Crear una joya mientras y disfrutar una experiencia gastronómica, la innovadora propuesta de emprendedoras uruguayas

"Me vino joya" es un curso de dos horas en el que cada participante podrá diseñar y modelar su propia pieza, ya sea un anillo o un dije, en cera rosa

«Me vino joya». Se trata de una una experiencia que une vino, gastronomía y orfebrería.
«Me vino joya». Se trata de una una experiencia que une vino, gastronomía y orfebrería.

Se acerca el Día de la Madre y nada como regalarle una joya, máxime si la hace una misma o incluso junto a ella. Es lo que propone «Me vino joya», una experiencia que uno vino, gastronomía y orfebrería.
La iniciativa fue creada por Lucía Di Lorenzo, orfebre egresada de la Escuela Pedro Figari en 2007 y directora de la Escuela de Joyería Borboleta; Candela Gabarrot, docente de joyería y creadora de la marca Macla; y la gestora cultural Jimena Freire Neme.

Ideada para personas con o sin experiencia en joyería, la cita de dos horas es suficiente para que cada participante diseñe y modele su propia pieza, ya sea un anillo o un dije. «Se utiliza cera rosa, un material sintético ampliamente aplicado en la técnica de moldeo para fundición», dijo Freire Neme.

El próximo encuentro será el jueves 21 de mayo en el restaurante Enriqueta (21 de Setiembre y Bulevar Artigas). «Volvemos al lugar que nos vio nacer», recordó la gestora.

La experiencia implica crear la pieza mientras se disfruta de gastronomía del local -generalmente tapeo y postre-, vino y la guía atenta de las orfebres.
La experiencia implica crear la pieza mientras se disfruta de gastronomía del local -generalmente tapeo y postre-, vino y la guía atenta de las orfebres.

La experiencia de crear la pieza se abona con la gastronomía del local -generalmente tapeo y postre-, vino y la guía atenta de las orfebres.

El equipo acompaña paso a paso al grupo en el modelado de su pieza. La cera rosa, que es blanda y maleable, se trabaja con el calor de una vela y herramientas como mandriles, moldes y texturizadores, entre otras. «Cada uno realiza dos modelos: uno principal destinado a fundición y otro alternativo como respaldo», señaló Freire Neme.

Tras el encuentro, la pieza se convierte en una joya terminada en Plata 950, que se entrega lista unos 20 días después. Para este domingo de Día de la Madre, las emprendedoras adelantan una tarjeta digital para que la agasajada sepa cuál será su regalo, ya sea la creación de un hijo o la invitación al taller.

Los tickets anticipados para «Me vino joya» -que incluye materiales y tapeo- permiten acceder a un descuento especial.

Además del jueves 21 de mayo en Enriqueta, habrá otro taller el 18 de junio en Casa Proa (Bulevar Artigas esquina California, Punta del Este). «Será la primera vez que realizaremos el taller fuera de Montevideo», remarcó la emprendedora.

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