El CEO del mayorista multinacional de hardware Intcomex, Tony Shalom, comunicó el viernes pasado por carta a sus empleados que el hasta entonces gerente general de la subsidiaria uruguaya de la compañía, Jorge de Gálvez, dejó de pertenecer a la empresa, que será ahora comandada por Verónica Torres como directora financiera y Gustavo Moreira como director comercial.
El anuncio del ejecutivo tuvo lugar luego de que la compañía debió desembolsar aproximadamente U$S 3,3 millones para saldar deudas con la Dirección General Impositiva (DGI) y Aduanas, detectadas en una auditoría realizada por la DGI para el período 2002-2006.
Según la empresa, las deudas fiscales están vinculadas al impago de impuestos por parte de dos proveedores locales, pero Intcomex prefirió hacerse cargo de los gravámenes antes que embarcarse en un largo y costoso juicio. En un documento divulgado entre publicaciones internacionales especializadas en finanzas por la firma, ésta asegura que la subsidiaria uruguaya (T.G.M. S.A.) siempre cumplió con sus obligaciones impositivas y "asentó, reportó y pagó impuestos adecuadamente".
Amén de lo antedicho, la compañía evaluó que acordar el pago a DGI y Aduanas era el "mejor curso de acción", vista la responsabilidad que adjudica la ley uruguaya sobre actos cometidos por terceros. Adicionalmente, la firma endureció los controles centrales sobre las compras que realizan sus subsidiarias a terceros con especial atención a las áreas de tesorería, contabilidad y compras.
El mismo día que Tony Shalom comunicó la separación del cargo del gerente general de Uruguay, el pasado 27 de julio, la compañía anunció que había iniciado los registros formales ante la Securities and Exchange Comission de Estados Unidos para hacer una oferta inicial de acciones comunes y comenzar a cotizar en bolsa. De hecho, el pago a DGI y Aduanas también puede haber estado fundado en la necesidad de tener la compañía completamente en orden antes de ofrecer públicamente sus títulos.
Fundada en octubre de 1988 en un modesto almacén del sur de la Florida, Intcomex se convirtió con los años en un poderoso mayorista de informática en Latinoamérica y el Caribe, al punto de que en 2004 Citigroup Venture Capital International (CVCI) compró la mayoría accionaria de la empresa.
Con presencia directa hoy en 14 mercados, Intcomex Uruguay fue creada en mayo de 1997, debido a que se detectó, por parte de la matriz en Miami, un nicho de mercado para la distribución mayorista de partes. Hoy es la mayor compañía del rubro con una facturación anual que ya en 2005 superó los U$S 20 millones.
Entre las marcas que representa figuran fabricantes como AMD, APC, AOC, Biostar, Canon, C-Net, Creative Labs, Epson, FIC, Fujitsu, Hewlett Packard, Intel, Iomega, Kingston, Logitech, Microsoft, MSI, Palm, Samsung, Seagate, Sony, Soyo, Symantec, Toshiba, Tripplite, Viewsonic y Xerox.