Hace tres años Adriana Barboza (36) se desempeñaba como ama de casa, pero su deseo por "querer desarrollar un emprendimiento propio" la llevó a abrir Adbar, un local de venta de ropa de marca usada en buen estado.
Así fue como en 2006 instaló un pequeño local en el barrio de Carrasco, en la Galería Roma, con unas pocas prendas para empezar.
Hoy ya va inaugurando la tercer sucursal, ésta última en la zona de Punta Carretas, en la calle Scosería 2461.
A diferencia de otras casas que venden artículos de segunda mano, Barboza asegura que el atributo de su empresa está en la "selectividad" de las prendas usadas.
"Lo prioritario es comercializar primeras marcas", afirmó la empresaria.