Editan "El engaño Google", que pega duro sobre el gigante web

El austríaco Gerald Reischl describe al popular buscador como una potencia mundial sin control

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Un "lobo con piel de cordero"; así describe al buscador más popular de internet el periodista austríaco Gerald Reischl en su libro "El engaño Google", que acaba de ser editado por Sudamericana y está dispobnible en librerías locales.

El gigante tecnológico es señalado por el autor como el mayor recopilador de datos y propietario de decenas de patentes de métodos que permiten rastrear, analizar y clasificar a los internautas. A su entender, las promesas de la joven y exitosa empresa de borrar datos pasados los 18 meses de obtenidos quedó en meras palabras.

Lo que empezó como un buscador cuenta hoy con distintos servicios: Google Docs o Google Mail y Google Earth. De esta forma, la compañía de de Larry Page, Sergey Brin y Eric Schmidt se ha convertido en una potencia mundial sin control que ha ganado una supremacía peligrosa así como "facilita la intromisión en la vida privada y no admite crítica ni competencia", sostiene.

El objetivo de El engaño Google es, según el autor, contribuir a la concientización y a poner en evidencia el dilema en el que viven los usuarios de Internet y en qué fijarse para sacar provecho de la red. Por otro lado se explica que este libro no reclama la desintegración de la empresa, sino que propone mostrar la cara oculta. La cantidad de consultas que se realizan a través del servicio es un misterio porque "la política informativa de Google es muy particular", sentencia Reischl.

El escritor austríaco hace hincapié en que el servicio dado por la firma parece inofensivo al principio, pero sin embargo advierte que para abrir una cuenta en Gmail el interesado debe registrarse y "ésto significa proporcionar una serie de datos personales" que pueden ser cruzados con la información de las búsquedas realizadas.

Además "el programa que se encarga de filtrar el correo no deseado, se ocupa de explorar los mensajes", asegura. Asimismo, afirma que al utilizar Google Maps se le está facilitando a la empresa conocer los movimientos de los usuarios.

A juicio de Reischl, los datos que obtiene Google es dinero contante y sonante, siempre y cuando antes sean analizados para poder venderlos en publicidad.

Un mundo ideal

El autor también emprende contra la promocionada cultura laboral de Google. A su entender un espacio de juegos, de creatividad, de crecimiento y de fantasía con todos los gastos pagos, donde 17.000 empleados trabajan las 24 horas del día, los siete días de la semana sin descanso. Tantas libertadades y lujos parecen, en el fondo, embaucar a los empleados acondicionando todo para que su trabajo nunca pare, concluye.

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