El plan del nuevo CEO de Sinergia: apostar al sector corporativo, gestionar 50.000 m2 y crecer sin comprar edificios

Leonardo Uranga asumió el liderazgo de la compañía, que atiende a 120 clientes y creció un 60% en los últimos tres años gracias a su oferta flexible de espacios de trabajo.

Leonardo Uranga. El nuevo CEO de Sinergia, ingresó a la empresa en 2017.
Leonardo Uranga. El nuevo CEO de Sinergia, ingresó a la empresa en 2017.
Foto: Darwin Borrelli

Leonardo Uranga ingresó a Sinergia en 2017 como CFO y ahora, a sus 44 años, asumió como nuevo CEO de de la empresa. Cuando ingresó, la compañía atravesaba la transición del cowork al modelo de workspace que atrajo a grandes corporaciones.
Tras un crecimiento sostenido mediante compras inmobiliarias, hoy se consolida con 50.000 metros cuadrados de oficinas, equivalentes a casi el 13% de la oferta de estos espacios en el país. Ahora, el foco está puesto en el modelo de flexibilidad y en crecer a través de alianzas con actores ya instalados, en Uruguay y el exterior. Nació en Montevideo, es contador y tiene un MBA de la Universidad de la República. Está casado, tiene dos hijos y disfruta viajar y tocar la guitarra.

—Asumió como CEO de Sinergia luego de varios años en la empresa. ¿Cómo fue este proceso?
—Ingresé a Sinergia en abril de 2017, en la segunda etapa de la empresa, que comenzó con Palermo, el primer coworking de Uruguay. Empecé trabajando en Sinergia Carrasco como gerente financiero (CFO); ahí se estaba terminando de construir Design, en Tres Cruces, y WTC, con foco aún en cowork y pequeñas empresas de entre tres y 12 personas. El cambio hacia el nuevo modelo, más corporativo y con metrajes más importantes, lo vivimos en 2018 con Sinergia Tower. Fue un hito, el primer paso hacia lo que hoy es el modelo central de Sinergia. Entre 2018 y 2019 vinieron Ejido y Golf, y el último fue Faro, cuyo proceso de adquisición comenzó el día posterior a que se declarara la pandemia, en 2020. Desde ahí partió el crecimiento de Sinergia asociado a adquisición de hoteles y su transformación. Luego llegó Punta del Este. Además de este negocio, tenemos otra vertical que es el coliving. Comenzó en Ciudad Vieja; después vinieron ZAG Punta del Este y Opta en Punta Carretas. Ahí el modelo es llevar a la vivienda lo colaborativo que habíamos aprendido en el modelo de gestión de espacios de trabajo. Hoy nuestro principal foco está en el crecimiento y la consolidación de workspace (espacios para oficinas).

—En este tiempo, varios de esos espacios cerraron. ¿Cómo está Sinergia actualmente?
—Hoy gestionamos cuatro espacios como workspace. Tres están en el barrio Punta Carretas: Golf, en Miranda y Bulevar Artigas; y Punta Carretas, frente al Sinergia Faro en el exhotel Sheraton. El cuarto espacio es Sinergia Ejido, frente a la Intendencia. En total, contamos con 44.000 metros cuadrados (m2) de oficinas. En Punta del Este, de los cinco pisos, el último es de oficinas y el resto, de coliving. Luego tenemos WTC, atado al formato anterior, pero la idea es que no siga, porque para generar el modelo de Sinergia de gestionar un edificio eficientemente y dar contenido necesitamos un mínimo de 3.000 m2. Con estos dos llegamos a unos 50.000 m2 de oficinas, en un mercado que, sobre fin de año, estará en los 380.000 m2. O sea, seremos un 13% de la oferta en Uruguay. En Latinoamérica, el modelo de flex office representa el 4,2% del total del mercado de oficinas, con picos de 5,3% en Buenos Aires, 4,8% en Lima y 4,6% en Ciudad de México.

—¿Cuál es el principal negocio de la empresa?
—El foco es workspaces, que es más del 90% de la facturación.

