El que depende de los servicios del Estado está muerto

Jaime Miller

Es contador público por la Universidad de la República y tiene un MBA del IEEM. Hace nueve años que trabaja en Zonamerica, donde ocupa la gerencia general desde mayo de 2009. Antes trabajó en PwC y tuvo una aerolínea doméstica. En diálogo con El Empresario, mostró su preocupación por la estrategia uruguaya en la negociación con Argentina por el acuerdo de información fiscal sugerido por la OCDE, y también por la conflictividad sindical. Reclamó a la Intendencia de Montevideo atender el "déficit" en infraestructura que padece la ciudad y, al gobierno nacional, mejorar la educación, la salud y la seguridad públicas. Está casado, tiene 43 años y dos hijas. En su tiempo libre, "picotea" entre el golf, el squash y los libros.

Por Diego Ferreira

dferreira@elpais.com.uy

Pasaron 22 años desde la instalación de Zonamerica. ¿Cómo se originó el proyecto?

La ley de zonas francas se estableció en 1987, en ese momento era el primer gobierno de (Julio María) Sanguinetti y había necesidad de ideas para promocionar el país; modernizar la ley de zonas francas fue una de las iniciativas que nuestro fundador, Orlando Dovat, impulsó. Lo que se buscó fue generar un entorno donde empresas pudieran instalarse y usar el Uruguay como plataforma de exportaciones. En ese momento, la legislación permitía sólo al Estado operarlas; la nueva también se lo permitió a privados. Pero si bien se aprobó, no se presentaba ningún proyecto. Ahí, recogiendo una experiencia que tuvo Orlando al trabajar en un laboratorio farmacéutico donde veía cómo se distribuían las mercaderías y sumando su experiencia como auditor y contador, decidió lanzar el proyecto. Se compró esta tierra y se inició en 1990.

¿De qué monto fue la inversión inicial?

Hace 22 años hablábamos de una inversión de US$ 20 millones y hoy ya llevamos más de 100 de inversión directa. Si a eso le sumás las inversiones que hicieron nuestros clientes en sus locales tenés otros US$ 100 millones más.

¿Cómo definiría la finalidad del parque?

Zonamerica es un prestador de infraestructura y servicios para las empresas. Somos un socio de nuestros clientes en ayudarlos a desarrollar y crecer. Para eso nos encargamos de muchas cosas que ellos no tienen que encargarse: la parte edilicia, telecomunicaciones, mantenimiento, limpieza, seguridad, los estamos ayudando ahora a conseguir recursos humanos. De alguna forma, las empresas se olvidan de una cantidad de cosas y se dedican a lo que vinieron a hacer. Somos catalizadores de esa decisión.

¿Cuántas empresas operan hoy?

Tenemos más de 300 empresas y 8.500 personas trabajando. Según el INE, Zonamerica representa el 1,78% del PIB del Uruguay.

¿En qué áreas están esas compañías?

Tenemos siete plataformas: la financiera, la logística, los centros compartidos, empresas de software, las consultorías y servicios profesionales, las empresas de biotecnología y los call centers. Hablamos de un 80% de empresas extranjeras y 20% locales.

¿Han recuperado la inversión realizada? ¿Cuánto facturan al año?

Esta empresa no ha distribuido utilidades; todo lo que ganamos lo reinvertimos en el parque, lo que ha alimentado el crecimiento. Por supuesto, es una empresa rentable y esa rentabilidad apalanca el crecimiento. Es una firma que maneja un volumen de ingresos en el orden de los US$ 42 millones y que se ha financiado históricamente con la banca local.

¿Cuántos metros cuadrados han construido? ¿Qué márgenes de expansión tienen en infraestructura?

Hay ocupados unos 130.000 metros cuadrados. La filosofía ha sido siempre mantener una disponibilidad de metros cuadrados en el parque. Tiene 90 hectáreas y estamos cercanos al 70% de ocupación. Ahora se vienen cada vez más proyectos y edificios acompañando el crecimiento que los clientes nos piden.

¿Cómo es la relación con la competencia en el mercado local?

Cuando salieron pensamos que se iba a intensificar la competencia. Creo que cada uno encontró su lugar. Diría que tenemos una relación normal, no ha habido grandes problemas. Creo que peleamos juntos por cosas como el marco regulatorio que es lo que más preocupa ahora. Nosotros claramente somos un concepto muy diferente, con sus ventajas y desventajas, pero creo que al final somos más promocionando el Uruguay y eso es positivo.

¿No ve saturado el mercado de zonas francas?

Pienso que el mercado no es un tema de edificios, es un tema de gente. Lo que parecería estar saturado es el mercado laboral. Por más que yo hiciera 50 edificios más si no tengo gente para ofrecerles a los clientes no hay negocio. El mercado es el mundo y el espacio físico no es un problema.

¿Cómo evalúa el clima de inversiones en el país?

