La UdelaR está formando los recursos humanos en donde está la demanda

Cadena forestal y cárnica, turismo, gestión ambiental, biocombustibles o virología, algunas de las nuevas carreras

 20121007 800x600

La formación de recursos humanos calificados, ubicados geográficamente en las zonas donde existe la demanda para cada carrera, es un importante paso dado por la Universidad de la República (UdelaR) en el último período. Con más de 10 mil alumnos y 90 carreras, varias de ellas en exclusividad en el Interior, la casa de estudios descentralizó el dictado de aquellas carreras que tienen una fuerte inserción en el desarrollo de la actividad económica local. Carreras vinculadas con la producción cárnica y la forestación en el noreste; licenciaturas en turismo y medio ambiente en el este del país, así como un fuerte énfasis en las áreas vinculadas con la producción agrícola en la zona litoral impulsarán, con la primera generación de egresados, el capital humano local en diversos puntos del país. Simultáneamente, se están montando laboratorios de primera línea para la investigación que resultan atractivos para profesionales que se radican en el interior, provenientes de Montevideo o del exterior.

Las nuevas carreras

La UdelaR autorizará en pocos días la puesta en marcha de una docena de carreras en el interior del país cuando finalice la convocatoria para nuevas carreras de este quinquenio, con lo que llegará a 30 nuevas disciplinas fuera de Montevideo, sumadas a las decenas que ya existían. Ante el Parlamento, al momento de presentar su aspiración presupuestal, la Universidad se había comprometido a crear 15 carreras nuevas en el período. Entre ellas, hay mucha expectativa en poner en marcha una carrera que forme recursos humanos, vinculada con los desafíos que implica la explotación minera en el país.

Además de las que serán aprobadas a la brevedad, ya está previsto sumar en 2013 licenciaturas en Archivología, Diseño Integrado y una tecnicatura en Artes Plásticas y Visuales.

En total, según cifras de la UdelaR, se están desarrollando 90 carreras entre la región Norte que abarca Salto y Paysandú, la región Este (Maldonado, Rocha y Treinta y Tres) y la región Noreste (Rivera y Tacuarembó).

A marzo de este año, los estudiantes en el interior sumaban 10.700, con unos 1.400 funcionarios (entre docentes y no docentes). Entre la Regional Norte (Salto) y el Centro Universitario de Paysandú, hay unos 7 mil alumnos. El Centro Universitario de Rivera y la Casa de la Universidad de Tacuarembó cuentan con unos 1.000 alumnos, mientras que el Centro Universitario de Maldonado, junto al de Rocha y el incipiente desarrollo en Treinta y Tres, cuentan con 2.700 estudiantes.

Los recursos de la UdelaR destinados en el período al desarrollo en el interior representan uno de los ítems más abultados del presupuesto universitario: 62 millones de pesos en 2011, 34 millones de pesos en 2012, 95 millones de pesos en 2013 y 143 millones de pesos para 2014.

La expansión

Desde la institución se remarca que el que se está viviendo es "el proceso de mayor despegue de la universidad en el Interior", según la Licenciada Graciela Carreño, Encargada de la Unidad Académica de la Comisión Coordinadora del Interior (CCI) de la Universidad de la República. "El último gran proceso de oferta de enseñanza universitaria en el interior fue en 2001, cuando se instalaron unas 18 propuestas, la mitad de ellas a término", recordó.

Carreño expresó que durante mucho tiempo en el interior aparecieron las carreras a término, otras incompletas -los dos primeros años-, así como carreras itinerantes que se cursaban dos años en cada lugar; también se dictaron otras carreras en forma cíclica, es decir, no empezaba una generación hasta que no terminara la anterior.

"Ahora las propuestas no son a término, son permanentes y continuas y todos los años se suma una nueva generación", apuntó.

El objetivo es desarrollar, en cada región, un conjunto de carreras únicas, de referencia nacional, basadas en recursos humanos muy calificados que la Universidad está concentrando en dichos emplazamientos. Los estudiantes de todo el país, incluyendo Montevideo, que quieran estudiar esas carreras deberían desplazarse a esos lugares, según la estrategia que sigue adelante la UdelaR.

"Se trata de nuevas carreras para todas las regiones, con comienzos escalonados en 2013-2014, en todas las orientaciones, abarcando todas las áreas del conocimiento. Serán nuevas carreras de grado de cuatro años de extensión, algunas de cinco en ingeniería, además de varias tecnicaturas y carreras cortas que otorgan títulos intermedios", destacó Carreño.

"Definimos para cada una de las regiones, los llamados temas prioritarios, y a partir de allí, los programas regionales de enseñanza terciaria que tienen que ver con el mapa que se hace para cada región. Cada región tiene algunas carreras que se dan en Montevideo y se replican allí, pero además muchas que responden al desarrollo local y regional", añadió.

Afinar la puntería

De todos modos, advirtió que la oferta universitaria "no corre detrás de la demanda". Asegura que de lo contrario, "correríamos el riesgo de que una vez que esa demanda desaparezca, nos quedemos con una serie de técnicos que no saben qué van a hacer en la vida. Hay que responder en parte a la demanda, pero también formar de cara a un programado desarrollo local". En esa línea se destacan la forestación, la carne y otros alimentos, como desarrollos más permanentes en oposición a algunas actividades que aparecen con fuerza y terminan diluyéndose, "luego de haber generado una demanda urgente de profesionales que no es real ni sostenida", subrayó.