—Del total de metros cuadrados, ¿cuál es el nivel de ocupación?
—Un 92% de los metros que gestionamos. Si lo llevamos a los metros construidos, ese porcentaje sube, porque aún falta terminar algún piso y medio en Sinergia Faro, mientras que el modelo tradicional tiene entre 7% y 10% de vacancia estructural. Hoy, cuando termina un contrato fijo, en 24 horas se puede disponibilizar ese espacio para alquilar a otro cliente por día, para sala de reunión o para hacer un evento. Además, una empresa que se muda a Sinergia necesita un 20% menos de metros cuadrados comparado con el modelo tradicional, por la economía colaborativa aplicada al negocio. En el otro modelo, la empresa no utiliza en forma permanente una parte de los metros cuadrados. Acá, eso se disponibiliza a toda la comunidad. Generamos salas de reuniones, comedor, rooftop y otros espacios que son parte de nuestra oferta flexible y es lo que busca el cliente que viene. Un 94% de los ingresos son contratos a largos, más de un años, y tenemos de hasta siete años. Pero también se suman a nuestra propuesta flexible porque tienen a alguien que le queda bien trabajar en otro espacio Sinergia.

—¿Seguirán sumando metros cuadrados propios?
—No, estamos en etapa de consolidación de la operativa. Seguimos creciendo pero dentro de la flexibilidad de los espacios. Por ejemplo, con Nodos, mediante el cual una empresa contrata un plan recurrente para usar todos los productos de Sinergia: oficinas por día, cowork, sala de reuniones, todo lo que esté apalancado en la tecnología. Es una herramienta con la que pueden hacer las reservas. También lanzamos «oficina blend», que permite usar oficinas en días fijos. Por ejemplo, una empresa la usa los martes y jueves, y otra, los lunes, miércoles y viernes. Esos espacios no tienen el mismo nivel de personalización que los tradicionales y funcionan para cierto perfil de negocios.

Leonardo Uranga. El nuevo CEO de Sinergia destacó en los últimos años han recibido más clientes corporativos.
Leonardo Uranga. El nuevo CEO de Sinergia destacó en los últimos años han recibido más clientes corporativos.
Foto: Darwin Borrelli

—¿Cómo se ha comportado el negocio de Sinergia?
—Atravesamos diferentes etapas. De Palermo, con 1.400 m2, a 42.000 m2 en 2022. En los últimos tres años crecimos un 60% en facturación. Ha sido un largo camino de aprendizaje junto a los clientes adaptándonos a nuevas necesidades. Cuando empezábamos a tener algunas respuestas, nos cambiaron las preguntas. La pandemia aceleró el trabajo remoto y eso fue todo un desafío, porque fue un péndulo pasar a full remoto y luego al híbrido. De hecho, nuestro modelo de flex office se adapta y apunta a ser aliado de nuestros clientes para ese modelo híbrido. Hoy estamos sólidos y en crecimiento. Como ejemplo de esto, sobre fines del año pasado cerramos una reestructuración financiera de la mano de un sindicado de cuatro bancos -Itaú, Scotiabank, BBVA y Santander- que tuvo como objetivo cancelar deudas y optimizar la estructura.

—De emprendedores a corporaciones, ¿cuántas empresas clientes tienen hoy?
—Unas 200, que van desde startups de dos tres personas hasta firmas globales que ocupan cinco pisos y tienen 300 personas. En total, vienen a Sinergia 4.500 personas por mes con contratos fijos. A esto se suma los que vienen a eventos y a salas de reuniones de clientes. Hay diferentes regímenes: algunas empresas tienen presencialidad según proyectos, otras vienen todos los días. Si lo vemos por industria, uno de los principales rubros es tecnología, pero también hay empresas globales de servicios profesionales, financieras, farmacéuticas y de telecomunicaciones. Uno de los efectos que comenzó a verse previo a la pandemia y que luego se aceleró es que comenzaron a acercarse más empresas del sector corporativo por la flexibilidad. Tenemos el ADN del cowork, pero el negocio está en el sector corporativo.

