JORGE CAUMONT
A esta altura del año siempre nos preguntamos cuál será el aporte de la temporada turística a la economía. Indagamos entonces, sobre las condiciones macroeconómicas de nuestros vecinos, los clientes naturales de los servicios turísticos que ofrece Uruguay. La situación de Brasil y de Argentina son determinantes de los resultados que se logren entre los meses de diciembre y marzo, aún cuando, en los últimos años, han comenzado a crecer en importancia Chile y los turistas de extrazona, como los europeos y estadounidenses. Debemos agregar también, la creciente participación en la demanda turística -por así decirlo-, de uruguayos residentes en el exterior. Ya no es como antes, que mirando exclusivamente la relación cambiaria con Argentina se podía prever lo que se obtendría de los visitantes estivales.
ARGENTINA. Nuestro vecino más cercano -por raíces históricas, por la posesión de residencias temporales y por la propia movilidad de la población entre ambos países dados los menores costos por la cercanía territorial-, seguirá siendo quien nos envíe el mayor contingente de turistas. Quizás, como se asevera desde esta orilla y a pesar que se niegue desde las entrañas de la administración argentina, uno de los factores recientes, determinantes de la corriente turística de esa nación hacia Uruguay no se presente. Tal vez para esta temporada estival no tengamos los cortes de puentes -en particular el de Gualeguaychú-, que han existido desde noviembre de 2006. Sería un hecho favorable para una mayor afluencia de personas, para un mayor gasto de su parte y para una superior contribución a nuestras arcas fiscales. No debemos olvidar que los cortes de las vías de comunicación terrestre han sido la causa principal y fundamental para la reducción del número de turistas argentinos que llegó a nuestras costas en la pasada temporada y que, consecuentemente, ha afectado al monto total de ingresos por turismo.
Desde el punto de vista de la relación de precios con la vecina nación, la situación ha cambiado desfavorablemente para Uruguay. La relación de los tipos de cambio reales bilaterales se ha comportado en beneficio de la producción transable y no transable de la Argentina, lo cual provoca una relación de precios favorable para ellos con un efecto sustitución importante de turismo en el propio país en detrimento del turismo estival en Uruguay. Hemos perdido competitividad bilateral tanto porque los precios de insumos y de productos finales relevantes -alimentos, combustibles, etc.- se mantienen más bajos en Argentina que acá debido a las fuertes distorsiones impuestas por el gobierno vecino sobre esos mercados, como porque los precios y el tipo de cambio se han movido a diferente ritmo, lo que resulta en mejores condiciones para "veranear" en la Argentina.
Un factor juega a favor -el probable levantamiento de los cortes aunque más no sea en los puentes del norte del país-; el otro juega en contra. Sin embargo, el fuerte aumento del ingreso real de la población del vecino se comportará como un estímulo a la demanda por un servicio, como el turismo, que tiene una alta elasticidad positiva frente al ingreso. El aumento del ingreso de los argentinos eleva la demanda por servicios turísticos y por tanto la demanda por turismo en el Uruguay y en la propia Argentina y este efecto ingreso tiende a ser relativamente mayor que el efecto sustitución que tienen los menores precios relativos en Argentina. En resumen, se puede concluir que es altamente probable que el turismo argentino de esta temporada en el Uruguay, sea más importante, no menos del 6% en número de personas y monto de gasto, que en la última temporada.
BRASIL. El comportamiento de la competitividad con Brasil ha mejorado nuevamente en 2007 y por otra parte, al crecer la producción, el del ingreso de la población brasileña ha sido de significación. Por ello, tanto por el efecto ingreso altamente positivo sobre la demanda por servicios turísticos como por otro lado por el efecto sustitución debido a los precios relativamente menores en Uruguay que en Brasil, es de esperar que también en el caso de los turistas brasileños tanto el número que nos visite como los montos de gastos que se hagan acá, sean mayores que en la temporada pasada. Estimo no menos de 15% más de turistas brasileños para la época estival y una expansión mayor del gasto, lo que configura una situación de superior contribución al crecimiento turístico en nuestro país.
Las exportaciones uruguayas de mercaderías han tenido un incremento relativamente poco importante a lo largo del año y en relación a lo que ha sido la tasa de expansión de las importaciones de bienes de Brasil. Sin embargo, se ha percibido una mejora a lo largo de 2007, de las visitas de brasileños a las zonas balnearias y a Montevideo y, también, de sus "expediciones" sobre todo de lugares del sur de Brasil, a la frontera con Uruguay para compras en ciudades limítrofes uruguayas tanto de bienes que se comercializan en los comercios regulares como en los comercios libre de impuestos.
CHILE. Se prevé un crecimiento leve para el ingreso de turistas chilenos a nuestro país en los meses de diciembre a marzo. Si bien el ingreso nacional ha vuelto a crecer en el país trasandino en el año en curso, la tasa de expansión del ingreso de su población se ha visto reducida en términos reales a no más del 4%. El efecto ingreso de la demanda por turismo podría ser insuficiente para satisfacer el efecto sustitución generado por los precios relativos de destinos alternativos y complementarios al de Uruguay. En consecuencia, el aumento esperado de turistas chilenos debería ser, a lo sumo, leve en número y en monto de gasto.
NACIONALES. Los uruguayos que viven en el exterior y pasan sus vacaciones en Uruguay han venido creciendo en número en los últimos años. Los principales países de donde provienen son Argentina, Estados Unidos y España. Respecto a los que viven en Argentina, cabe el mismo análisis realizado para los propios argentinos. Quienes viven en Estados Unidos pueden haber estado "salpicados" en algunos casos, por el problema de los créditos hipotecarios pero también existen habituales concurrentes a Uruguay en el verano, que no estarían en esas condiciones. La proporción entre unos y otros es desconocida y es difícil prever un aumento de los ingresos a nuestro país, de esos uruguayos residentes en la nación norteamericana. En el caso de los residentes en España, el aumento que ha tenido la emigración a ese país aún en este año y el crecimiento de la propia economía española, deberían mejorar el ingreso como turistas, de uruguayos residentes en la península. Es difícil, sin embargo, estimar dicho incremento que podría ser no menor al 8% en número y en gasto.
DE EXTRAZONA. Mayor número de cruceros deteniéndose en Montevideo y en Punta del Este que en años anteriores, crecimiento de la producción y del ingreso en países como Estados Unidos y fundamentalmente europeos que se complementan con un ya alto poder adquisitivo, mejor conocimiento de la oferta turística uruguaya, precios relativos favorables en Uruguay en términos de paridad de poder de compra y precios relativos favorables a los uruguayos sobre Brasil fundamentalmente, así como el propio incentivo de los precios bajos en Argentina que atraen de por sí turistas que con gastos marginales bajos pueden acceder a Uruguay, son todas razones que se acumulan para esperar una mayor afluencia de turistas de extrazona. Desde el punto de vista del número de visitantes de este tipo, es probable un aumento no menor al 12% y un incremento aún mayor en el caso del monto del gasto en el país.
EN CONCLUSIÓN. La mejora de las comunicaciones con Uruguay, la buena oferta turística en la región que hacen complementaria a la oferta uruguaya que también se supera y otros elementos de naturaleza macroeconómica, tanto a nivel regional como internacional, hacen prever una buena temporada turística. Habrá un crecimiento mayor que el esperado por las autoridades nacionales, de acuerdo con lo expresado por alguno de sus jerarcas, que estaría, en número de personas, en no menos del 9% y en gasto aún por encima.