Por Alejandra Pintos
El café de especialidad es aquel que se elabora con granos de alta calidad, y en Uruguay está en pleno auge. Eso fue lo que detectó la marca ecuatoriana Coffee Relief y decidió desembarcar en Montevideo con café tostado. Y no descartan en el futuro abrir una cafetería en modalidad de franquicia.
«En Quito, el café de especialidad empezó a desarrollarse en 2012 y Montevideo ahora está empezando ese proceso con mucho entusiasmo, entonces ahí es donde vemos la oportunidad de desarrollarnos. El origen ecuatoriano no se ha explorado en Uruguay y sería una ‘carta nueva’ para cafeterías de especialidad, hoteles y restaurantes», afirmó desde Quito Carolina Ortiz, encargada de la expansión internacional de la marca.
Para avanzar, se contactaron con la Embajada de Ecuador en Uruguay y el diplomático Ricardo Baluga los ayudó a entablar relaciones con socios estratégicos que les permitieran llegar al país. «Hemos tenido rondas de inversión con varios empresarios», acotó Ortiz.
Desde enero en adelante, todos los meses envían unos 20 kilos de café para capacitar a baristas locales y hacer pruebas con distintos públicos para testear cómo reciben las diferentes variedades de la marca. Están cerrando acuerdos con Iberpark y Tienda Inglesa para comercializar el producto y esperan que para el último trimestre del año ya se encuentre en góndolas.
«Ya contamos con un aliado local y lo que hemos hecho es trabajar en capacitaciones en cuanto a nuestros tipos de café. A raíz de esto hemos descubierto que el mejor posicionamiento para nuestro café es en delicatessen y cafeterías específicas y que tengan conocimiento básico para poder exponer las propiedades del producto», señaló Ortiz.
Crecimento
Como tantos otros proyectos, Coffee Relief nació en la pandemia. En 2020 cuando iban a abrir las puertas de su cafetería llegó la crisis sanitaria, lo que los obligó a vender el producto en grano. Esta estrategia resultó exitosa y, según la emprendedora, es la que aplicarán a los demás destinos de su expansión internacional (enfocada en Latinoamérica y EE.UU.).
Con solo tres años de trayectoria tuestan 1,5 toneladas de café por semana (seis al mes). «De todas formas nosotros no nos concentramos en el volumen, sino en la experiencia», remarcó Ortiz.
Su llegada a Uruguay es parte de un plan de expansión que tienen proyectada «desde el comienzo». «Desde que arrancamos estuvimos analizando el mercado del café de especialidad en Latinoamérica, más allá de Colombia, no existe un gran desarrollo como puede ser el caso de EE.UU. Identificamos que hay grandes oportunidades en ciudades específicas más que en países como tal: Lima, Santiago de Chile y Montevideo», explicó Ortiz.
Al mismo tiempo están buscando penetrar en el mercado estadounidense y se han presentado en ferias de ese país -como la celebrada en Portland- en busca de inversionistas.
En Coffee Relief se caracterizan por ofrecer un grano local (de una distancia menor a tres kilómetros con respecto a la tostaduría), de alta calidad, tostado en la máquina «más ecoeficiente del mundo». Además tienen como bandera el fair trade (pagar un precio justo a los proveedores) y el ahorro de agua.
De acuerdo con la emprendedora, el café ecuatoriano es una buena alternativa a ciertas variedades africanas, porque implica una menor huella de carbono importarlo a Uruguay y comparten notas similares dada la ubicación y la altura.