—¿Cómo fue pasar de ser referentes de cowork a atender grandes empresas?
—Al ser el primer cowork de Uruguay, nos costó mucho trabajo que las corporaciones nos comenzaran a considerar como opción. Al inicio llegaban con preguntas como «¿puedo tener una puerta?». En esta transformación, el hito fue incorporar Punta Carretas; ahí subimos el nivel de profesionalización de los servicios. El éxito fue la evolución al concepto de flex office, que los clientes tengan su lugar exclusivo donde ocurre todo lo referente a su cultura, pero que compartan espacios donde sucedan cosas. El concepto de comunidad es lo que más piden las empresas y generamos las condiciones para que eso ocurra con eventos, actividades, un after. El corporativo, por eficiencia financiera y previsibilidad, no quiere una sala de reuniones que no utiliza o pensar en un evento a fin de año. Quiere poner foco en lo que hace, y la gestión de espacios y generar actividades se lo saca.

—Su plataforma incorpora otros espacios de oficinas a su red. ¿Cuáles son?
—Sumamos seis coworks: Florida Cowork (Florida), Co-Lavora (San José), Nodo Lunarejo (Rivera), Alt Nueve (Córdoba, Argentina), Primitivo en Pocitos y Flex 360 en Tres Cruces. Buscamos más red en el interior y en el exterior del país. En Argentina estamos por cerrar otro acuerdo. Es en Buenos Aires y se sumaría al que ya tenemos en Córdoba. Es una alianza estratégica con un espacio que ya está operando.

Leonardo Uranga. En su negocio de oficinas, Sinergia cuenta con 200 empresas clientes, comentó el CEO de Sinergia.
Leonardo Uranga. En su negocio de oficinas, Sinergia cuenta con 200 empresas clientes, comentó el CEO de Sinergia.
Foto: Darwin Borrelli

—¿Cuántas personas trabajan en Sinergia en forma directa?
—Somos 120, porque algo que definimos como estratégico fue que todos los servicios, incluida la limpieza -unas 40 personas-, sean con personal propio, salvo algo específico de seguridad. Esto fue un acierto porque cerca del 35% del equipo de limpieza no se dedica a limpieza sino a tareas vinculadas con la gestión del cliente y la personalización de servicios; por ejemplo, cómo hacer el café o saber qué le gusta a un CEO de una empresa. Es un desafío no tercerizarlo, pero generamos un alto nivel de compromiso y poca rotación, que se traduce en servicio al cliente.

—¿Cómo se desempeña el negocio de coliving?
—En ese negocio está el hotel Aloft, gestionado por Marriott; Opta, que tiene más de 200 habitaciones; y Zag. Opta es un mix entre coliving y hotelería -con un 40% de habitaciones-, mientras que en Punta del Este son poco más de 40 habitaciones. El promedio de estadía del coliving en Montevideo supera los seis meses.

—¿Cuáles son los próximos planes de Sinergia?
—En setiembre comenzaremos la gestión del proyecto de Brusco, del que ya recibimos interés de muchos actores, y esperamos tener novedades sobre la gestión de espacios fuera de Montevideo antes de fin de año. En paralelo, avanzamos para sumar propuestas mediante alianzas. Además, miramos Carrasco. Ahí el crecimiento puede ser a través de la operación de un espacio o de alianzas estratégicas. El crecimiento no será de la mano de adquisición de edificios, sino gestionando espacios de terceros y creciendo en flexibilidad en los lugares que ya tenemos.

«Estamos en un momento desafiante; hay que pivotear»

—En los últimos años, el mercado de oficinas mutó. ¿Qué desafíos ve en el sector?
—Es un momento desafiante. El movimiento de Ciudad Vieja consolidó barrios como Punta Carretas y Pocitos, y hubo un crecimiento de Carrasco. Los clientes piden cada vez más flexibilidad en todos los formatos. Pero esto nos agarra sólidos y maduros. Hoy nuestro esfuerzo está en ampliar la gama de productos para brindar flexibilidad, algo que nos desafía porque hay que pivotear constantemente.

—Punta del Este se consolidó como lugar de residencia permanente tras la pandemia. ¿Cómo se refleja ese cambio en el negocio?
Hay un público permanente y eso hace que lleguen más propuestas y tengamos una comunidad de colivers todo el año. Igual, el pico en ZAG es en verano, con 100% de ocupación, y es un desafío el resto del año porque al terminar la temporada aparece otra oferta de vivienda que compite. En oficinas tenemos cinco empresas permanentes y clientes de Montevideo que las utilizan. El valor estratégico está en que sea un complemento de la flexibilidad y un punto más en la red que generamos.

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