Encaminándose hacia la conclusión de sus carreras en la Facultad de Ingeniería de la Udelar, Federico Decia, Matías Di Martino y Juan Molinelli plantearon como trabajo final un proyecto que llamaron DeCA y que ya probaron en UTE, la empresa en donde sería de máxima utilidad.
El objetivo era desarrollar una herramienta eficaz a la hora de identificar consumos de energía eléctrica fraudulentos, en base a los datos de consumos mensuales que UTE clasifica hoy de manera manual.
"Partimos de datos de la empresa y, utilizando nuestra herramienta, definimos al cliente sospechoso de cometer fraude, por un lado y, por otro, al cliente normal, según los criterios de UTE", explicó Decia a El Empresario.
"En una segunda etapa, que completamos durante 2010, recibimos más información del consumo real de consumidores de Montevideo y los clasificamos según aquellos criterios; luego los inspectores de la empresa in situ chequearon la situación", continuó.
DeCA utilizó una base de datos de 5.000 clientes, determinó que de ellos 340 resultaran sospechosos y comprobó, luego de las inspecciones, el mismo porcentaje de comisión de fraude que UTE registra a su manera, un 4%.
"Pero nosotros, por ser éste un proyecto acotado, aún no pudimos considerar otros datos como la correlación con la temperatura, la potencia contratada, el tipo de contador que utiliza o el historial del cliente. Agregando toda esta información, sin duda, mejorará nuestro porcentaje de aciertos", continuó el ingeniero en ciernes. Para seguir con el desarrollo de la herramienta se está terminando de acordar un convenio entre la Facultad de Ingeniería y UTE.