INFORME

Casas en Carrasco, espacios elegidos como "hogar" por más empresas

Saturados los espacios para oficina sobre la avenida Arocena, las empresas van por las grandes casas en un radio de hasta cuatro cuadras de la principal arteria del barrio

Barrio Carrasco
Barrio Carrasco. Atrae a más empresas y las casas son una opción para instalarse

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Elegante y cálida para empresa» o «casona para reciclar en Carrasco - ideal para empresa». Los anuncios de diferentes inmobiliarias que ofrecen tradicionales casas del barrio Carrasco con destino comercial son un fenómeno que comenzó hace más o menos una década y se acentuó en los últimos años.

Farmashop, Laboratorio Rinque, el Estudio Posadas, Posadas & Vecino, Blue Cross, el grupo inversor IBF Negocios, Blanco & Rodiño Agronegocios, Sendstar, son solo algunos ejemplos de empresas que decidieron que las casas del tradicional barrio jardín montevideano sea su «hogar».

Diferentes inmobiliarias coinciden en que las llamadas de empresas buscando casas se han incrementado. Las razones que mencionan son varias, pero existe un gran consenso en que los empresarios desembarcan motivados por la cercanía a sus hogares y buscando calidad de vida. «Algunas personas de la zona buscan instalar sus empresas en Carrasco debido a la cercanía con sus viviendas y la ganancia en calidad de vida», razonó Daniel Flom, director ejecutivo de Contract Workplaces Uruguay.

Un costo menor al de tener una empresa en otras zonas también pesa. Un metro cuadrado de una casa destinado para oficina vale en promedio entre US$ 15 y US$ 25, «por debajo de otras zonas más importantes de Montevideo», aseguró Ignacio Albanell, director de la inmobiliaria Meikle.

Es que al inicio las empresas buscaban mayormente locales ubicados sobre la avenida Arocena, la principal arteria del barrio, o zonas muy cercanas, pero el resultado fue que la demanda superó la oferta. A partir de entonces las empresas comenzaron a evaluar como alternativas en un radio de una, dos, y hasta tres cuadras de Arocena, evaluó Horacio Roig, socio de la inmobiliaria Roig.

"La demanda más grande de las empresas es cerca de Arocena, pero al saturarse esa área, irremediablemente buscan otras zonas, en un radio de unas dos o tres cuadras", afirmó Horacio Roig.

Y por fuera del área de influencia de Arocena, lo que predominan son las grandes casas.

«La demanda más grande de las empresas es cerca de Arocena, pero al saturarse esa área, irremediablemente buscan otras zonas. En un radio de unas dos o tres cuadras es donde se ven las casas con empresas o comercios, pueden ser oficinas que no tengan atención al público, como estudios de contadores, entre otros negocios», señaló.

Si bien el fenómeno tiene varios años, se acentuó hace cuatro o cinco, opinó Juan Pérez del Castillo, principal de la inmobiliaria Pérez del Castillo, quien dijo que los ejemplos llegan hasta las cuatro cuadras de Arocena, según su experiencia. «Se construyen edificios, o proyectos de edificios como oficinas, o casonas en lugares para empresas», dijo. «Algunos han tardado en tomar esa decisión, pero deciden trasladarse. Son los casos de empresarios con más de 50 años que toda su vida trabajaron y dedicaban 50 minutos para ir de su casa al centro. Deciden poner su empresa acá y ese tiempo lo dedican a ir al gimnasio, correr por la playa o simplemente quedarse en su casa antes que estar arriba de un auto. Hasta pueden ir caminando al trabajo o en bicicleta», explicó.

Casas de carrasco
Casas de Carrasco. Las empresas van por espacios de más de 250 metros cuadrados, pero hay casos de menos tamaño también. (Foto: Fernando Ponzetto)

Para Roig, la tendencia se acentuó en los últimos cuatro años y se aprecian dos fenómenos. «Hay dos tipos, las casas que se compran para reciclar y darle destino de oficina o las casas que eran hogar habitación y lo que hace es alquilarlas para oficinas y las empresas son las que se hacen cargo de la adaptación. Del primer caso tenemos tres ejemplos en el último año», agregó.

La ubicación a unas cuadras de Arocena también tiene una arista logística. Es que si bien coincide esa ubicación es la más codiciada, el problema de falta de espacio para estacionar lleva a que se incrementen los pedidos por espacios más alejados de esa avenida.

«El tema de estacionamiento es complicado y llevó a que casas a dos o tres cuadras se tornen más atractivas porque (los clientes) piden espacio donde estacionar», acotó Roig.

El tamaño importa

Si bien el rubro y los tamaños de las empresas son muy variados, no todas las casas son atractivas para las compañías.

Además de la ubicación, la característica que más solicitan los empresarios refiere al tamaño. Lo común, según las diversas inmobiliarias, es que las propiedades sean de 250 metros cuadrados (m2) edificados en adelante. Según Pérez del Castillo, son «casas viejas», de 15 o 20 años, en la que los dueños «tienen que hacer una inversión muy grande para mantenerlas como casa habitación y es entonces que toman la decisión de alquilarla a una empresa. Superan los 250 m2 y llegan a más de 600 m2, pero también hay alguna de 120 m2».

Enroque de negocio

Este fenómeno hizo cambiar algunas reglas de juego para el negocio inmobiliario, que llevó a que se vuelva más atractivo el alquiler de casas en Carrasco que la venta. La realidad está atada también a que los precios que se manejan no condicen con la realidad del mercado, aseguran los operadores inmobiliarios. 

Y eso luego impacta en el mercado. Según datos del sitio gallito.com.uy, los precios promedio de venta de casas en Carrasco se mantuvieron casi iguales en el último año y el de alquileres se incrementó considerablemente al pasar de US$ 7.000 en julio del año pasado a US$ 11.000 a junio de este año. También aumentaron las propuestas de alquiler casi un 19% en el mismo período.

Para Albanell, que ahora sea más fácil alquilarlas que venderlas en parte responde a un cambio cultural y de practicidad. «Las familias las dejan y se van a barrios privados o apartamentos. Los matrimonios nuevos casi no quieren las casas grandes. Por ejemplo, un cliente le dijo a la hija que le regalaba una casa y ella le respondió que no», ilustró.

Para Roig, también incide en este fenómeno la baja de contrataciones de extranjeros en empresas locales y que las personas son más prácticas, porque «prefieren vivir en menos metros y destinar el dinero para otras cosas, como viajar».

Sin embargo, el factor de seguridad prevalece. «La cantidad de casas vendidas para vivienda en los últimos años bajó enormemente por inseguridad. Hoy el mercado que se mueve son los barrios vigilados en Camino Carrasco, Jardines de Carrasco, Parque Miramar y Canelones. Preferirían vivir a dos cuadras de la rambla, pero por inseguridad no lo hacen», finalizó Pérez del Castillo.

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