Sucesores de Carlos Schneck S.A. es una típica empresa familiar, iniciada en 1936 por un inmigrante austríaco, en la que hoy ya trabajan integrantes de la tercera generación. En forma muy lenta, pero segura, el negocio original —una pequeña provisión de barrio— se transformó en una fábrica muy artesanal de productos chacinados, que progresivamente se fue tecnificando y ampliando. A partir de 1982 cambió su perfil al agregársele un frigorífico exportador. En los últimos años, las exportaciones de carne vacuna se han convertido en el principal ingreso de la empresa, representando en promedio un 52% de la facturación total. La diferencia —y también una ventaja operativa del frigorífico Schneck con respecto a los demás establecimientos del ramo— es que atiende el mercado interno con productos porcinos y hamburguesas y los mercados externos con carne vacuna.
CORTES VACUNOS. La firma cuenta en Montevideo con dos plantas frigoríficas que atienden dos grandes sectores: la faena de vacunos y la elaboración de productos chacinados. La primera, ubicada en Camino Colman, cuenta con un área techada de 9.500 metros cuadrados, tiene una capacidad de producción de unas seiscientas reses por día (en jornadas de nueve horas y media) y funciona con unos trescientos empleados. Aproximadamente el 52% de la producción cárnica se destina a la exportación, cuyos ingresos sumaron U$S 19.3 millones el año pasado. Las ventas al exterior se destinan mayoritariamente a Estados Unidos, que constituye un importante comprador de carne para industria. También se exportan cortes finos de novillos especiales para la Unión Europea, ya que al frigorífico Schneck le corresponden 197 toneladas de la cuota Hilton, lo que representa un 3.2% del volumen total de las 6.300 toneladas adjudicadas a Uruguay.
HAMBURGUESAS. En el año 2001 este frigorífico incorporó una planta de hamburguesas y nuevas oficinas que fueron costeadas exclusivamente con las utilidades generadas por la propia empresa. Cuatro años después sus hamburguesas tienen una participación del 45% en el mercado interno. "Lamentablemente, el 28 de mayo pasado un incendio de proporciones destruyó unos 350 metros cuadrados de edificación en donde estaba el depósito de cajas para envasado así como parte de la sección empaque. Sin embargo, antes de cumplirse tres meses de este siniestro, la fábrica volvió a operar gracias al esfuerzo de la gerencia y la eficiencia de nuestro personal", afirmó Francisco Schneck, director de la firma.
"Al tener que reconstruir el edificio, decidimos ampliar la planta tanto en su superficie, que se agrandó un 30%, como en su capacidad productiva. Para ello incorporamos un nuevo "girofreezer" (congelador), cuyo volumen es cuatro veces mayor al actual, y nuevos equipos industriales que estarán llegando a fines de año. La ampliación de la planta de hamburguesas permitirá, en una primera etapa, duplicar su capacidad instalada. A partir del próximo año, la producción de hamburguesas contará con una capacidad suficiente para comenzar a exportar a los mercados de la región, posiblemente Chile, Centro América y el Caribe, quedando a la espera de una posible apertura del mercado mexicano. En cambio, el mercado estadounidense está fuera de estos planes porque su gobierno no autoriza las importaciones de hamburguesas", dijo el empresario.
CHACINADOS. Desde 1936, la familia Schneck se ha dedicado a la elaboración de chacinados en una planta ubicada en Instrucciones y Aparicio Saravia, que luego de sucesivas ampliaciones ocupa una superficie techada de 7.000 metros cuadrados. La fábrica de fiambres y embutidos tiene una capacidad de producción de treinta toneladas por día y emplea a unos cien trabajadores aproximadamente. Allí funcionan, además, el centro de distribución de mercadería para el mercado interno y la administración de la empresa. La totalidad del chacinado se destina al mercado interno dado que la mayoría de los países no importan productos porcinos, sino que adquieren materia prima para procesarla localmente.
Los frankfurters son el producto estrella de la marca Schneck, que es líder en ventas con una participación superior al 50% en el mercado local. "Además de la reconocida calidad de nuestros productos —destacó el director— siempre hemos estado a la vanguardia en materia de innovación. Si bien la crisis económica provocó una caída importante, hoy nuestras ventas están retomando progresivamente los volúmenes anteriores al año 2002".
AFTOSA. "El foco aftósico descubierto el mes pasado en el estado de Mato Grosso do Sul, que ha determinado el cierre de las fronteras uruguayas de cortes de carne porcina brasileña, nos ha obligado a cambiar nuestra estrategia de abastecimiento de materia prima y, en consecuencia, tendremos que comprarla en otros países", explicó Schneck.
Normalmente la mayoría de las fabricas de chacinados en el Uruguay se abastecen de cortes de cerdos provenientes de Brasil porque la producción porcina uruguaya no cubre la demanda del mercado interno. Aunque esta medida no tendrá un efecto inmediato en la industria local ya que el sector cuenta con reservas de abastecimiento para varias semanas, seguramente los fabricantes de este sector tendrán que recurrir en el corto plazo a nuevos mercados para lograr la materia prima necesaria dada la proximidad de la temporada de verano. En esta época la demanda de fiambres y embutidos crece, por lo menos, un 20% debido a las despedidas de fin de año, las fiestas tradicionales y la afluencia de turistas extranjeros.