Hay cosas que preocupan. Preocupa el tema -y es una discusión país- de si queremos ser exportadores de servicios o no, o si queremos ser un país industrial que produzca lo que Argentina le deje producir y lo que la región le deje vender. Creo que el Uruguay fue históricamente una plataforma de servicios logísticos, de turismo y servicios profesionales, además del agro. Lo que está pasando con las discusiones sobre el proyecto de eliminación o regulación de las Sociedades Anónimas con acciones al portador; lo que está pasando con la estrategia que está siguiendo Uruguay en los tratados con Argentina; lo que está pasando a nivel de conflictividad sindical, todo eso son llamados de atención, es donde veo más incertidumbre. No está clara la estrategia del país: si queremos ser un exportador de servicios tenemos que jugar como los que exportan servicios y eso no quiere decir incumplir con la OCDE, se puede cumplir y no entregar una ventaja competitiva que tiene el Uruguay.

¿Cómo toma las acusaciones a empresas del sector de operar en forma fraudulenta?

Leí sobre el tratado con Argentina que lo que preocupan son los supuestos fraudes con zonas francas. El trading internacional de commodities es una actividad legal en Uruguay, incluso lo es fuera de las zonas francas, lo puedo hacer con una sociedad anónima. Lo que se hace aquí es parte de la prestación de servicios globales. Estas empresas se constituyen acá, emplean gente, no son empresas fantasmas, tienen metros cuadrados arrendados, y hacen una cosa que es prestarle un servicio a sus unidades de producción. Es tan limitado el margen en ese trading de commodities que resulta importante negociar bien los fletes, las cartas de crédito, todo lo que es el componente logístico de esa operación; es donde se hace o se pierde dinero. Por supuesto que (las empresas) compran y venden pero no es que sean una empresa en un cajón. Tienen gente contante y sonante que la ves acá caminando por el parque y que generan el tipo de trabajo que el Uruguay necesita, el trabajo de alto valor agregado. Creo que el gobierno puede ir al área de zonas francas, preguntar qué actividades hacen estas empresas, están los contratos aprobados. Si quieren saber de estas empresas está toda la información, entonces no se puede aceptar que se diga que son fraudulentas.

¿Cómo cree que afectará la crisis internacional a la economía local?

La crisis de 2008 en Uruguay no pasó porque América Latina fue el factor de crecimiento y creo que lo va a seguir siendo durante un buen tiempo más. En la medida que estemos bien conectados a América Latina, prestando buenos servicios, va a ser nuestro motor de crecimiento. Nuestros clientes venden servicios a la región, entonces podemos ser el exportador de servicios de la región. ¿Qué es lo que más le exportamos a los argentinos? Seguridad jurídica. ¿Por qué vienen los argentinos? Por seguridad jurídica. En la medida que toquemos la seguridad jurídica vamos a venderles menos.

¿Le preocupa la conflictividad sindical?

A nosotros nos pega desde el punto de vista de las construcciones. La conflictividad es un problema que vemos en nuestros proveedores de obras, eso hace que uno no pueda decir con certeza cuándo se termina una obra. De alguna forma lo estamos absorbiendo nosotros; el cliente no se entera porque mientras le damos otro lugar o lo que sea. El Uruguay ha migrado a una situación donde la variable sindical es una variable más. Entonces en la medida que eso se haga más grande los inversores van a requerir una tasa más alta para invertir en Uruguay. Pedirán mayores garantías porque no saben si no le van a ocupar una fábrica.

¿Qué le pediría al gobierno?

Está faltando infraestructura en Montevideo, que es más de la Intendencia que del gobierno. No ves obras en Montevideo. Tenemos las mismas calles que hace 20 años y no sé cuántas veces más autos que antes. Creo que Montevideo tiene un déficit enorme. Si no se hace algo la ciudad se va a deteriorar en serio. Pienso que no es por falta de plata, es un tema de gestión.

Por otra parte, todo el mundo habla de la educación. Obviamente, se refieren a la educación pública porque el que se puede pagar la educación tiene buena educación. Y el que se puede pagar la seguridad, tiene seguridad. El que se puede pagar la salud, la tiene. Entonces, en lo que se tiene que enfocar el gobierno es en darle servicios a los que no los pueden pagar. El que depende hoy de los servicios públicos está muerto, porque la calidad de todo eso bajó. Si no arreglan eso, más tarde o más temprano se va a producir un fraccionamiento severo de la sociedad. Lo que tiene que atender el gobierno son los servicios, y que los privados hagan sus cosas para que se pueda focalizar el presupuesto en lo que más se necesita.

Planes de expansión incluyen un parque en Colombia

Proyectan llevar Zonamerica a Colombia. ¿Qué ventajas les ofrece ese país?

Hay clientes que nos piden cosas que el Uruguay no está en condiciones de dar, como por ejemplo estar cerca de EE.UU. También nos piden 2.000 ingenieros y con eso no podemos. Nos impresionó de Colombia la calidad de sus universidades, la ética de trabajo y el gobierno, por el empuje que tiene y la forma en que promociona el país. Con esos factores nos encontramos con Cali y con un socio muy prestigioso que nos aporta un terreno. Ya lo presentamos a la alcaldía y ahora estamos con la solicitud del permiso de zona franca para servicios.

¿El parque en Uruguay se verá afectado?

Estamos invirtiendo unos US$ 20 millones por año, tenemos cuatro edificios más por hacer. No es una cosa en desmedro de otra. Estar allá nos permitirá ofrecer Zonamerica como solución para América Latina y eso va a traer negocios para Uruguay.

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