Para lograr una picada diferente se puede optar por el queso de cabra "Cabrambert" en sus varias etapas de maduración, cuyo sabor especial y fuerte se lo da el hongo penicillium candidum.
Cuando está fresco se lo consume como cualquier otro y en su etapa media de maduración se va poniendo cremoso y es ideal para comer con miel o tostadas. En estos casos es indispensable que maride con un vino Chardonnay o un Cabernet Sauvignon, explicó Rodolfo Romero, de cabaña Bella Vista.
En su tercera etapa se puede congelar para freír en aceite de oliva y acompañar con rúcula o puré manzanas.
Está a la venta en la vinería Las Croabas (Rivera y Brito del Pino), en La Mesa Criolla de Portones Shopping o en la propia cabaña en Los Cerrillos, entre otros puntos.