En las subastas a la baja un grupo de jugadores puja por un artículo. El ganador es aquel que hace la puja de menor valor, siempre que sea única. El comportamiento de los participantes en este tipo de subastas en Internet fue estudiado por un grupo de investigadores de la Universitat Politècnica de Cataluña.
Entre sus principales conclusiones se encuentra que en las subastas que participan menos de 1.000 jugadores se produce un equilibrio entre ellos, el llamado equilibrio de Nash -por el premio Nobel de Economía John Nash-. Es decir, todos juegan de la misma manera y, por tanto, todos tienen las mismas probabilidades de ganar. Este equilibrio se produce de una forma azarosa.
Sin embargo, Simone Pigolotti y sus compañeros investigadores descubrieron que cuando participan más de 1.000 jugadores, éstos nunca llegan a un equilibrio y la probabilidad de ganar ya no depende del azar, sino de que los jugadores adopten una estrategia diferente a la utilizada por la mayoría.
Así emergen dos regímenes diferentes según el número de jugadores y en uno de ellos no está claro que los jugadores puedan adaptarse a lo que hacen los demás. Además, el valor o la utilidad del objeto subastado influye en el comportamiento. Los jugadores no pujan de la misma manera si se oferta a subasta un teléfono inteligente o un coche deportivo, por ejemplo.
Para Pigolotti, los resultados de esta investigación son muy importantes sobre todo para analizar el comportamiento de las personas en temas económicos y averiguar cómo actúan los inversores, en qué medida su comportamiento es racional o se basa en elementos más azarosos. El estudio se basó en los datos de más de 700 subastas publicados por las propias empresas que las realizan. EL PAÍS DE MADRID