Lenta recuperación de la inversión privada

| Más de la mitad de las importaciones de maquinaria y equipo de las Empresas Públicas corresponde a teléfonos celulares

La economía uruguaya atraviesa por una etapa expansiva del ciclo económico que se ve reflejada en tasas de crecimiento superiores a las de largo plazo. Al comienzo de la recuperación, allá por el año 2003, fue la demanda externa quien la lideró, pero a medida que fue pasando el tiempo se fue derramando a las distintas actividades y sectores de la economía.

Los últimos datos relativos al nivel de actividad corresponden al primer trimestre del presente año, y señalan crecimientos generalizados en las distintas ramas de actividad y los distintos componentes de la demanda, sea esta interna (consumo e inversión) o externa.

En particular, en los últimos tiempos la inversión se mostró muy dinámica. En el período de doce meses finalizado en marzo de 2007, la formación bruta de capital físico de la economía se incrementó un 25,1% respecto a los guarismos de un año atrás. Cabe recordar que en ese mismo lapso el PIB aumentó 7%.

El crecimiento sostenido de la inversión, tanto en capital físico como humano (básicamente educación), es un requisito indispensable para asegurar una expansión permanente de la economía, ya que se trata de la variable que informa sobre la evolución de los medios de producción; cuanto mayores y de mejor calidad sean éstos, más podrá crecer la economía en el futuro.

EXPECTATIVAS. Quien decide si va a invertir o no es el empresario. En realidad, al momento de la decisión, no sabe a ciencia cierta qué ocurrirá en el futuro, si la economía crecerá o no, si sus ventas aumentarán, cómo evolucionarán los costos, etc.. Sin embargo, pese a la incertidumbre, si decidió llevar a cabo un proyecto, es porque tiene expectativas favorables hacia adelante.

Al respecto, el crecimiento sostenido que experimentó la economía en los tres últimos años, en un contexto de expansión mundial, que no se avizora cambie radicalmente en el corto plazo, fue contribuyendo a modificar las expectativas del mercado, y con ellas la inversión.

La información relativa a la inversión es la que publica trimestralmente el BCU al divulgar los datos de cuentas nacionales. Sin embargo, en las últimas semanas se han presentado otros datos que contribuyen a un mejor análisis de la misma. Se trata de la información referida a la inversión extranjera directa contenida en la balanza de pagos (que se analizó la semana pasada en esta página), y un informe reciente de la Cámara de Industrias, que elaboró un índice de inversión en maquinaria y equipos (IMEQ).

Históricamente, Uruguay no fue un receptor importante de inversiones externas. Sin embargo, en los dos últimos años estos flujos se tornaron muy importantes, al punto tal que, en términos relativos, Uruguay fue el país de la región que más inversiones recibió del exterior.

En el primer trimestre del año se registró una cifra históricamente alta (US$ 342 millones). En períodos móviles de doce meses se ha alcanzado el nivel de US$ 1.400 millones. La mayor parte de estos flujos corresponden a la construcción de la planta de celulosa que realiza la empresa Botnia.

La inversión de Botnia, que se situará en torno a los US$ 1.000 millones, es la más grande llevada a cabo por el sector privado, y contribuirá a trasformar la estructura productiva del país, en el que la forestación y sus derivados están llamados a cumplir un papel fundamental.

Sin embargo, se trata de un caso puntual, que no habrá de repetirse en el futuro. En tal sentido, es importante analizar qué ocurre con la inversión en el resto de la economía. Al respecto, es muy ilustrativo el IMEQ que elabora la Cámara de Industrias del Uruguay.

En el primer trimestre del presente año la inversión total en maquinaria y equipos de la economía se incrementó un 11% respecto a igual período del 2006 (las cifras de cuentas nacionales muestran una variación similar), lo que se observa en el Gráfico Nº 1.

INVERSIÓN PRIVADA. Pero ese crecimiento no fue uniforme, ya que mientras aumenta la incorporación de máquinas por parte de los privados, cae la del sector público.

El IMEQ del sector privado creció 52% en el período analizado. Como ya se mencionara, el crecimiento en este indicador está muy influenciado por Botnia. Pero esa no ha sido la única inversión importante llevada a cabo en el país en los últimos tiempos.

Otro sector que ha tenido un gran despegue es el de la telefonía celular. De acuerdo a la clasificación de grandes categorías económicas que utiliza el BCU, los teléfonos celulares son considerados como un bien de capital, por lo que están incluidos en las cifras de inversión.

En el primer trimestre del año las importaciones de celulares superaron los US$ 28 millones, lo que representa un incremento del 38% respecto al mismo período de 2006.

Si bien el uso masivo de estos aparatos facilita las comunicaciones, y en tal sentido contribuye al crecimiento económico, su mayor presencia está más asociada al consumo que a la inversión.

A su vez, y al igual que en el caso de Botnia, dado que ya existen dos millones de aparatos en el país, difícilmente el sector continúe creciendo a un ritmo tan elevado.

En el Gráfico Nº 2 se presenta la evolución de las importaciones de maquinaria y equipos del sector privado. Se aprecia allí que en el último año las compras asociadas a la planta de celulosa y los celulares prácticamente igualan a las de los restantes sectores.

Es por ello que la Cámara de Industrias también elabora un IMEQ del sector privado, del que excluye las inversiones de esos dos sectores.

En el Gráfico Nº 3 se presenta la evolución de la inversión (importada y nacional) en maquinaria y equipos del sector privado, diferenciando el valor global y el depurado de la planta de celulosa y los teléfonos celulares. Se constata que la primera serie creció mucho desde el año 2003, superando los niveles de 1999 (que por otra parte fueron inferiores a los de 1998), aunque últimamente tiende a desacelerarse al ir finalizando las obras en Fray Bentos. Por su parte, la serie corregida, aún no recuperó aquellos niveles (1999), encontrándose un 15% por debajo.

A pesar de que la inversión privada no ha recuperado aun los niveles anteriores a la crisis, el análisis en términos desestacionalizados muestra que, al tiempo que se observa un enlentecimiento de la inversión total por la finalización de la obra de Botnia, se acelera en el resto. En el primer trimestre del presente año aumentó casi 4% con respecto al trimestre anterior.

Por su parte, la inversión realizada por el sector público no estaría mostrando mayor dinamismo. De hecho, es inferior a la registrada un año atrás, pero debe tenerse presente que en el primer trimestre de 2006 UTE realizó importaciones de maquinaria y equipo por US$ 45 millones, destinadas a la construcción de la nueva planta generadora.

Sin embargo, teniendo en cuenta que se trató de una compra excepcional, si se la excluye, se puede concluir que el resto no presenta mayor variación. En el Gráfico Nº 4 se presentan las importaciones de maquinaria y equipo que realizan las Empresas Públicas. En este caso, y al igual de lo que ocurre a nivel privado, los celulares tienen un gran peso, representando más de la mitad del total.

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