay. Somos una empresa internacional, pero tenemos la cualidad de no estar atados a productos importados, hay desarrollo local en base a los gustos y necesidades de los consumidores locales. Los últimos lanzamientos, los helados y postres light y los refrescos fueron, en cierta forma, creados por ellos.
¿Qué productos integran el portafolio?
Básicamente dos líneas. Por un lado Fleischmann y Terry, para abastecer de insumos a los convertidores, y Fleischmann que profundiza en consumo masivo. En el primero levaduras, mejorantes de masas, premezclas, mucho con éstas porque son una forma de alivianar la tarea del panadero, del que nos consideramos socios. En consumo masivo levaduras instantánea y fresca, polvo para hornear, almidón de maíz, crema pastelera y chantilly, grasa vacuna, refrescos, flanes, gelatinas y postres, puré de papas, salsa blanca, fainá, premezclas de alta cocina, petit gâteau y budín. Son unas 62 unidades de venta en total.
¿Por qué esta diversificación?
Si bien el core está puesto en los insumos de panificación, Fleischmann nos acerca al consumidor y nos permite conocerlo. Nuestra empresa no sólo es rica en recursos monetarios sino también en recursos tecnológicos. Tenemos grupos de estudio en Holanda, Australia, EE.UU. que buscan de continuo solucionar temas específicos. Fuimos galardonados como el proveedor excelente de Bimbo en todo el continente: el mayor fabricante de pan del mundo nos elige porque sabe que trabajamos codo a codo para mejorar la calidad, atendemos si quieren tener un alvéolo de mayor diámetro o mayor frescura, una miga más blanca, una costra más crocante. Siempre estamos investigando.
¿Cuáles son sus principales clientes?
Proveemos a supermercados. Por ejemplo, trabajamos con Cencosud, que está en Chile, dueña de Jumbo y Easy en Argentina y que compró el grupo Wong en Perú; con Arcor, con Kraft... Proveemos a quienes elaboran panificados y pastelería del 100% de premezclas, con lo que le hemos ayudado a cambiar el concepto, hacer que los convertidores inviertan el tiempo en aquello que agrega valor, que no lo pierdan mezclando huevos con harinas. Esa es nuestra característica, dar soluciones integrales a la industria de la panificación. Es aquello de ganar-ganar.
¿A quiénes proveen insumos en el país?
A todos. Pagnifique, El Trigal, La Especialista..., todas las industrias y supermercados. Tenemos 50 distribuidores. Llegamos a las 1.400 panaderías del país. Nuestra idea es desarrollar el mercado, hacer que crezca el consumo porque estamos convencidos de que los productos panificados ayudan a la salud de la gente, y la relación precio aporte es la más favorable en alimentos elaborados.
¿Qué procesos industriales se realizan en Uruguay, con que insumos?
Hay insumos locales e importados. No elaboramos margarinas o grasas. Tenemos una planta de elaboración gigantesca de altísimo nivel tecnológico en Buenos Aires, vía Calsa. Insumos de panificación y premezclas son producidos aquí. De Buenos Aires también se trae crema de levadura como materia prima.
¿A cuánto asciende la producción?
Con 100 personas trabajando, el volumen total de ventas, al año, es de entre 7 y 8 mil toneladas.
¿Qué porcentaje del mercado tiene la empresa según el rubro?
Depende. En consumo masivo no somos líderes. Nuestro modelo de negocios es muy distinto al de nuestros competidores, los grandes Kraft, Unilever. Nuestra estrategia es hacer una oferta amplia de productos de altísima calidad.
¿Cuánto factura AB Mauri Uruguay?
Este año, unos U$S 20 millones. Crecimos un 20% respecto de 2008 en consumo masivo. En insumos de panificación lideramos. Crecemos con el mercado.
¿Inversiones?
La inversión es permanente. Son números millonarios. Entre el año pasado y este alcanzaremos U$S 1 millón, en nueva tecnología y adecuación de la instalada para mejorar la calidad a que el mercado ya conoce. Fleischmann y Terry tienen una trayectoria que debemos honrar.
La comunidad virtual participativa
¿Cómo trabaja AB Mauri Uruguay en el desarrollo de productos locales?
Tenemos un departamento específico para ello. Interactuamos con las miles de amas de casa que nos contactan mediante nuestro sitio web, en campañas de marketing diseñadas para ello o en focus groups. Así nacieron los jugos y los helados. Se parte de una fórmula básica que damos a probar y la vamos adecuando según los gustos de la mayoría encuestada. La base de datos nos permite un trato casi cotidiano con amas de casa, panaderos e industrias. Evacuamos consultas de todo tipo, pero también festejamos cumpleaños y vamos a donde nos pidan a dar capacitación.
Dos viejas conocidas que resultaron hermanas
La empresa, Levaduras Uruguayas fue fundada por un emprendedor llamado Luis Morel en 1956, que comercializa su producto con la marca Terry durante años.
Terry compitió con Fleischmann-Nabisco en Uruguay durante muchos tiempo. Y lo siguen haciendo aunque integren hoy el portafolio de AB Mauri, tras la sucesión de ventas entre compañías que tuvo lugar antes de su origen. En 1992 el grupo australiano Burns Philp compra Calsa, la Compañía Argentina de Levaduras, propiedad del Grupo Bemberg. Un año después crea un joint venture 50-50 para manejar Collico (Chile) y en 1996 compra LUSA. Por su parte, Kraft Foods Inc. adquiere Nabisco en 2000, incluida Fleischmann Nabisco Uruguay S.A pero dos años después vende sólo el negocio de levadura y productos para panificación a Burns Philp. Lo que sigue es historia conocida.