Me!humanity, un emprendimiento uruguayo que comenzó con la venta de etiquetas y hoy cuenta con un «universo» de más de 550 personajes animados que simbolizan valores y emociones, se encuentra en plena expansión. En ese proceso, el plan para 2026 de su creadora, Agustina Roig, es poner el foco en la llegada a nuevos mercados internacionales.
Recientemente, Roig firmó un acuerdo para tematizar el parque acuático Acuamanía, en Salto. La empresa concesionaria del complejo compró los derechos de me!Humanity para utilizar sus personajes como representantes de valores como la sustentabilidad, la autoestima y el cuidado del agua. Los «me» forman parte de la imagen de los juegos y del entorno, y, según contó la emprendedora, «surgió la idea de que el parque brinde una experiencia de crecimiento personal». Por el acuerdo, Roig obtendrá un porcentaje de las ganancias por entradas vendidas.
Oportunidad de crecer
Además de esta alianza a nivel local, la emprendedora terminó 2025 con la firma de un acuerdo con una empresa china interesada en desarrollar juguetes, libros, artículos de papelería, videojuegos y animaciones basados en sus personajes. Actualmente, Roig cuenta con un representante en ese país que se encarga de captar clientes interesados en comprar licencias.
China no es el único mercado en la mira de me!Humanity, ya que su creadora se encuentra en negociaciones para llevar los libros de los personajes al sistema educativo de Nueva Guinea, en África.
La estrategia de crecimiento de la marca se da en un contexto en el que el negocio de venta de licencias y cobro de regalías atraviesa «uno de los momentos más sólidos del mercado global de licensing», explicó Roig. Según datos de la asociación comercial Licensing Internacional, el sector movió más de US$ 370.000 millones en 2024, mientras que la categoría de entretenimiento y personajes generó unos US$ 150.000 millones.
El negocio continúa en expansión y la marca ve oportunidades, principalmente porque su propuesta trasciende a los niños. Con foco en la expresión de valores como la humildad, la amistad o el autocuidado, el universo de me!Humanity también dialoga con los kidults (adultos consumidores de entretenimiento y personajes coleccionables), detalló Roig.
Marca con propósito
El proyecto, que formó parte de las primeras generaciones del fondo de capital semilla de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) —a través del cual recibió US$ 25.000—, ya está presente en Uruguay, Argentina y España. Su fundadora destaca que la empresa cambió con los años: «se fue transformando en una herramienta de crecimiento emocional y se convirtió en un movimiento con causa: humanizar al mundo empezando por uno mismo».
«me!Humanity nació como una etiqueta y ahora el objetivo es romper etiquetas», sostuvo.
Además de sus creaciones, que reflejan emociones y personalidades, Roig desarrolló al «Me», una figura que representa a cada persona de manera universal, ya que «todos somos todos los personajes a la vez», explicó. Ese es el emblema de la marca.
En los orígenes de me!Humanity, Roig empezó escribiendo tres libros; hoy lleva 14 publicados y tiene dos más por lanzar. En Uruguay trabaja con la editorial Santillana en libros impresos y digitales, a través de una plataforma para escuelas desde la que ya se registraron descargas en países como Chile.
Hace dos años entró en el mercado español y ya comercializa en El Corte Inglés, FNAC y La Casa del Libro. En ese país, Roig también trabajó con la Fundación Víctimas del Terrorismo, con un libro hecho a pedido, llamado Los Me conviven en paz del cual se imprimieron 4.000 ejemplares para donar en escuelas del norte del país donde hay hijos de refugiados. La obra ya fue traducida a euskera (lengua vasca) y próximamente lo será al gallego. Además, un unicornio español, con presencia mundial, compró los derechos para vender sus libros en su plataforma online, comentó Roig, quien también firmó con una editorial argentina para imprimir sus libros en el país.
Ante el crecimiento de me!Humanity, reflexionó: «Estoy segura de que 2026 será un año de un gran salto para el proyecto, porque ahora está listo para despegar» aún más fuera de Uruguay».
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