El parque que gestionará UTE habilita la inversión para pequeños ahorristas

Un novedoso instrumento para invertir

Certificados de participación de un fideicomiso de UTE, en combinación con financiación de bancos de Alemania

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Eólica: generación público-privada en Tacuarembó. Foto: Sepredi

El próximo 18 de marzo y por cinco días, se abrirá la suscripción para los interesados en adquirir certificados de participación en el fideicomiso financiero a 20 años, estructurado para la construcción del Parque Eólico Pampa, por parte de UTE, República Afisa como administrador y la Bolsa de Valores de Montevideo en la colocación de la participación de privados. La figura del fideicomiso financiero "se ajusta perfectamente a este tipo de negocio", a juicio de Marcos Bazzi, gerente financiero de UTE.

Este proyecto tiene la particularidad de ser el primero que el Banco Central aprueba que cuenta con deuda incluida en su estructuración. En efecto, el 70% del proyecto se financia con préstamos de bancos internacionales, mientras que el 30% restante se fondea con certificados de participación, que conforman el capital del proyecto. "Generalmente, los fideicomisos que se han instrumentado para actividades productivas, la construcción o proyectos forestales, se han hecho en su totalidad con fondos que ponen quienes reciben los certificados de participación. En este caso, la porción del financiamiento que cubren los préstamos internacionales significa un apalancamiento muy fuerte", indico Bazzi.

Diferente.

A diferencia de lo que ocurre en la mayoría de las operaciones que están destinadas a captar exclusivamente el interés de inversores institucionales, en este caso los certificados de participación habilitarán la presencia de inversores minoristas, tal como adelantó El País en su edición del martes 3 de marzo.

De los cinco días en que se habilitará la suscripción, los dos primeros se destinarán a los inversores minoristas, que podrán invertir entre mil y 20 mil dólares. Se pondrán a disposición de los interesados certificados por un valor total de 15 millones de dólares. Se trata del denominado certificado "A".

En caso que la demanda no colme los 15 millones de dólares puestos a disposición, se pasará a un tercer y cuarto día, donde se habilitará la posibilidad de invertir hasta 100 mil dólares, "con lo se ofrece la posibilidad de participar a inversores de un escalón superior que en la primera instancia", expuso el profesional".

Cubiertas esas dos ruedas de dos días cada una, se pasará al quinto día, correspondiente a los inversores institucionales. Para ellos —bancos, administradoras de fondos de pensión, etc.— se reserva el 65% del capital; son los denominados certificados "B". Dentro de ese monto, UTE se compromete a participar adquiriendo hasta el 20% del capital, unos 19 millones de dólares, lo que además de gestor y garantía, lo convierte en socio del emprendimiento. Bazzi destaca que se trata de un instrumento novedoso, "y es una de las maneras con que UTE cuenta para seguir participando en el mercado de generación de las energías renovables, teniendo en cuenta que no puede hacer toda la inversión con fondos propios". Es una figura que, de resultar exitosa, "podría ser un modelo interesante a replicar", afirmó.

Garantías.

Dentro de las garantías que UTE otorga en este proyecto, además de comprometerse a adquirir toda la energía que se produzca durante los 20 años de vida del fideicomiso, para el caso de los pequeños ahorristas que acceden a certificados "A", en cada aniversario de la emisión, el tenedor de un certificado se puede presentar y venderle a UTE su participación. En este caso, UTE no solamente se obliga a adquirir dicha participación, sino que además asegura un 4% de rentabilidad anual lineal. "Eso opera como un seguro para el inversos —indica Bazzi— de que en el peor de los escenarios va a recibir una rentabilidad que no es despreciable".

Según Bazzi, del modelo económico financiero utilizado, surge una tasa del 11% para los dividendos que se distribuyen anualmente. A esa tasa de retorno se llega en un escenario "de media", con una disponibilidad de planta (factor de utilización) del 44,35%. El factor de utilización representa la producción efectiva sobre la capacidad instalada, para el caso de una energía que depende de una variable no constante, como es el viento. Tomando el caso base, con ese factor de planta para el que se considera que existe un 50% de posibilidad, la tasa de retorno se ubica encima del 11%", precisó el funcionario. Bazzi enfatizó que se trata de una muy buena rentabilidad, "teniendo en cuenta el bajo riesgo que se asume", afirmó.

Riesgos.

Los bajos riesgos están dados especialmente por la presencia de UTE en la iniciativa. Además de ser socio en el proyecto y de que la gestión del parque correrá por su cuenta, también se prevé el adelanto en la compra de energía aunque se demore el inicio de los trabajos de generación del parque. Si bien está previsto que esté en funcionamiento en un plazo de 16 meses (las obras comienzan en el correr de marzo), UTE se compromete a pagar por la energía que debería estar recibiendo a partir del mes 25.

Desde el punto de vista financiero los riesgos fueron estimados por la calificadora nacional Care, que otorgó una "doble A Uruguay" a los certificados para pequeños ahorristas, y "A" para los inversores institucionales. "Es una alta calificación para los certificados que se emitirán", indicó el gerente financiero de UTE.

Compromiso.

La estructura del proyecto no difiere demasiado de los contratos de energía eléctrica público-privados efectuados hasta el momento, con la particularidad de la apertura a la participación de pequeños ahorristas. El monto que UTE se compromete a pagar por megavatio toma como referencia el acuerdo con privados de agosto 2010, de 65.30 dólares, que ajustado a 2015 es de 68,40 dólares.

Por otra parte, el préstamo que se recibe de los bancos privados que intervienen en el financiamiento del 70% del costo de la obra, se pagará en un plazo a 15 años, con dos de gracia y con una tasa de interés del 6,25%. Las entidades intervinientes son las alemanas KfW y Bayern LB, con soporte de Euler-Hermes, la agencia de exportación e importación alemana, que garantiza el bajo costo de financiación. "Ello va a favor del proyecto y la rentabilidad que tendrán los tenedores de participaciones", apuntó.

La construcción correrá por cuenta de Nordex de Alemania, mediante un contrato "llave en mano": provee los suministros, construye el parque, lo prueba y lo entrega funcionando. Dicha empresa tiene numerosas y probadas experiencias en el campo de la generación de energía eólica.

El parque, a ubicarse en el km. 320 de ruta 5 en Tacuarembó, exige una inversión de 317 millones de dólares; se compondrá de 59 aerogeneradores de 2,4 megavatios de potencia unitaria, generará 578 gigavatios/ hora al año y tendrá una capacidad instalada de 141,6 megavatios.

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