Asimismo, la apuesta es a que esos centros regionales no solamente se conviertan en referencia educativa sino, además, que se cultive la investigación a alto nivel.

"Ese es uno de los aspectos más destacados, con la generación de grupos de investigación en distintas disciplinas -destacó- a partir de la radicación de docentes, inclusive de grado 4 y 5 en un número muy importante, que se transforman en referentes académicos".

Entre 2009 y mediados de 2012 se han creado 127 cargos de docentes, la mayoría con dedicación total, formando equipos de investigación en diversas disciplinas. Entre ellos, se han radicado en las distintas regiones 8 profesores grado 5 y 15 grado 4.

"La posibilidad de montar laboratorios, en algunos casos con características únicas para el país, estimula el traslado de estos prestigiosos profesionales" indicó, recordando que quedan dos llamados más para docentes hasta la finalización del período, con lo que se aspira a radicar cerca de 120 profesionales más.

Investigación aplicada

Como ejemplo del desarrollo de la investigación en el interior, en Paysandú, donde se cursan las carreras de Agronomía, Veterinaria y Química Agrícola Ambiental, se construyó el Polo Agroalimentario y Agroindustrial y se instaló un Laboratorio de Espectroscopia, base de los proyectos de investigación que allí se realizan, en el epicentro de una zona que concentra el 25% de las exportaciones agropecuarias del país.

En Salto se está montando el primer laboratorio de Bioseguridad Nivel 3 del país -es un estándar internacional de bioseguridad que califica de 1 a 4, siendo estos últimos los más seguros-, para el trabajo de investigación con virus vivos. Esto se suma al laboratorio ya existente dedicado a la inmunología, biofísica, genética y genómica.

Asimismo, se desarrolla la Licenciatura en Recursos Hídricos en Salto, próximo a Salto Grande y en la zona de influencia de las termas. Se ha construido una presa experimental para investigar en sistemas de riego.

A su vez, en el Litoral también se ha instalado el Departamento de Matemáticas y Estadísticas.

Además, hay una unidad de extensión en Bella Unión donde se imparten cursos vinculados con energías renovables.

En la región Este se cursan en forma exclusiva, entre otras, la Licenciatura en Gestión Ambiental y la Licenciatura en Turismo. Precisamente, en un ambiente marcado por los humedales y la costa atlántica se están concentrando recursos humanos que abordan fenómenos ambientales desde ópticas diversas.

En Tacuarembó, en 2010 no había ninguna oferta educativa y en 2012 hay 3 que son únicas a nivel nacional. De los 300 estudiantes que las cursan, 60 provienen de otras ciudades y se han mudado allí para estudiar. Entre las actividades, destaca la carrera de Tecnólogo Cárnico, en un laboratorio instalado en el predio del INIA en ese departamento. Otra carrera de interés en el lugar es la de Técnico en Administración, opción Negocios Agropecuarios.

También en el Norte se están concentrando recursos que pueden ser el núcleo inicial de un centro que estudie la cadena forestal maderera. Precisamente, la carrera de Tecnólogo en Madera ya se cursa en Rivera, además de una Licenciatura en Recursos Naturales.

La nueva infraestructura edilicia en el interior

Hay mucha expectativa puesta en el desarrollo universitario en el Este y Noreste del país, donde la demanda ha sido muy importante.

En Maldonado se inauguraron los dos primeros módulos de la sede universitaria y se está trabajando en dos módulos más. Cuando se complete, contará con 4.200 metros cuadrados construidos.

De todos modos, algunas carreras seguirán en otras sedes, como es el caso de Educación Física en el Campus.

También está el edificio de Rocha a punto de entregarse y que consta con instalaciones que cubren 1.800 metros cuadrados. Ambos edificios "están hechos con características especiales para la tarea que tendrán por delante -explicó Carreño- son edificios eco eficientes, modulares -lo que permite seguir ampliándolos- y con una construcción que responde a las tres categorías de uso: las aulas, los laboratorios y la infraestructura de gestión. Es una concepción que no tienen otros edificios tradicionales en los que funciona la Universidad de la República".

Además, en Treinta y Tres se están ajustando los detalles de un convenio con el INIA para instalarse y construir en el mismo predio, "la misma experiencia que ya se desarrolló en Tacuarembó", recordó la funcionaria.

A su vez, en Rivera, se va a hacer un complejo educativo junto con Formación Docente, la Escuela Agraria y la UTU. Se está en la etapa de escriturar la cesión del terreno para luego comenzar a construir.

"Todo esto de lugares comunes con otras instituciones facilita las sinergias y alivia presupuestos, en temas como tendido de fibra óptica, bibliotecas o comedores", subrayó Carreño.

La zona que falta cubrir

Además de la región Oeste -ya consolidada-, el fuerte desarrollo que se está dando en el Este y el camino más lento que transita el Noreste, la cobertura geográfica puede ampliarse a la zona sur. "Ya hemos hecho el estudio sociodemográfico de la región Centro-Sur-Suroeste -comentó Carreño- junto con una encuesta estudiantil a nivel de bachillerato en la zona y entrevistas con referentes calificados. Se han hecho las presentaciones necesarias y el proceso está en marcha", posiblemente junto con la UTU y formación docente.

Los departamentos de Soriano, Colonia, Flores, Florida y Durazno formarían parte de la región, con carreras afines a las necesidades y el potencial de cada lugar. En ese contexto, la Intendencia de Colonia propuso instalar una sede universitaria en la infraestructura montada por Montes del Plata para el proceso de construcción, lo que fue bien recogido por las autoridades universitarias.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar