El crecimiento del salario real en los últimos cinco años ha sido a un ritmo promedio anual del 4,4%. En buena medida, es el reflejo de la recuperación económica luego de una fuerte crisis a comienzo de siglo, pero también confluyen algunos elementos complementarios, como ser un mercado laboral muy demandado, movilidad entre empresas y, dentro de las mismas, convenios salariales que aumentaron los niveles mínimos legales y muy buenos precios internacionales de varios de los bienes exportados.
El camino que queda por andar para lograr un nivel de poder adquisitivo de los salarios aceptable todavía es largo. En efecto, si se toma como referencia el nivel del salario real de 1999 y se hace la cuenta del nivel que tendría en los doce meses terminados en junio del 2011 si hubiera crecido al 1,5% real anual, se observaría que todavía falta recuperar un 16%. De otra forma, si siguiera creciendo el nivel del salario en el próximo quinquenio al ritmo del 4,0%, se necesitarían seis años más para emparejar un crecimiento real anual del 1,5% acumulado desde el nivel de 1999.
En este estado de la recuperación, el ritmo de crecimiento es descendente en el año 2010 y en lo que va del presente. El promedio del año pasado superó en 3,3% el de 2009 y vuelve a bajar en los seis primeros meses de este año al 2,7%. El Gráfico N° 1 ilustra la reducción del ritmo en los dos últimos años. De todas formas, el contexto de inflación ascendente juega en contra y es en las instancias de ajuste (enero y julio principalmente) en que se procesan las correcciones. Por lo tanto, es de esperar que el promedio de todo el año 2011 resulte nuevamente en el orden del 3% de incremento real.
SEMESTRE. El salario promedio durante la primera mitad del año fue un 12,1% superior al observado durante el mismo período en 2010. La variación es un poco mayor en los salarios del sector privado (12,6%) que en el sector público (11,1%), pero en ambos casos hay una ganancia de poder adquisitivo puesto que la inflación en el período se ubicó en 8,6%.
Las diferencias entre los dos grandes sectores contratantes del trabajo se repite a lo largo de todo este período de recuperación. La tasa promedio anual desde el primer semestre de 2006 señala un ritmo de variación de los salarios reales privados del 4,2% anual frente a un 3,8% en los pagados por el sector público. En la crisis, la caída en el sector privado durante los tres años de ajuste fue del 8,6% mientras que en el sector público se ubicó en 7,2%.
Por lo tanto, en la evolución de estos dos sectores hay algo que se ha transformado en un atributo de doble seguridad en el empleo público. Por un lado, el nivel de exigencia es menor y la posibilidad de perder el empleo también es menor. Por otro, la remuneración sufre menos que la del sector privado durante las crisis al registrar una caída de menor magnitud. La contrapartida es que el nivel de remuneración es menor con un techo para el crecimiento y el nivel de motivación en el trabajo.
Dentro del sector público, los aumentos son diferentes según el organismo que contrate. Por un lado, en el Gobierno Central el primer semestre de 2011 aumenta un 12,0% en comparación con el mismo período del año anterior, y en las empresas públicas y los gobiernos departamentales las variaciones fueron más bajas, 9,8% y 8,0% respectivamente.
PRIVADOS. El salario medio en dólares aumentó significativamente en los últimos años. Esta evolución explica uno de los fenómenos que se está viendo en la actual coyuntura: el aumento en el consumo de productos importados y los viajes al exterior, porque se han abaratado en términos relativos.
La contracara de esto es el encarecimiento de la mano de obra para el sector exportador. Si se observan los sueldos que paga una empresa como un componente del costo de producción, el aumento en dólares compromete la capacidad de competencia en mercados donde los precios en dólares no siguen la misma evolución. En la actualidad, eso ocurre en algunos sectores intensivos en mano de obra que exportan afuera de la región.
Luego del período de crisis, cuando el salario en dólares cayó a la mitad y la capacidad exportadora de las empresas se multiplicó, se observó una recuperación natural que lleva a que en la primera mitad de 2011 el nivel alcanzado resulte un 76% superior al promedio de todo el período de dos décadas. En el Gráfico N° 2 se puede observar la evolución del salario privado en dólares desde 1991. En cerca de dos décadas ha ocurrido de todo, un crecimiento en la primera mitad de los noventa hasta alcanzar una meseta en la segunda mitad de los noventa. Una fuerte caída con la crisis de comienzo de siglo y, desde ese momento, no ha parado de crecer.
La realidad en materia salarial registra grandes diferencias entre los sectores de actividad privada. En el cuadro adjunto se presentan tasas de crecimiento del último año, el promedio anual de los últimos tres y el promedio anual de los últimos cinco. La evolución es descendente con tasas más altas cuando se incorpora más espacio de la recuperación económica. La tasa en los cinco últimos años para el total del sector privado fue del 6,0%, baja al 5,3% si se toma el promedio de los tres últimos años y al 2,8% en la comparación del primer semestre de 2011 con el mismo período en el año 2010.
En los últimos cinco años, los mayores aumentos se observan en: Actividades empresariales e inmobiliarias (10,7% anual), Comercio (7,3%) y Hotelería y restaurantes (6,8%). Por su parte, las variaciones más bajas ocurrieron en actividades como Producción textil 3,7%, Curtiembres 3,3%, Fábricas de papel 3,5%, Sustancias y productos químicos 3,0% e Intermediación financiera 2,9%.
Cuando el plazo se achica, las variaciones son menores pero persisten las diferencias entre sectores de actividad. En el último año, la Industria manufacturera solo registra una variación del 1,1% y en su interior aparecen las primeras variaciones reales negativas en el sector de Curtiembres y en la Fabricación de papel y sus productos. Un sector con fuerte ponderación en el total del empleo como es el de productos alimenticios y bebidas, registra en 2011 una variación nula en comparación con el año anterior.
La intermediación financiera también registra una baja tasa de crecimiento en sus remuneraciones, ya que el promedio del semestre se encuentra en términos reales solo un 1,0% por encima del nivel del año anterior.
Los mayores incrementos se repiten en las Actividades inmobiliarias y empresariales con 10,3%, Hoteles y restaurantes con 5,8%, Comercio con 3,4%, a los que se suma la construcción con un aumento real del 4,7%.
MÍNIMO. Hay una serie de factores que ayudan a que el nivel de salario mínimo de la economía haya subido por encima del nivel promedio que se ha analizado hasta el momento. Entre ellos, se destacan la normativa del Gobierno, que fija los salarios mínimos y las pautas de los convenios colectivos, la posición del Pit-Cnt en dichas negociaciones, el bajo desempleo y la necesidad de los empresarios por recuperar niveles mínimos que aseguren una mejor calidad del empleo.
El nivel actual del salario mínimo nacional es de $ 6.000, pero es difícil encontrar niveles por debajo de $ 8.000 en los convenios. En el Gráfico N° 3 se observa la evolución en los últimos años del salario mínimo expresado en términos reales al corregirlo por la evolución del IPC. Tomando en cuenta la variación en el primer semestre del año se extrapola un nivel para 2011 que se encuentra un 43% por encima del nivel observado en 2007.
Mientras el desempleo en el sector de mano de obra no calificada no aumente, el Gobierno pretende que se consoliden nuevas subas en el salario mínimo. Por el momento, el nivel de actividad lo está sosteniendo pero hay ciertas dudas sobre el impacto que podrá tener una recesión o un enlentecimiento en el nivel de actividad. El temor es que el ajuste se procese por cantidad de empleo al no tener margen para reducir el nivel salarial.