TECNOLOGÍA

Código del Sur: el software se pone al servicio de la fertilidad femenina

La tecnológica local desarrolló Kindara, una de las apps más populares en la categoría salud.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Plataforma. Monitorea y controla la posibilidad embarazo a través de datos corporales.

Kindara es una exitosa aplicación móvil en el ámbito de la industria médica. Con un millón de usuarios, esta herramienta disponible en iOS y Android actúa como una especie de monitor de la fertilidad femenina.

En base a datos corporales diarios de la mujer —como la temperatura basal, fluido cervical y relaciones sexuales—, Kindara permite hacer un control y seguimiento de las posibilidades de embarazo. Según la plataforma, la herramienta ya ayudó a que más de 10.000 mujeres se embarazaran; en cambio, otras usuarias utilizan la aplicación como método anticonceptivo. Así se ha posicionado como una de las más populares de la categoría salud en la App Store de Apple.

Detrás de este desarrollo está la empresa local Código del Sur, especializada en productos informáticos dirigidos a empresas y startups del exterior. «Nuestros clientes son emprendedores, gente que tiene una idea, consigue fondos y con eso nos contratan para desarrollar la aplicación que necesitan», resumió Nicolás Amarelle, CEO y fundador de Código del Sur.

Si bien el método sintotérmico en el que se basa Kindara ya era conocido, «lo novedoso es llevarlo a una aplicación, lo que lo hace más público y fácil de usar; no hay que ser experto sino que se reduce a ingresar los datos y dejar que la app te asista», explicó Amarelle.

Con el tiempo, Kindara incorporó nuevas funcionalidades, como el termómetro Wink, que releva la temperatura basal con un sensor que se coloca debajo de la lengua y envía el registro a la app de Kindara automáticamente.

El desarrollo de la aplicación implicó un trabajo de más de tres años que abarcó todas las fases de construcción y testeo del sistema.

Para Amarelle, innovaciones como Kindara demuestran que «hay industrias que son las más prometedoras para el mobile y ellas son la medicina y los juegos».

Aunque no es exactamente un juego, Código del Sur participó de un proyecto relacionado con el sentido lúdico. La compañía desarrolló la aplicación para Toymail, un simpático peluche «conectado». A través de Wi-Fi, el juguete comunica los mensajes que los padres envían a sus hijos en forma remota, utilizando una app en su smartphone. Como atractivo adicional, el muñeco replica el mensaje original con su propia voz.

El emprendimiento, a cargo de la startup Toymail instalada en Brooklyn, tuvo un espaldarazo el año pasado cuando recibió una inyección de capital del gigante del e-commerce, Amazon, que busca financiar proyectos que puedan mejorar las prestaciones de su asistente guiado por voz, Alexa.

El peluche es un ejemplo del ascenso de Internet de las Cosas (la tecnología que permite «hablar» entre sí a los dispositivos electrónicos), una tendencia que está ganando terreno en el mundo del software junto a los desarrollos vinculados a la realidad virtual, la realidad aumentada y el uso de drones.

«Vemos como que está decayendo un poco todo el boom de las apps, eso de tener una idea, hacer un software y sacarle todo el jugo al hecho de que cada persona tiene un celular», consideró Amarelle. Por ese motivo, el diferencial en la industria está cada vez más en el valor agregado de las soluciones, concluyó el empresario.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)